A sus 69 años, el canadiense Michael O´Brien, padre de seis hijos y ahora abuelo, es considerado por muchos como el mejor novelista católico vivo. Cientos de miles de lectores han leído El Padre Elías, la obra con la que se consagró mundialmente, y otras más que se convirtieron en una profecía de lo que se está viviendo ahora, y que con su tinte apocalíptico alertan de los nuevos totalitarismos que se dan en la sociedad actual.
En Francia acaban de publicar Le journal de la peste, novela que publicó en 1999 y que en español se editó bajo el título de La última escapada, y que anticipaba la realidad actual de la imposición escolar de la ideología de género: un padre que lo deja todo y huye con sus hijos, perseguido como un peligroso criminal por no querer que sean adoctrinados en el colegio.
Una revolución que afecta a todas las esferas
En una entrevista en Famille Chretienne, Michael O´Brien habla de la decadencia de Occidente y afirma que “los signos de decadencia son legión. Uno puede ver los síntomas en todas las artes, y especialmente en la glorificación del arte degenerado, la industria del entretenimiento y el poder de los nuevos medios para controlar y reformatear la conciencia. Estamos viviendo una revolución cultural y, de hecho, una revolución que afecta a todas las esferas”.
Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, el país del que es natural el escritor O´Brien es uno de los grandes referentes mundiales de la ingeniería social
Preguntado sobre el papel de los católicos en Occidente en este contexto actual donde son cada vez más arrinconados, el escritor canadiense alerta de que “estamos presenciando una revolución social y política impuesta a todas las naciones”. En primer lugar cita “la redefinición de la moralidad sexual, de la cual la revolución de género es un ejemplo obvio. Así como el surgimiento de una cultura de la muerte llamando bien al mal, y al asesinato de un niño en el vientre de su madre un gesto de compasión”.
"Ser signos de contradicción"
A su juicio, “estamos en un universo totalmente invertido. Por eso es tan vital para los católicos defender la verdad. Debemos aceptar, como Jesús, ser signos de contradicción. Pero una contradicción de amor y verdad al mismo tiempo”.
Michael O´Brien asegura que él no hace predicciones, pero en sus novelas que sí tienen tintes apocalípticos sí genera preguntas. “Si es el tiempo profetizado por Jesús, los apóstoles y los profetas, entonces la pregunta que debe hacerse es: ‘¿estoy en vela?’ Porque Jesús nos dice: ‘¡Estad en vela!’”.
Puede comprar aquí el libro El Padre Elías en Jerusalén de Michael O´Brien
En general las políticas de los dirigentes de los países occidentales como el caso de Trudeau en Canadá, país del escritor, Macron en Francia o Sánchez en España van contra los ideales cristianos. Ante esto, O´Brien cree que “cada vez que una idea va contra la vida y los Evangelios proviene de un espíritu del Anticristo. Pero hay que tener cuidado. No podemos rechazar esto o a aquel líder diciendo: ‘Este es el Anticristo’. Vivimos en medio de este espíritu que impregna todo el mundo occidental . En su primera epístola, el apóstol San Juan dice que un día vendrá el hombre de pecado, el verdadero Anticristo. Y muchos anticristos primitivos lo prefiguran.
El don de la esperanza
Ante esto es necesaria la “esperanza”. El escritor canadiense asegura que el optimismo, la desesperación, la rabia o el miedo no son cristianas. “Es natural sentir miedo, disgusto o desánimo. Pero luego tenemos que volvernos profundamente a Cristo y pedirle la gracia. La virtud del valor es natural, la esperanza es un don sobrenatural de Dios. Y así, cuando nos enfrentemos a la oscuridad del mundo debemos pedir el don sobrenatural de la esperanza”.
¿Qué deben hacer los católicos en el mundo de hoy? Ante esta pregunta, el autor de El Padre Elías lo tiene claro: “Hay que formar y proteger, sin duda con prudencia, a nuestros hijos. Pero, al mismo tiempo, nuestros corazones deben estar abiertos para amar a cada persona, incluso a nuestros enemigos. Sin compromiso, pero también sin miedo”.
Sin alejarse de lo que ocurre en su país, el gran laboratorio de la ideología de género, O´Brien afirma que en Canadá por ejemplo se produce “un ataque a la familia”, la eutanasia es completamente legal y ahora cualquiera puede ser “sacrificado” sólo por estar deprimido o ser enfermo mental. “Estoy convencido de que uno de los síntomas del totalitarismo es que algunos seres humanos son desechados”, sentencia.
El papel de los pastores
No son tiempos fáciles para la Iglesia, con la grave crisis de los abusos sexuales que la está sacudiendo. Michael O´Brien espera de los obispos que sean verdaderos pastores. “Su principal responsabilidad es la salud de su rebaño. Los terribles escándalos en EEUU son extremadamente dolorosos para los obispos. Pero tal vez el Señor permita que estos escándalos se vuelvan visibles para que la decadencia secreta emerja y se purifique. Y para que la Iglesia, esposa de Cristo, se prepare para encontrarse con su Esposo”.
A su juicio, “la purificación del mundo está en progreso. Pero debemos rezar por el rebaño y para que esta purificación se realice tanto en la verdad como en la caridad. Y no se sacrifiquen ovejas, ni hijos, ni jóvenes. Un buen pastor no sacrifica sus corderos, él da su vida por ellos. La tarea que tenemos ante nosotros es rezar como nunca hemos rezado por la limpieza y la fortaleza de la Iglesia. Pero no podemos reparar la Iglesia por nuestra cuenta, sólo la Iglesia puede hacerlo”.
Con asistencia de 80.000 peregrinos y, por primera vez, de un buen número de cardenales y obispos, se ha celebrado del 1 al 5 de agosto el XXX Festival de Jóvenes de Medjugorje. Cari Filii News ha entrevistado al respecto al reportero y escritor español que más ha estudiado y conocido el fenómeno de Medjugorje, Jesús García, quien explica el nuevo contexto otorgado por Roma a la parroquia de Medjugorje y su particular idiosincrasia.
-¿Qué ha pasado esta pasada semana en Medjugorje?
- Se ha celebrado el Encuentro de Jóvenes de Medjugorje, un evento que se viene celebrando desde 1989 ininterrumpidamente, y que congrega cada año a decenas de miles de peregrinos de todo el mundo.
-Por contextualizar, ¿qué es exactamente este encuentro de Jóvenes?
-Fundamentalmente un encuentro testimonial y de oración. Durante cinco días se suceden los testimonios de vida cristiana, generalmente relacionados con la espiritualidad de Medjugorje, y los actos litúrgicos y de oración. Tiene una historia muy bonita en sus inicios.
Jesús García es autor del libro Medjugorje, que abrió las puertas de este lugar mariano a miles de personas
-¿Cuál es esa historia?
- Pues que en realidad el Festival de Jóvenes de Medjugorje fue una idea del padre Salvo Barbaric, un franciscano croata que se sacó esta actividad de la manga para hacer algo diferente con los jóvenes de la parroquia durante el largo verano. El primer año, en 1989, se reunieron unos 30 jóvenes de la parroquia con 4 frailes. Se reunían en un salón parroquial, por supuesto no en la explanada, como ahora, y cantaban alabanzas, oraban juntos, compartían testimonios de fe, celebraban los Sacramento y adoraban la Eucaristía. Se da la circunstancia que el padre Salvo Barbaric ya en 1989 estaba suspendido a divinis por el obispo de Mostar. Falleció en 2000 aún suspendido, en medio de un inmenso dolor por una situación tan injusta e inmerecida. Pero lo que hoy admira todo el mundo, es un fruto de su oración, de su entrega y de su vida. Él jamás pensó que un día vendrían a celebrar su Festival miles de jóvenes de todo el mundo, cardenales y obispos, como ha sucedido este año, pero la historia de nuestra Iglesia nos cuenta que así ha sido la vida de muchos santos.
-¿Es como una JMJ?
-Es diferente. Ambas experiencias son muy recomendables, por supuesto. Pero Medjugorje es una gracia especial, más allá del Festival de Jóvenes. Es inexplicable, aunque yo siempre digo lo mismo: lo que he vivido aquí, en Medjugorje, especialmente en el Festival de Jóvenes, no lo he visto ni vivido nunca en otro lugar: ni en Roma, ni en Tierra Santa, ni en una JMJ, ni en el Camino de Santiago… es algo parecido a lo que debieron vivir los coetáneos de Bernadette en Lourdes en los tiempos de las apariciones, o en Fátima con Lucia, Jacinta y Francisco. Es una experiencia mística compartida.
-Da la sensación de que Roma ha levantado el brazo respecto a Medjugorje. ¿Qué ha pasado para que la semana pasada hayan presidido las celebraciones cardenales, nuncios o el Presidente del Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización?
- Todo viene de que el Papa ha permitido las peregrinaciones oficiales, que no solo las privadas, de la Iglesia. Hasta hoy nadie tenía prohibido peregrinar a Medjugorje y participar de lo que allí se vive a título personal. Esto es importante aclararlo porque en demasiadas ocasiones se ha confundido al pueblo. Nunca jamás ha estado prohibido ir a Medjuogorje por nadie, ni creer en las apariciones que, no se puede negar, es el primer motivo que lleva a alguien a ir a Medjugorje. Lo que ha permitido el Papa es que cualquier realidad de la Iglesia, parroquias, movimientos, diócesis, congregaciones, colegios… organicen sus peregrinaciones, con su sello personal, con su nombre.
El cardenal Puljic, arzobispo de Saravejo celebró la Eucaristía la pasada semana en Medjugorje
- Monseñor Enrik Hoser, el visitador apostólico del Papa en Medjugorje, dijo la semana pasada allí que “el Papa ha abierto las grandes puertas de Medjugorje”. ¿Qué significa esto?
-Leí las declaraciones del Monseñor Hoser y he de decir que discrepo en la forma, que no en el contenido. Entiendo lo que quiere decir, pero no es verdad que el Papa haya abierto las puertas de Medjugorje. El Papa, en todo caso, ha confirmado que están abiertas, y no las ha cerrado, que podía haberlo hecho. Pero las puertas de Medjugorje las han abierto, en primer lugar, Dios, que en su Divina Voluntad ha regalado a este mundo en este tiempo una gracia inimaginable para el hombre de hoy y su Iglesia.
En segundo lugar, la Virgen María, que con su presencia mística y real, no imaginada, ha obrado millones de milagros en millones de corazones durante estos 38 años ya, como sucedió antes en otros lugares como Fátima o Lourdes. Pequeños milagros inexplicables en el corazón de las personas que, sin verla a ella, sin participar de las apariciones como lo hacen los videntes, sí que han vivido la transformación interior de la conversión, el don del encuentro personal que todo lo cambia con Cristo y con su Iglesia.
En tercer lugar, las puertas de Medjugorje las abrieron los videntes, unos niños y adolescentes que se enfrentaron a un régimen comunista y a sus amenazas de muerte, de cárcel y a sus torturas físicas y psicológicas. En cuarto lugar, las puertas de Medjugorje las abrieron los franciscanos, empezando por el Padre Jozo Zovko, quien fuera el párroco de Medjugorje en el inicio de las apariciones, en 1981, quien sufrió cárcel y torturas físicas muy crueles por los eventos de Medjugorje, un mártir que no llegaron a matar, un confesor de la fe, al que, por cierto, mantienen alejado de Medjugorje. En quinto lugar, los millones, digo millones de peregrinos que desde 1981 han visitado Medjugorje respondiendo a una llamada, una inquietud interior absolutamente inexplicable y tantas veces incomprensible, que al volver a sus casas se han encontrado el rechazo y hasta la hostilidad de sus familias, amigos y parroquias o movimientos, manteniendo con mucho dolor lo que aprendieron en Medjugorje: la oración, los sacramentos, la Biblia, el ayuno… Y ahora ya, en sexto lugar y 38 años después, ha llegado la Curia.
Quiero dejar esto claro porque, aunque entiendo lo que quiere decir Monseñor Hoser, no es del todo correcto. El Papa podía haber cerrado las puertas de Medjugorje, pero esas puertas, es 2019, no es que ya estuvieran abiertas, es que Dios y su Amor, a través de millones de fieles sencillos, ya las habían echado abajo. Y esto es una muy buena noticia para la Iglesia, para los hombres.
- ¿Por qué crees que el Vaticano, con participación directa del Papa, mira con ahora con buenos ojos Medjugorje?
- Roma lo ha hecho perfectamente bien. Es un tema complejo, difícil. Por un lado, estaban los millones de testimonios de fe que hablaban de los buenos frutos de Medjugorje. Por otro, la oposición casi irracional del obispo de la Diócesis. En mi libro Medjugorje explico el origen del conflicto entre el clero diocesano y el clero franciscano en Bosnia y Herzegovina, un conflicto que tiene más de 100 años de historia y que no es por Medjugorje. Pero el clero diocesano usó Medjugorje como arma arrojadiza. Yo creo, en mi opinión, que el obispo de Mostar, Mons. Rato Peric, personalizó el conflicto. Se equivocó. Y ahí viene la jugada de Roma.
Para empezar, los estudios e investigaciones, obviamente, no han encontrado fisuras por las que declararar Medjugorje como algo malo. Por otro, se dieron cuenta de un detalle muy importante. El obispo de Mostar cumplía 75 años, edad de jubilación de los obispos, en febrero de 2019. Que no estén unidos este hecho de la jubilación del obispo con el hecho de que se permitan las peregrinaciones y de que vengan a Medjugorje el vicario del Papa para la Diócesis de Roma, el Nuncio Apostólico en Bosnia, el Cardenal Arzobispo de Sarajevo y el presidente del Pontifico Consejo para la Nueva Evangelización, no unir ambos hechos, como digo, sería de una ingenuidad cómica. En Roma han sido muy elegantes para dejar que monseñor Rato Peric se jubile y el Papa ha dejado claro con todos estos enviados que Medjugorje es incuestionable como realidad de la Iglesia, y, en mi opinión, no tardarán en declarar Santuario la parroquia de Medjugorje.
-¿Pero significa este permiso para las peregrinaciones y esta presencia de la Curia, que las apariciones son ciertas?
-Digamos que, oficialmente no, y además se insiste en ello, pero de nuevo, no seamos ingenuos. Y es importante dejar clara otra cosa aquí: ninguno de los millones de peregrinos que desde 1981 han ido a Medjugorje lo han hecho por el Festival de Jóvenes, o por vivir una experiencia divertida, o por hacer amigos. Sí, todo eso lo han encontrado después, pero lo que ha movido a tantísima gente los últimos 38 años han sido las apariciones de la Virgen María.
-Medjugorje ha sido un evento muy cuestionado los últimos años. ¿Cómo ha vivido usted y los peregrinos este juicio casi diario?
- Medjugorje y sus peregrinos, fieles y hombres de bien, de Iglesia, han sido atacados, insultados y difamados. Yo mismo he llegado a recibir llamadas de sacerdotes haciendo un abuso de su autoridad sobre mi trabajo sobre Medjugorje. No pasa nada, porque uno tiene la conciencia tranquila y está bien dirigido y acompañado espiritualmente, pero he visto cosas feas, muy feas y desagradables. Ten en cuenta que ha habido diócesis que han emitido prohibiciones sobre actividades relacionadas que Roma permitía. Una barbaridad.
-Usted es uno de los máximos divulgadores de los eventos de Medjugorje en España, de los que más lo ha estudiado y conocido. ¿Qué piensa ahora que parece que Roma confirma que, al menos, no hacían mal a nadie contando lo que allí pasaba?
- “Medjugorje no se conoce leyendo libros ni discutiendo sobre si es mentira o verdad; Medjugorje se conoce rezado de rodillas”. Me lo dijo fray Ljubo Kurtovic, en 2007, un fraile de la parroquia que hoy da clases de Teología en Zagreb. Y es verdad. Cualquier persona que reza el Rosario, que lee la Biblia a diario y la medita, que procura ir a Misa más allá de los domingos, que ayuna y se sacrifica… ese es el que sabe y conoce sobre Medjugorje, incluso aunque no haya venido. Yo solo soy una persona que tuvo la inmensa suerte, el inmenso regalo, de que me enviaron aquí a trabajar. No había otro más inútil en la empresa en la que trabajaba, al que encargar venir aquí y hacer cuatro fotos. Por eso, mi alegría no viene de lo que diga o no nadie, sino de la inmensa experiencia del amor de Dios y de su Misericordia, de su Providencia, que he vivido aquí y aún vivo en mi casa y con mi familia. Por eso, recomiendo a todo el mundo a dejar de hacerse preguntas sobre Medjugorje y darle esa oportunidad a la Virgen María de enseñarles a ver las cosas de la vida con su mirada de aquí, de Medjugorje. Que no teman, ella les sorprenderá.
-¿Cuál será el siguiente paso de Roma sobre Medjugorje?
- Como he dicho, declarar santuario la parroquia. Supongo que, como en Fátima, se construirá un templo mayor. Es obvio que la parroquia de Santiago se ha quedado muy pequeña. Después, para evitar el problema que ha sucedido por el conflicto de la Iglesia en Bosnia, sacarán Medjugorje de la jurisdicción de la diócesis de Mostar, y crearán un vicariato o alguna figura así, algo parecido a lo que sucede en Asís.
- ¿Y el reconocimiento de las apariciones?
- Bueno, el Papa ya dijo que la Comisión de Investigación sobre Medjugorje daba por verdaderas las apariciones de los primeros 8 días, por lo que oficiosamente ya se puede decir que en Medjugorje se apareció la Virgen. Pero una confirmación oficial yo espero y deseo que no lo lleguemos a ver en vida ninguno de nosotros. A mí me gustaría que Medjugorje se mantenga lo más sencillo posible, lo más cercano a lo que hemos conocido esto cuando no era casi nada para nadie… Yo solo espero, de verdad, que no toquen demasiado, que no intenten ahora inventar nada, porque Medjugorje funciona. Es un lugar de oración, de conversión, de paz, de vivencia muy sencilla y al mismo tiempo profunda de los sacramentos y del encuentro personal con Dios. Yo solo pido a la curia que venga con humildad a aprender, y no a enseñar. Los franciscanos han sido auténticos maestros de cómo vivir esta espiritualidad.
Los videntes han sido lo suficientemente obedientes como para decir solo lo que la Virgen les decía que dijeran, ni una coma más ni una menos. Medjugorje no necesita mucho más. En realidad no necesita nada más. No lo ha necesitado nunca, pues que, en la medida de lo posible, lo dejen como está.
«Não nos abandonem», é o apelo que as pessoas em
situação de sem-abrigo repetem aos voluntários da Comunidade Vida e Paz,
que noite após noite, saem das suas casas, furando o isolamento social,
para garantir que os mais vulneráveis não passem fome.
A situação é relatada
à Agência Ecclesia pela diretora-geral desta IPSS, Renata Ferreira, que
apesar da generosidade dos voluntários, teme que a situação de agrave.
“Percebe-se que de dia para dia temos necessidade de aumentar
o número de senhas que distribuímos e não sabemos o que vai acontecer nos
próximos dias. O que prevejo é que o número continue a aumentar dadas a
dificuldades que todo o país começa a atravessar no que diz respeito à sua
economia. Acredito que vão surgir famílias muito carenciadas e que precisam
de apoio”, lamenta.
D. Américo Aguiar
rezou ontem pelos profissionais, sejam eles de saúde, comunicação social,
do comércio ou demais, que não cessa, a sua função para que nada falte a
quem tem de estar em casa.
“Para os que
duvidam onde encontrar o rosto de Deus, encontrem-no no rosto dos médicos,
enfermeiros, nos que trabalham nos lares, nos profissionais de comunicação,
é o rosto de Deus que temos junto de nós para ultrapassar estas dificuldades”,
Nestes dias de
emergência nacional e isolamento social, “descobrimos sedes que não
tínhamos imaginado: nestes dias de menos horários descobrimos
o rosto dos outros”.
“Há quanto tempo não olhavam durante tanto tempo, o rosto dos
filhos? Estamos habituados a sair cedo e levar para o infantário ou creche,
ainda de pijama, e trazê-los para casa, já de pijama prontos para a cama. A
mulher que mudou o cabelo, os filhos que cresceram tanto, e que à mesa
partilharam as suas preocupações… Reaprendemos a estar em família, a dar
tempo para reaprender o próprio Senhor, que nos espera à beira do poço para
nos saciar a sede e a fome”, afirmou.
As superioras gerais das congregações religiosas
convidam todos a junatem-se hoje a um dia de oração e solidariedade, em
“comunhão com todas as pessoas que têm sido afetadas pelo coronavírus”.
“Nós, religiosas e
religiosos de todo o mundo, sentimo-nos chamados a responder à crise
mundial do coronavírus em solidariedade com os outros, especialmente os
mais vulneráveis e os que correm mais riscos, seguindo, em primeiro lugar,
as diretrizes da Organização Mundial da Saúde e dos nossos próprios
governo”, afirmam.
São apenas alguns
destaques da Agência Ecclesia, mas há muito mais para ler, em termos
informativos ou sugestões para fazer deste um tempo
oportuno para si e para os outro, como nos desafiou Sandra Chaves
Costa, do Gabinete de Escuta.
Olá! O novo coronavírus
domina a atualidade, das preocupações ao fecho de locais públicos, da reserva
de crianças e idosos ao isolamento geral de todos. #Euficoemcasa é o hastag
que mais circula neste início de primavera que, quase nem dei pela chegada! E neste tempo novo
para todos a Caridade apresenta-se como uma marca de distinção do
cristianismo como disse
o bispo de Setúbal. Também o seminário de
Aveiro mostrou esse rosto da caridade e cedeu
uma ala aos profissionais de saúde do hospital distrital. Já colocou o dia 25
de março na sua agenda? A Igreja católica convocou este dia como momento
nacional de oração, no santuário de Fátima. Leia mais aqui. E olhando já o futuro
podemos perceber o que vai mudar nas
celebrações da semana santa nesta Quaresma tão diferente, que a torna
especial.
A si que nos lê a
cada manhã desejo que fique por casa, cuide de si e dos seus, e aproveite ao
máximo este tempo de abrandamento na vida de cada um. Aproveite para pôr a
leitura em dia, para ver um bom filme ou simplesmente viver tempo em família.
São tantas as sugestões, também no portal de notícias
as encontra… Tenha um bom dia e
uma vida feliz! Sónia Neves
Ia começar esta
newsletter pela primavera que rebenta lá fora mas se puder é melhor ir à
janela, varanda ou ao quintal. Que maravilha os cheiros, os cantos dos
pássaros e o voo das andorinhas. Como canta Celina da Piedade: “Há sempre
esperança a renascer”. Sobre o título,
“VVV” é melhor decifrar o que é um bom slogan, e depois de passar a
pandemia é só adaptar. Portanto, VVV = a «Vamos Vencer o Vírus», que são
10 «dicas para os pais em tempo de pandemia», mas a frase é para todos. “Vamos pôr um V
no nosso olhar, nas palavras, nos sorrisos, nos abraços e nos beijos que,
por agora, nos aconselham a não dar. Vamos por um V às nossas janelas”,
pediu o médico pedopsiquiatra, Pedro Strecht. (As dicas pode ler na Agência Ecclesia) Já agora, se
tiver na sua janela ou dos vizinhos desenhos motivacionais, o “v” de
“vencer”, de “vitória”, de “vai tudo correr bem” pode tirar uma
fotografia e enviar para o nosso email: agencia@ecclesia.pt – obrigado
desde já, por estar desse lado.
Vou continuar
numa lógica positiva e dar destacar à disponibilidade da Diocese de Angra
que colocou a Clínica do Bom Jesus ao serviço do Serviço Regional
de Saúde dos Açores e outras instalações para alojamento dos
profissionais de saúde. Já os Jesuítas
portugueses estão a usar a internet para ajudar famílias a enfrentar a
«quarentena» imposta pelo coronavírus Covid-19: O «Ponto SJ» e a Brotéria
têm iniciativas de acompanhamento espiritual para quem se
encontra em situação de isolamento ou a trabalhar.
D. Joaquim
Mendes, bispo auxiliar de Lisboa, destacou “a fé, o serviço e o silêncio” de São José,
“um grande crente, modelo de uma fé difícil, forte, grande”, para vivemos
estes tempos de isolamento social na Eucaristia que presidiu na capela da
sede do Grupo Renascença.
A partir das
15h00, na RTP 2, como habitualmente, o comentário à liturgia. A
celebração comunitária das Missas foi suspensa apenas nos lugares de
culto habituais e para evitar fisicamente grandes quantidades de pessoas
mas no ambiente online podemos fazer comunidade. Tudo o que precisa saber
está aqui – paróquias/diocese/comunidades e horas. Na rádio
terminamos uma semana dedicada ao sabor e ao paladar, que percorremos com
o Chef Kiko, às 22h45, na Antena 1 da emissora pública. Cumprimentos e
uma boa primavera, como canta São Francisco de Assis: “Louvado sejas, ó
meu Senhor, com todas as tuas criaturas”,
Carlos Borges
A afirmação
partiu de D. Manuel Clemente que, como presidente da Conferência Episcopal
Portuguesa manifestou a disponibilidade e o empenho da Igreja Católica para
colaborar com as autoridades no combate à propagação do Covid-19. “Aquilo que
nos pedirem, como já têm pedido ou sugerido, nós fazemos, como aconteceu com
esta privação de celebrações habituais e substituição por outras maneiras de
estarmos presentes na vida das pessoas”, referiu D. Manuel Clemente, em
entrevista à Renascença.
“E aquilo mais que nos for pedido, cá estamos”, acrescentou o
cardeal-patriarca que disse acreditar que a sociedade vai sair mais solidária
da crise provocada pela atual pandemia, superando uma “situação de muito
pouca vizinhança”, em particular no mundo urbano. Entretanto o
presidente da Confederação Nacional das Instituições de Solidariedade,
alertou para a falta de apoio, “por parte do Estado”, a quem está “na linha
da frente” para tentar proteger “a população mais carenciada e frágil”. À
Agência ECCLESIA, o padre Lino Maia afirmou
esperar que o Estado “anuncie com urgência, medidas de apoio às Instituições
de Solidariedade que prestam mais serviços, têm mais custos e são atingidas
por menores apoios”.
Foto: AE/MC
O tempo é de medidas
rigorosas para conter a pandemia, mas não pode perder o horizonte da
esperança. Para o Padre
João Gonçalves, é preciso «recriar a esperança nas pessoas para que se
evitem outras situações mais graves». O coordenador da Pastoral
Penitenciária, da Igreja Católica em Portugal, afirmou a disponibilidade da
Igreja Católica, mesmo “proibidas todas as visitas”, para acompanhar qualquer
recluso que “precise de falar”. À RTP2 o programa
Ecclesia chega pelas 15h00, mais tarde na Antena1, pode sintonizar a sua
edição rádio pelas 22h45. Tenha um grande dia Henrique Matos