terça-feira, 19 de junho de 2018

«Si me matan, el Gobierno habrá dado la orden», alerta el jesuita y rector de la UCA de Nicaragua



José Alberto Idiáquez es el rector de la
Universidad Centroamericana de Nicaragua,
regida por los jesuitas
El sacerdote José Alberto Idiáquez, rector de la Universidad Centroamericana de Nicaragua, centro dirigido por los jesuitas, representa lo que la Iglesia está arriesgando en favor de la paz en Nicaragua.
El rector está amenazado de muerte por cobijar a las víctimas de la represión emprendida por el gobierno de Daniel Ortega y afirma que si le ocurriera algo la orden vendría por parte del Ejecutivo.
Idiáquez habla en esta entrevista realizada por El Paíspor el papel determinante que está desarrollando la Iglesia, así como de la situación crítica que vive el país:
- La Iglesia, los obispos, los sacerdotes, han cumplido un papel clave en esta crisis, incluso a riesgo de sus vidas. ¿Cómo ve el involucramiento de la Iglesia en este proceso?
- Me parece que es lo que tenemos que hacer. El papa Francisco ha sido claro al decir que tenemos que ser sacerdotes con olor a ovejas. Como rector de una universidad jesuita es mi responsabilidad estar al frente con todos los estudiantes. Después de todo lo que ha sucedido en Nicaragua, pienso que Ortega puede hacer cualquier cosa, incluso mandar a matar a quien sea. La masacre de las madres del 30 de mayo fue una salvajada y demuestra su desesperación y de lo que es capaz. Lo que sucedió ese día sirvió para comprobar que estamos con un Gobierno irracional, que no le importa matar a lo mejor que hay en un país, que es la juventud.
- ¿Cree que los obispos tienen la fuerza suficiente para marcar un cambio en Nicaragua?
- En este momento hay una gran confianza en la Conferencia Episcopal por el papel que ha jugado en el diálogo. Han sido los sacerdotes los que han hecho un gran trabajo de mediar para que no maten ni a policías ni a la población. Hay una gran valentía. Las declaraciones de los obispos son posiciones claras para tratar de parar la represión.
- ¿Cree que se ha dejado demasiada responsabilidad en las manos de los obispos?
- Es una responsabilidad muy grande, máxime porque estás hablando con una persona que parece que no entra en razón, pero lo que me interesa es que haya alguien que logre parar la dinámica de estos señores (Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo), que no asumen la responsabilidad de estar asesinando diariamente, desde el 18 de abril hasta esta fecha. Todos los días nos levantamos viendo cuántos murieron, o cuántos desaparecieron, o cuántos han sido torturados. Que a estas alturas no hayan parado de matar es un mal signo, una señal muy negativa, pareciera que su opción es imponer el miedo y el terror. ¿Quién puede gobernar matando gente? ¡Es imposible! Eso hace que la población siga enojada, golpeada.
- Usted ha denunciado amenazas de muerte. Rolando Alvarado, líder de los jesuitas de Centroamérica, responsabilizaría al Gobierno nicaragüense si le llegara a pasar algo. ¿Las amenazas vienen del Ejecutivo?
- Sí. Tengo claro que si me matan es el Gobierno el que habrá dado la orden o gente afín a ellos. Lo que he hecho es defender a mis estudiantes y tengo que ponerme del lado de un pueblo que está siendo crucificado y asesinado todos los días. Y como jesuita y rector de esta universidad tengo la responsabilidad de hablar en este momento, porque nuestra misión no es solo estar en lo académico, es también proteger la vida.
nicaragua
- En el ADN de los jesuitas de Centroamérica están los asesinatos de los sacerdotes en la UCA de San Salvador. ¿Se siente inseguro en Nicaragua?
- Este es un país donde hay un desgobierno, no hay control de nada y en cualquier momento te matan, o te amenazan por haber dicho una cosa que no le gusta al Gobierno. Este es un país en el que todos estamos viviendo una gran inseguridad. Da la impresión de que el mensaje que manda el Gobierno es que la vida no vale nada aquí, que nos pueden matar por disentir, por pensar, por buscar la libertad de expresión, por protestar. Pero el hecho de recibir amenazas no va a implicar que me van a callar, voy a seguir denunciando que se está matando a jóvenes en Nicaragua.
- Usted forma parte de la mesa del Diálogo Nacional que intenta encontrar una salida a la crisis. ¿Tiene sentido ese diálogo después de casi 150 muertos, centenares de heridos, desaparecidos y una ola de terror desatada en Nicaragua?
- Creo que no podemos dejar morir ese espacio. El diálogo es lo único que nos puede llevar a que no haya más derramamiento de sangre, evitar convertir a este país en un río de sangre. El diálogo es lo que nos permitiría salir con alternativas humanas. Da la impresión, sin embargo, que el señor Ortega está jugando más a atemorizar al país, a ir matando para que la gente tenga temor. Si seguimos en esta situación las expectativas sobre el diálogo se van a ir reduciendo. La mesa de diálogo no está desvinculada de la calle y nosotros representamos a esa gente que está siendo torturada, masacrada, por lo que se va a hacer cada vez más difícil poder sentarse con un pueblo golpeado, enardecido.
- ¿Hay posibilidades de que en ese diálogo se encuentre una salida a la crisis? ¿Y cuál sería?
- Sí, siempre y cuando responda el señor presidente. Creo que la salida debe ser pacífica. La única manera de poder salir de esto sin que haya un baño de sangre es dialogando y poder llegar a acuerdos racionales, aunque sabemos que no se puede dialogar en una mesa mientras están matando en la calle a la población. Da la impresión que el señor Ortega solo está acostumbrado a dialogar con gente que está con armas en la otra mesa. Él no quiere ver que cuanta más gente mata, más enojada está la población y dispuesta a salir a la calle.
- ¿Cree que hay riesgo de otra guerra civil en Nicaragua?
 - Desafortunadamente no lo descarto. La gente lo que dice es: "Ya estamos hartos de que nos estén matando todos los días". Va a llegar un momento en el que la gente ya no solo puede estar poniendo el pecho.
- ¿Qué opina usted del presidente Daniel Ortega?
- Para mí ha sido una tristeza, decepcionante, ver que un señor que en un momento hablaba tanto de la libertad, de la revolución, termine así. Pensábamos que nunca volveríamos a tener a un Somoza, pero Ortega y Murillo están dejando a Somoza pequeño. A mí me parece que una persona que le ofreció al pueblo el cielo y que ahora nos tiene en un infierno, bajo fuego, va a terminar como un asesino, va a pasar a la historia de una manera muy triste.
- ¿Qué desenlace ve usted? ¿Habrá más derramamiento de sangre? ¿Ortega logrará ceder el poder bajo una salida pacífica?
- Por lo que estoy viendo en este momento él no está dispuesto a dejar el poder de forma pacífica. Lo que hemos conversado con los obispos es que tenemos que luchar con todos los medios posibles para que no haya más derramamiento de sangre, una guerra civil, que este país no va a poder resistir. Da la impresión que el señor Daniel Ortega y la señora Rosario Murillo quieren dejar destruido el país.

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Sacerdotes australianos están dispuestos a ir a la cárcel antes que romper el secreto de confesión



Las leyes que se están aprobando en Australia
están encontrándose con la oposición
de los sacerdotes católicos
En Australia hay estados que ya han aprobado leyes que obligan a los sacerdotes a romper el secreto de confesión en casos relacionados con abusos. Otros estados australianos ya están debatiendo leyes similares.
Esta polémica normativa choca frontalmente con la libertad religiosa y las primeras reacciones ya se han hecho notar por los sacerdotes australianos. Los obispos ya afirmaron que están dispuestos a colaborar con las autoridades en la lucha contra los abusos sexuales, pero que el secreto de confesión era intocable.
Los propios sacerdotes han ido más allá y aseguran estar dispuestos a ir a la cárcel antes que traicionar el sacramento de la reconciliación.
"No estoy dispuesto a hacerlo"
“El Estado nos exigirá a nosotros como sacerdotes católicos que cometamos lo que consideramos como el delito más grave, y no estoy dispuesto a hacerlo”, ha asegurado el padre Michael Whelan, sacerdote de Sidney al Catholic Herald.
Este religioso asegura que no cree que la Iglesia esté por encima de la ley sino que simplemente pone su fe antes que cualquier otra cosa en su vida.
“Cuando el Estado intente intervenir nuestra libertad religiosa, y socave la esencia de lo que significa ser católico, resistiremos”, agregó.
El padre Whelan expresó su preocupación sobre cómo las autoridades harán cumplir la ley y sabrán si los sacerdotes están informando o no de los supuestos casos de abusos de los que sean informados en el confesionario.
Amenaza a la libertad religiosa
El arzobispo de Canberra, Chistopher Prowse, se opuso a esta ley y asegura que apoya las medidas gubernamentales en la prevención y denuncia de los casos de abusos sexuales, pero no cuando se tratan de romper el secreto de confesión.
“Apoyo el Esquema de Conducta Denunciable del Gobierno. Cuando el plan del Gobierno para reportar todas las acusaciones de abuso infantil no incluía parroquias y comunidades de fe, pedí que se rectificara y fortaleciera esa anomalía. Pero no puedo apoyar el plan del Gobierno de romper el secreto de confesión”, señaló el arzobispo.
El prelado explicó que no apoya el plan del Gobierno de romper el secreto de confesión porque, entre otras cosas, los abusadores de niños no confiesan sus crímenes a la policía o a los sacerdotes. Además, advirtió, la nueva legislación amenazaría la libertad religiosa.
¿Qué agresor sexual confesaría a un sacerdote sabiendo que sería denunciado? Es la experiencia cotidiana de los pastores la que señala que los abusadores de niños no confiesan el crimen a la policía o a sacerdotes. Si se retira el secreto confesional, la remota posibilidad de que confiesen y sean aconsejados a informar del hecho se habría ido”, indicó.
En ese contexto, indicó también que no hay “garantía de que un sacerdote conozca la identidad del penitente”. “Si hay una rejilla en el confesionario, el sacerdote no vería al penitente. Y si lo ve, es posible que no lo conozca. No hay ningún requisito para que una persona confiese su identidad”, explicó.

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Concebida en violación, abortó empujada por su novio maltratador: «Encontré la misericordia de Dios»

Shirley se recuperó con ayuda psicológica y con el amor del Señor

Shirley es ahora una activista provida


Shirley Barbosa, de Colombia, fue concebida en una violación, pero su madre fue valiente y decidió no abortar. Años después, Shirley quedó embarazada, y abortó presionada por su novio. Pese al dolor creciente que le supuso este aborto, y los 10 años de vejaciones que sufrió de su marido, encontró al Señor y ahora es una firme defensora de la vida. La Iglesia decretó más adelante que se trataba de un matrimonio nulo. Tiene dos hijos y es la fundadora de la Fundación Mujer Verde Esperanza. 
Reproducimos el testimonio íntegro por su interés. Lo tomamos de la web Salvar el 1, especializada en testimonios de mujeres que se sobreponen al dolor de la violación y apuestan por la vida.
Mi madre me concibió en una violación
por Shirley Barbosa
Todo empieza, realmente, con María Olga Barbosa, una joven campesina de Villa de Leyva en Boyacá, Colombia.
A sus 19 años era la hija mayor de una familia numerosa, compartía la responsabilidad de cuidar a sus seis hermanos, debido a que quedó huérfana de padre muy joven. Era la forma de ayudar a su mamá, María del Carmen Barbosa, una mujer humilde y campesina quien había tenido que enfrentar la dura prueba de quedar viuda al cuidado de sus siete hijos.
La mayoría abortaba, su madre no
María Olga Barbosa se enteró que estaba en estado de embarazo porque su estómago comenzó a crecer y le fue muy duro afrontar esa noticia y esa nueva realidad de que iba a ser madre. Ocultó la verdad, pues había sido víctima de una violación por parte de un capataz de una hacienda cercana. El trauma que esto conlleva, la presión social, el tener que explicar algo tan vergonzoso a su madre y la mala situación económica de la familia, fueron algunos de los obstáculos más grandes que le tocó enfrentar.
En 2015, el 86,9% de las mujeres colombianas entre 14 y 49 años abortaron de manera legal tras sufrir de una violación, pero María Olga Barbosa, con determinación y a pesar del miedo que sentía a su corta edad, le dijo “no al aborto y si a la vida”.
En diciembre de 1977 nací yo, Shirley Barbosa, en Villa de Leyva.
Después de tener a su primera hija, María Olga Barbosa se vio obligada, por razones económicas, a viajar a Bogotá en busca de un mejor futuro para su bebé, para ayudar a su madre y hermanos. Por el amor y respeto que sintió hacia su hija, decidió callar su dolor infinito, guardó la realidad de la concepción forzada de su niña, y tomó la decisión de intentar continuar con su vida como si nada hubiera pasado.
Una adolescencia difícil
Por fortuna, el vínculo entre María Olga Barbosa y su madre era de hierro, y nada ni nadie lo podía romper. Con el viaje a Bogotá, Shirley se quedó al cuidado de su abuelita, quien la tomó a su cargo y la educó y consintió mucho.
A sus doce años ella tuvo que regresar con su madre y sus hermanos, y hacerse cargo como hermana mayor de ayudar a su madre, quien prácticamente no tenía tiempo porque debía sostener a sus hijos y apoyar a la familia. El vínculo afectivo entre madre e hija fue un poco distante porque, a pesar de que su madre siempre estuvo pendiente de ella, a quien ella consideraba su madre era a su abuela de crianza. Por supuesto, la adolescencia de Shirley no fue fácil. Tuvo que adaptarse a su nueva familia, en la cual ella ya no era la consentida y tenía que asumir un rol del cuidado de una casa y de sus hermanos.
Un embarazo inesperado
Cuando Shirley tenía 17 años, ella y su novio ya habían tenido relaciones sexuales. Como consecuencia de su actividad sexual quedó en estado de embarazo. El novio, de 23 años, se dejó afectar por el temor, el entorno, el miedo a la responsabilidad de sus actos y ver afectado su proyecto de vida. En un estado profundo de negación decidió animar a Shirley a practicarse un aborto, justificando que este “era un embarazo inesperado”, que dañaría su vida y que nadie en la familia lo aceptaría.
Tras el aborto, la joven sufrió un trauma psicológico y fisiológico. Hoy determinado como trauma post-aborto. Un daño que ella veía como irreparable, que la condujo por un camino de depresión y alteraciones de conducta. Sin pensarlo, tan solo un año después de cumplir 18 años quedó nuevamente en embarazo; el padre de este bebé era el mismo que la había impulsado a realizarse un aborto. Para esconder el aborto y asumir la llegada de un nuevo hijo él le sugirió el matrimonio. Ella, con el corazón roto por la pérdida de su primer hijo, muy confundida, pero con la cabeza llena de sueños por cumplir, sabía en el fondo de su ser que su nueva prioridad era el bebé que venía en camino, quería sentir que podía suplir la pérdida que había sufrido un tiempo atrás, y evitar convertirse en una carga de doble proporción para su madre, quien como madre soltera que era ya asumía una gran responsabilidad por sus hermanos.
Graves problemas matrimoniales
Después de casada, la violencia intrafamiliar comenzó. La convivencia se deterioró y los dos se agredían física y verbalmente. Ella lo responsabilizaba al 100% de su dolor, y todo siempre volvía al mismo punto de cuando tenía 17. La llegada de su nuevo hijo no era un aliciente, al contrario, ella manifiesta que su dolor por la pérdida de su primer hijo nunca disminuyó, al contrario, muchas veces se alejaba y se adentraba en su dolor y soledad. El aborto que cometieron, no callaba, tanta fue la violencia entre los dos, que Shirley manifiesta, solo veía dos opciones “era él, o yo”.
Intrafamiliar
Cuando las supuestas responsabilidades sexuales de una esposa hacia su esposo eran negadas, la historia de María Olga Barbosa se comenzaría a repetir con su hija. Pues las violaciones sexuales por parte del esposo de Shirley se convirtieron en el “pan de cada día”. Era una mujer con mucho dolor pues los dos hijos de la pareja también eran involucrados en las discusiones y problemas del hogar. La violencia intrafamiliar era el cáncer de su vida.
10 años de sufrimiento
Los hijos del matrimonio comenzaron a evidenciar los problemas familiares y los problemas no se hicieron esperar.
Shirley realmente odiaba a su compañero sentimental por ser una persona muy posesiva y agresiva. El silencio de esta mujer, fuerte y luchadora, duró diez años. Ante la sociedad eran la pareja modelo, un ejemplo a seguir, y se veían como una familia perfecta. Lo triste, es que de las puertas de su casa para adentro todo era distinto y no parecía mejorar.
Cuando Shirley decidió dejar de callar y comenzar a hablar tenía 28 años. Parte de ese proceso fue enfrentar la realidad de dónde venía. Su madre, con el corazón en la mano, decide contarle toda la historia de cómo ella era “hija de una violación”. Una verdad cruda y devastadora para madre e hija, puesto que ese mismo día Shirley le cuenta a su madre todo lo que le había pasado en esos diez años y como había tenido que sufrir después de haber sufrido el aborto de su primer hijo, pero allí se permitió romper el silencio y enfrentar su duelo y su dolor.
Grupos pastorales, misericordia y confesión
Shirley comenzó a ir y ayudar en la iglesia y, sin pensarlo, poco a poco se fue involucrando en distintos grupos pastorales, donde ella asegura que conoció “la infinita misericordia de Dios”. Decidida, iba a la iglesia para confesar sus pecados y este fue el primer paso para cambiar su vida. Con la ayuda de las personas que la rodeaban, y por decisión propia de seguir adelante, logró un acompañamiento espiritual, psicológico y psiquiátrico, que la ayudaron a comenzar el difícil camino del perdón y la sanación.
En el año 2007 ella decide irse de su casa junto con sus dos hijos y luchar para que ellos afrontaran la separación de la familia y una nueva vida junto a ellos.
En el 2010 inicia el proceso de nulidad, pero una y otra vez se negaba a edificar todos los sucesos transcurridos antes y durante su matrimonio. Había que edificar el perdón, no era tarea fácil. Fue entonces, en junio de 2015, que su matrimonio fue anulado por la Iglesia Católica, cuando ya había realizado la gran labor de trabajar en sí misma, con apoyo de profesionales y sacerdotes de la comunidad, de todo ese proceso vino el perdón y con el comprendió que “no hay nada más hermoso que mirar a esa persona que tanto odiaste y ya no sentir nada”.
Sus hijos eran el mayor tesoro y por ellos había decidido que nada la detendría, aunque como consecuencia de la violencia vivida, sus dos hijos fueron víctimas de las drogas. Su hija de 19 años, logró superar la adicción a la marihuana después de ser consumidora por casi un año; su hijo, de 21, se encuentra hoy en día en proceso de superación, además de ser padre de un hermoso hijo de 2 años, que es el motor de la familia.
Un regalo
Hoy, entiende que Dios le regaló la vida desde el acto de la violación, pero que eso no la define y sabe que merece ser valorada y respetada. “Hoy puedo decir que perdoné a mi padre y al padre de mis hijos”, pero no sólo eso, también afirma que se perdonó a sí misma, se reconoce “no como víctima, pero como constructora de mi vida y de mis sueños. Esos sueños que hoy construyo junto a mis hijos, a mi nieto y mi demás familia, además de los grandes amigos que han llegado a la Fundación".
Puedo decir que cuento con el regalo más grande que es la vida, la familia, y las ganas de seguir luchando.

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Mais um passo em direção do Sínodo

O Vaticano apresenta esta manhã o documento de trabalho para a assembleia do Sínodo dos bispos, agendada para outubro, que vai refletir sobre o «Os jovens, a fé e o discernimento vocacional». Tem sido um processo desde que o Papa Francisco anunciou a reunião magna para refletir sobre a realidade dos jovens e a sua participação na Igreja.
Já em março, Francisco convidou cerca de 300 jovens para uma reunião pré-sinodal onde a transparência e o diálogo com a modernidade foram focados como essenciais para uma maior participação na Igreja de hoje. A partir das 11h, na Agencia Ecclesia o essencial deste novo passo em direção ao Sínodo dos jovens.
Este é também o tema que está a reunir em Fátima os bispos portugueses. Por estes dias acontecem as jornadas pastorais que todos os anos reúnem os prelados em torno de um tema. Até ao dia 20 os participantes são convidados a refletir sobre a pastoral Juvenil Vocacional.
Mas o dia de hoje fica ainda marcado pela reportagem em torno do Simpósio do clero, que anualmente reúne os presbíteros portugueses. A agência esteve na apresentação, em Fátima.
Esta semana fazemos eco do projeto da Cáritas Internacionalis: «Partilhar a viagem».
A Comissão Nacional Justiça e Paz pediu “abertura e generosidade” no acolhimento aos refugiados dias depois da chega a Valença do barco com 629 pessoas, depois de dias a navegar sem conseguir aportar em Itália.
Ainda há dias o Papa Francisco lamentava o “antagonismo” a que é votado quem procura uma vida melhor, muitas vezes em fuga da guerra ou da pobreza.
Pelas 15h a diretora da Obra católica Portuguesa de Migrações, Eugénia Quaresma, parceira nesta iniciativa, vem falar do contributo que querem prestar; na antena 1, às 22h45, o programa Ecclesia segue a senda do desafio do papa Francisco para acolher, proteger, promover e integrar migrantes e refugiados.
Mas há mais para ler, ouvir e ver no portal de informação. Encontramo-nos por lá?
Tenha um excelente dia.

segunda-feira, 18 de junho de 2018

Scicluna y Bertomeu concluyen la misión encargada por el Papa en Chile y piden perdón a las víctimas



Monseñor Scicluna (izquierda) y Jordi Bertomeu
(derecha) actuaron en Chile como
delegados del Papa
La misión que el Papa Francisco encomendó al arzobispo de Malta, Charles Scicluna, y a monseñor Jordi Bertomeu, para seguir investigando los casos de abusos sexuales en Chile, especialmente en Osorno, concluyó este domingo.
En un comunicado, Scicluna afirma que “el Papa Francisco me ha encargado pedir perdón a cada uno de los fieles de la diócesis de Osorno y a todos los habitantes de este territorio, por haberles herido y ofendido profundamente”.
Más testimonios de víctimas
Tanto el arzobispo maltés como el sacerdote español han actuado como delegados del Papa en Osorno durante una visita que se ha producido entre el 14 y el 17 de junio. Durante estas jornadas ambos se han encontrado con distintas comunidades para restaurar la comunión en la diócesis. Además, escucharon a más víctimas de abusos sexuales.
Scicluna agradeció igualmente a “todos la maravillosa, calurosa y honesta acogida” y por haberles permitido “experimentar el amor de la Iglesia” que les “ha conmovido profundamente”. “Para Moneñor Jordi Bertomeu y para mí fue una experiencia profunda de Dios el encontrar tantas comunidades parroquiales, tantas personas que han tenido la generosidad de compartir con nosotros sus heridas, experiencias dolorosas, así como también sus esperanzas y amor por la Iglesia en Osorno”, agregó.
Una reconciliación que llevará tiempo
También agradeció a todos los miembros del clero de Osorno y a todos, en general, “por tanta buena voluntad, por tanto amor por la Iglesia de Jesucristo y por el deseo de una gran mayoría de una reconciliación verdadera”.
Asimismo, recalcó que esa esperada reconciliación no se logrará “con una misión de pocos días, sino que es un don de Dios que debe ser acompañado de un proceso largo, que requiere paciencia, generosidad, fortaleza y humildad”.

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Caso real: «cuidarle a usted nos cuesta 1.800 euros al día; le proponemos la eutanasia»

Quebec, Oregón. Ontario... donde se aprueba la eutanasia, se presiona a los enfermos




La retórica de los partidarios de la eutanasia y el suicidio asistido en cualquier parte del mundo se basa en el mismo principio: libertad de elección. Según ellos, a los enfermos, terminales o no, no se les impondría nada con la legalización de la eutanasia.

Al contrario, se les ofrecería la posibilidad de decidir cómo terminar su vida. Un reciente reportaje de la emisora Ctv de Montreal (Quebec) demuestra, sin embargo, que la realidad es muy distinta, no sólo en la provincia canadiense.

Suicidarse es gratis, pero no hay fondos para paliativos
En Quebec se puede recurrir al suicidio asistido desde 2016, pero cuando la ley fue aprobada en 2014, el gobierno prometió que potenciaría la financiación de los cuidadospaliativos con el objetivo de dar a los ciudadanos la ostentada libertad de elección.

Sin embargo, Quebec gasta poco más de 18 millones de euros al año en cuidados paliativos y con esta cifra, declara la directora del West Island Palliative Care Residence, Teresa Dellar, "sólo el 30 por ciento de la población puede tener acceso a los cuidados paliativos".

Al contrario, añade, "el 100% de la población puede acceder gratuitamente al suicidio asistido". En consecuencia, "en los últimos dos años, el acceso a los cuidados paliativos ha seguido disminuyendo, mientras aumentan las peticiones de eutanasia".

La falta de fondos impulsa la eutanasia
A pesar de que el Colegio de Médicos de Quebec ha escrito en más de una ocasión al ministro de Sanidad Gaetan Barrette para que proporcione más fondos, aún no ha obtenido respuesta. "Nos habían prometido que se llevaría a cabo un plan de manera progresiva", explica el Dr. Laurence Normand-Rivest; "en cambio, dos años después, aún no ha sucedido nada. En opinión de muchos médicos, la falta de fondos obliga a los pacientes a pedir el suicidio asistido". El problema no está circunscrito a Quebec, sino que atañe a todo Canadá.

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"Elija: pagar 1.800 dólares diarios o eutanasia"
Un caso emblemático es el de Roger Foley, de 42 años, diagnosticado de ataxia cerebral, patología que, lentamente, afecta a su capacidad de moverse y hablar. Según revela The Star, el hombre ha denunciado a la provincia de Ontario después de que el hospital en el que está ingresado le haya presentado una cuenta de 1.800 dólares al día para seguir recibiendo el tratamiento adecuado. Como alternativa, "me han ofrecido el acceso gratuito al suicidio asistido. Pero yo quiero vivir con dignidad, no morir".

Oregón: no le pagan la quimio, pero le ofrecen pagarle la eutanasia
Se han verificado casos similares también en los Estados Unidos, sobre todo en Oregón, donde el suicidio asistido es legal desde 1997. Es famoso el caso de Randy Stroup, diagnosticado de cáncer de próstata y al que los médicos se negaron a tratar con quimioterapia porque el tratamiento es demasiado costoso. El Estado se opuso al tratamiento, pero se ofreció a pagar todo el coste de la eutanasia. "Casi me desmayo cuando me lo dijeron", declaró Stroup en 2009. "¿Cómo es posible que no paguen el tratamiento para ayudarme a vivir y se ofrezcan asumir el coste para hacerme morir?".

California: "Con la ley de eutanasia, mi seguro no me paga"
En California, donde el suicidio asistido ha sido legalizado en 2015 (temporalmente suspendido hace algunas semanas por problemas legales), Stephanie Packer, madre de cuatro hijos, que aún vive, en 2016 vio como su seguro le negaba el tratamiento: "Antes que la ley sobre la eutanasia entrara en vigor, estaban dispuestos a pagar. Sin embargo, tras la aprobación del suicidio asistido, me han dicho que como no me quedaba mucho para vivir, no cubrirían el coste del tratamiento de mi esclerodermia", declaró al Washington Times, "pero añadieron que si elegía el suicidio asistido pagaría sólo un dólar y veinte céntimos".

Y siguen llamándola "libertad de elección”.

(Publicado originariamente por Leone Grotti en italiano en Tempi.it . Traducción de Helena Faccia Serrano)

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Era una niña judía de 5 años; «tú mataste a Cristo», le dijeron; ¿y ese quién es?, se preguntó

El camino hacia Jesús de Bonnie Rapkin... pasando por «Jesucristo Superstar»

Bonnie Rapkin, en una escena divertida con uno de sus perros...


Bonnie Rapkin recuerda exactamente la primera vez que escuchó el nombre de Cristo: ella era una niña judía estadounidense de 5 años y no fue nada agradable. 
“Puedo precisar el momento exacto en que oí por primera vez la palabra Cristo. Tenía cinco años (...) Estaba empezando a cruzar la calle hacia mi casa cuando un autobús escolar se detuvo cerca para dejar a los niños mayores. Había caminado cerca de la mitad del trayecto cuando siete u ocho niños, el doble de mi tamaño, vinieron corriendo hacia mí. Formaron un círculo alrededor mío, levantaron los brazos y me señalaron, gritando: «¡Tú mataste a Cristo! ¡Tú mataste a Cristo!» (…) Cómo podían decir que había matado a alguien. Ni siquiera sabía quién era ese tal Cristo. Estos chicos me aterrorizaron y empecé a llorar a gritos”.
¿Quién es ese Cristo?
La madre de Bonnie llevó a la niña a casa. La pequeña preguntó quien era ese Cristo. “Los gentiles creen que Jesucristo es el Hijo de Dios”, dijo su madre. Pero si “ni sabía que Dios tenía un hijo”, protestó la niña. ¿Y por qué la acusaban de matar a nadie? “Mi madre entonces trató de explicarme, lo mejor que pudo y desde una perspectiva judía, quién era Jesucristo y cómo se había culpado a los judíos por su muerte hace casi dos mil años (…) «No querían decir que lo mataste personalmente», continuó mi madre: Se referían a todos los judíos, como grupo. Y tú eres parte de ese grupo".
Bonnie explica a Coming Home Network que, según le contó su madre, Jesús “era un judío devoto, un hombre muy bueno, de gran inteligencia” y que por esto los gentiles creen que es el Mesías, el Salvador, pero los judíos aún esperan la llegada del Mesías.
- ¿Cómo sabemos que (Cristo) no es el Hijo de Dios? -planteó la niña
Porque somos judíos -sentenció la madre con tono firme. Bonnie entendió por el tono que no tenía que preguntar más.
“Así comenzó mi búsqueda para saber quién era Jesús”, recuerda.
Al pasar los años, se vio que era una niña con inquietudes religiosas, estudiaba a escondidas el libro de oraciones con el que su hermano se preparaba para el rito adolescente del Bar Mitzvah, y aprendiendo las Escrituras escuchando las que él recitaba y memorizaba repitiendo en voz alta.
Amar a Jesús en Jesucristo Superstar
En 1970, cuando tenía nueve años, una vecina amiga la invitó a escuchar “el nuevo disco que acababa de comprar”. Era el musical Jesucristo Superstar.
jesus-christ-superstar
Jesucristo Superstar, el musical con película de 1973 (no incluía la Resurrección)

“Escuchándolo, me enteré de una historia que nunca había oído antes (…) Lloré. Sentí amor por ese hombre; amé sus enseñanzas; amé su amor. De alguna manera, el amor que mostraba a los demás a través de las palabras y la música se sentía seguro y cálido dentro de mí, y yo quería estar envuelta por él”.
A Bonnie le desconcertó la escena de la muerte de Cristo. ¿Qué era eso de la crucifixión? ¿Por qué no se salvó a sí mismo si realmente era el Hijo de Dios? ¿Por qué la gente se volvió contra él? “Me quedé insatisfecha y empecé a pedirle respuestas directamente a Dios”, comenta Bonnie.
Al pasar los años, aunque en lo íntimo de vez en cuando pensaba en Jesús, se mantenía como judía devota. “Mi deber era abrazar mi fe judía y aprender todo lo que pudiera, haciendo a un lado esos sentimientos persistentes hacia Jesús”.
Un problema con los ojos
Durante su segundo año de secundaria, el día en que celebraban Yom Kippur (Día de la Expiación) la vida de Bonnie “dio un giro dramático”, recuerda. Su madre observó que la chica movía sus ojos adelante y atrás, de forma intermitente, extraña. Bonnie no era consciente.
Empezaron a acudir a oftalmólogos, neurólogos, oncólogos y otros especialistas, sin lograr un diagnóstico, claro. Los médicos sospechaban que podía referirse a un tumor cerebral. Luego rechazaron la hipótesis. Pasó más de un año padeciendo dolores, vómitos, mareos, junto a ese movimiento de balancín en sus ojos. “Muchas noches me acosté y recé a Dios, rogándole que me quitara todo esto (…) Finalmente, sintiendo que no podría soportarlo un día más, le supliqué a mi madre que me llevara de vuelta al médico. Al final ella aceptó (…) Hicieron arreglos para que fuera a la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota.
Crucifijos en el hospital: Jesús hace compañía
En la Clínica Mayo le practicaron varios exámenes “dolorosos e invasivos” que finalmente tuvieron éxito al identificar “un desorden neurológico congénito llamado Malformación Cerebral Arnold-Chiari”. La sometieron de inmediato a una cirugía que sería un éxito.
“La Clínica Mayo tiene varias unidades, y yo estaba en la sala de pediatría St. Mary's. En la pared de cada habitación había un crucifijo (…) Cuando mis padres se iban cada día, yo estaba sola toda la noche. El único que me hacía compañía era Jesús en la cruz. Todavía no me había permitido hablar con él, pero estaba obsesionada con él. Recordaba su crucifixión descrita en Jesucristo Superstar. Pensé en el dolor y la soledad que debe haber sufrido, siendo abandonado por sus amigos; la humillación que había sufrido, siendo desnudado, escupido y burlado. Entonces, no me sentía tan sola".
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Los niños que mueren... ¿y yo?
"Al entrar en St. Mary's, le había preguntado a Dios por qué permitía que esto me sucediera. Después, estando allí, al ver a tantos niños sufriendo de enfermedades incurables, de nuevo hice a Dios la misma pregunta, pero con un significado completamente diferente. ¿Por qué yo? ¿Por qué Dios me dejas vivir? Casi sin excepción, todos los niños que conocí en Mayo estaban muriendo o tenían una enfermedad dolorosa y debilitante que los acompañaría de por vida. Yo no sólo viviría, estaba completamente libre de dolor, sanada. ¿Por qué yo? A la edad de 15 años, de repente tuve una perspectiva muy diferente y me di cuenta de que la vida era verdaderamente un regalo de Dios. Fue esa experiencia la que me llevó, por primera vez, a meditar sobre la Pasión y la cruz de Jesús. Esa meditación me dio una pequeña idea del precio que Jesús pagó por mi vida”.
Recuperada, Bonnie volvió a su escuela secundaria. De vacaciones, sola en casa, encendió el televisor y vio “el segmento final de la película Jesús de Nazaret. Lo vi hasta el final. Para cuando terminó, estaba sollozando incontrolablemente. Corrí al baño y cerré la puerta. Mientras estaba allí sentada llorando, imaginando la imagen de Jesús colgado en la cruz, hice mi primera oración directa a Él en voz alta. Grité que lo amaba, que creía en Él y lo acepté como mi Salvador. Pero entonces, con las lágrimas cayendo sobre mi rostro, añadí: «¡Y nunca más podré volver a rezarte! No puedo hacer esto. No soy lo suficientemente fuerte. ¡Mis padres me matarán!»" 
A misa con un amigo: Kadosh, kadosh, kadosh...
Mantuvo en secreto su amor por Cristo durante años. En la universidad, pidió a uno de sus amigos católicos si podía acompañarlo a misa. La misa le conmovió en muchos momentos y signos.
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Por ejemplo, le conmovía ver que los fieles se arrodillaban en diversos momentos. “El concepto de humillarse ante Dios tenía sentido para mí, y aunque no me atrevía a participar, algo muy dentro de mí lo deseaba”.
También le sorprendió reconocer momentos litúrgicos de la Escritura y el culto hebreo. “Me sorprendió oír «Santo, Santo, Santo, Santo Dios», y lo reconocí como el Kadosh, Kadosh, Kadosh (…) Pero nada me había preparado para lo que escuché después. Todo el mundo empezó a cantar las palabras: «Cordero de Dios, quitas los pecados del mundo». Nunca había oído que se refirieran a Jesús como el Cordero de Dios. Pero un momento despuéshice la conexión; las palabras simple y honestamente me dejaron sin aliento. Tenía la piel de gallina y el rostro bañado en lágrimas. La verdad es que nunca había visto las cosas tan claras".
Bonnie explica la conexión de significados que hizo.
"En Éxodo, en la primera Pascua, un cordero fue inmolado, cuya sangre salvaría a todos los primogénitos de la muerte y liberaría al pueblo hebreo de la esclavitud. Pero ahora, una vez más en la Pascua, otro Cordero fue inmolado. Pero la sangre de este Cordero nos salvaría a todos nosotros, de cada nación, por toda la eternidad. Este sacrificio pascual, la Eucaristía (otra palabra desconocida para mí en aquel tiempo) era la comida pascual. Jesús se había convertido en el Cordero de la Pascua. Nuestra participación del pan y el vino en esta comida es el nuevo y eterno Pacto. ¡Jesús realmente era el Mesías y el catolicismo la verdadera culminación del judaísmo! Cada promesa que Dios hizo al pueblo judío se cumplió a través de Jesús y de la Iglesia Católica. Me di cuenta de que finalmente había vuelto a casa (…) Vi cómo experimentamos la plenitud de nuestra fe a través de los sacramentos de la Iglesia Católica, especialmente a través de la Eucaristía”.
En marzo de 1983 Bonnie Rapkin fue bautizada en la fe católica, recibió la primera comunión y el sacramento de la Confirmación. En estos treinta años ha servido a Cristo en la comunidad como cantante, catequista y dado testimonio por todo Estados Unidos. Hoy es Asistente Pastoral de la Parroquia Holy Trinity en Kewaskum, Wisconsin (U.S.A.).

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Bom dia e boa semana!
Dor e festa. Cruzam-se os sentimentos de um domingo solarengo, o primeiro neste ano...
A partir de Pedrógão Grande, chegam memórias de dor e testemunhos de esperança! São prova dessa esperança as famílias que recomeçam as suas vidas com um novo teto, graças à solidariedade de todos, como mostrou o programa 70x7 deste domingo.
Na Guarda, a alegria foi partilhada na ordenação episcopal de D. António Luciano; em Leiria, a Diocese fez a "festa da fé"; em Setúbal, foi ordenado um sacerdote... Muitos acontecimentos que passam pela informação da Agência ECCLESIA e pelos portais diocesanos e das várias estruturas da Igreja Católica.
Esta segunda-feira, o programa Ecclesia ,que é emitido na RTP2, às 15h00, fala da semana promovida pela Cáritas "Parilhar a Viagem". Decorre nestes dias! Na Antena 1, às 22h45, informamos sobre várias iniciativas que a assinalam!
Votos de uma ótima semana!
Paulo Rocha