Páginas

segunda-feira, 23 de março de 2026

Um escândalo

Bom dia e boa semana.

“Um escândalo”. É assim que Leão XIV se refere à morte e à dor provocadas pela guerra no Médio Oriente. A partir do Vaticano, o Papa repetiu “com veemência” o apelo ao fim dos conflitos, após a oração do ângelus:

“Continuo a acompanhar com consternação a situação no Médio Oriente, bem como noutras regiões do mundo devastadas pela guerra e pela violência. Não podemos permanecer em silêncio perante o sofrimento de tantas pessoas, vítimas indefesas destes conflitos. Aquilo que as fere, fere toda a humanidade. A morte e a dor provocadas por estas guerras são um escândalo para toda a família humana e um clamor diante de Deus! Reitero com veemência o apelo para que perseveremos na oração, a fim de que cessem as hostilidades e sejam finalmente abertos caminhos de paz, baseados no diálogo sincero e no respeito pela dignidade de cada pessoa humana” (Leão XIV).

 

Valores que permanecem esquecidos no conflito cada vez mais grave, com consequências em todo o mundo. Mas... Valores que são promovidos, noutros contextos, por diferentes instituições: é o caso da União das Misericórdias, que procura todas as formas para manter os diferentes compromissos sociais, como disse Manuel Lemos, presidente da União das Misericórdias Portuguesas na entrevista Renascença/Ecclesia.

É o caso também de tantas organizações que promovem o voluntariado. No programa Ecclesia, emitido na RTP2 esta segunda-feira, pelas 15h00, Fernanda Freitas partilha o projeto Associação Nuvem Vitória, que fundou em 2016, e o envolvimento que, desde sempre, coloca na promoção do voluntariado.

Uma história inspiradora, no início de semana!

Paulo Rocha

 

 


agencia.ecclesia.pt

      



domingo, 22 de março de 2026

«A poesia não cabe no nosso quintal» - D. José Tolentino Mendonça

Desde 2005 que os utentes do Centro de Apoio e Reabilitação para Pessoas com Deficiência, em Touguinha, Vila do Conde, encenam a Via-Sacra. Não a fazem apenas uma vez – têm de a repetir porque o auditório enche e esgota cada sessão. A reportagem da Agência ECCLESIA foi conhecer esta instituição em Vila do Conde, ver os ensaios e perceber de que forma pessoas com diferentes limitações, físicas e intelectuais, se ultrapassam para encenar, protagonizar e se superar num trabalho que este ano envolveu 47 pessoas.

O diretor do CARPD, Sérgio Pinto, disse ao jornalista Carlos Borges e ao repórter de imagem João Gralha:

“Não são eles que se adaptam ao centro; somos nós que procuramos ir atrás das potencialidades deles, dos gostos deles, e exige de nós uma atenção permanente para cada um”,

Leia por agora a noticia, e aguarde pela reportagem televisiva dentro de alguns dias em agencia.ecclesia.pt

Ontem foi Dia Mundial da Poesia. O cardeal e poeta português José Tolentino Mendonça disse que a poesia “está do lado da paz” porque as suas palavras são “desarmadas” e convidou a incluir a arte poética na formação nas escolas e nos seminários.

“O algoritmo tem um pacto com o passado. O poema tem um pacto com o futuro porque trabalha continuamente a possibilidade. Dizer ao ser humano ‘é possível, é possível, é possível’, nesse sentido, a poesia tem uma aliança com a esperança, tem uma aliança com a elaboração da paz. A poesia vai além da declaração fatalista de que é impossível. O algoritmo é um mapa dos passos percorridos. O poema é um mapa dos caminhos a percorrer”, finalizou.

D. Nuno Almeida defendeu o valor inalienável da vida humana, desde a conceção até à morte natural, falando aos participantes na Caminhada pela Vida, que decorreu em Bragança. Por Lisboa, D. Rui Valério condenou um ato de violência que encerrou a iniciativa. 

No Vaticano, o Papa recebeu os membros do Movimento Focloares a quem pediu que continuem a trabalhar pela “unidade”, num tempo em que o mundo fomenta divisão e tende para a conflituosidade, mas pediu que o trabalho pela unidade não signifique “uniformismo” de pensamento, e pediu a capacidade para a “responsabilidade do discernimento comum”.

Assinalando ainda os 25 anos da criação do anal de notícias da Mediaset e à redação ‘TGcom24’, por ocasião do 25.º aniversário da sua fundação, o Papa sublinhou a “importante missão” dos meios de comunicação social, pediu que possam “construir pontes de diálogo”, favorecendo o aprofundamento.

No portal de informação agencia.ecclesia.pt encontra mais noticias para ver, ler e ouvir!

Aproveite o sol que a Primavera traz e passe um bom Domingo!

Lígia Silveira

 



agencia.ecclesia.pt

      



Se convirtió de niño y sin embargo... «Rechacé la confirmación, pero después una misa me cambió»

Philipp Teschke cuenta cómo ha sido su vida espiritual, marcada desde niño por la religión pero con decisiones complejas.

Philipp Teschke, en una fotografía de hace pocos años.

Philipp Teschke, en una fotografía de hace pocos años.Facebook Philipp Teschke

Helena Faccia
22.03.2026 | 07:09  Actualizado: 

    Cuando era adolescente, Philipp Teschke decidió no recibir la confirmación. Pero después Dios tenía otros proyectos, como él mismo ha contado en una entrevista en su Alemania natal que resume Paola Belletti en Il Timone [los ladillos son de ReL]:

    Para un joven estudiante universitario alemán, la confirmación ha pasado de ser el "sacramento de la despedida" -como a veces se denomina con triste ironía a la confirmación entre nosotros- a convertirse en el sacramento de un festivo regreso a casa: esperado, deseado y profundamente disfrutado. 

    En una bonita entrevista concedida Katholisch.dePhilipp cuenta su historia y su relación con la fe católica, hasta este nuevo y más consciente comienzo que coincidió con la petición de recibir la unción con el Santo Crisma. 

    El porqué del cambio

    A los 22 años llegó a vivir la fe en la que había sido educado de una manera más consciente y libre. En la entrevista cuenta cómo su traslado por motivos de estudios desde Berlín (más hedonista y que incita a la distracción) a Münster (ciudad católica y con un estilo de vida más ordenado) coincidió con una toma de conciencia cada vez más clara de lo que su alma deseaba desde hacía tiempo.

    Bautizado en una iglesia evangélica, se había convertido al catolicismo de niño junto con su padre y su hermana:

    • "Nuestros padres querían que fuéramos católicos, así que los tres nos convertimos al mismo tiempo [la madre ya era católica]. Las funciones religiosas y las devociones en la escuela me formaron. Recibí la Primera Comunión como todos los demás: en aquella época, solíamos ir a la iglesia los domingos en familia. Pero con el tiempo, la asistencia fue disminuyendo". 

    Al preguntarle por el motivo de su rechazo a recibir la confirmación en la adolescencia, Philipp explica que le parecía incorrecto hacerlo. Sus compañeros, y en esto todo el mundo es igual, solo estaban motivados por la perspectiva de los regalos y el dinero que recibirían: 

    • "Me parecía hipócrita, así que decidí no hacerlo. Pero solo un año después, me encontré pensando más a menudo si algún día debería recibir el sacramento. Era una idea fija".

    Una postura admirable que, sin embargo, le dejó la sospecha de que lo que realmente se estaba perdiendo no era la PlayStation ni el dinero para un viaje al extranjero, sino algo más valioso

    El camino de regreso

    La experiencia de este joven, que no resulta especialmente llamativa si se lee de pasada, demuestra, por el contrario, lo valioso que es lo que solo la Iglesia puede ofrecernos. Y, sin embargo, a menudo apenas nos damos cuenta de ello y, con frecuencia, solo in absentia. Todos somos un poco como el hijo mayor de la parábola del hijo pródigo, centrados en lo buenos que somos y ciegos ante las riquezas de las que podemos disfrutar en la casa de nuestro Padre.

    Pero el Señor siguió actuando en la vida de este joven, atrayéndolo interior y exteriormente: 

    • "Por ejemplo, descubrí por casualidad unos cantos de adoración: me llamaron la atención porque transmitían una alegría de vivir y de fe completamente diferente. Y luego, a los 17 años, empecé a rezar todas las noches. Siempre una oración de agradecimiento y súplica, y el Padrenuestro. Esto se convirtió en un pequeño ritual para mí: en la oración, podía repasar el día, expresar mi gratitud y mis esperanzas para el día siguiente". 

    Mientras tanto, también entabló amistades que le permitieron compartir la misma fe; de hecho, gracias a un amigo se unió a una pequeña comunidad estudiantil, la Katholischen Studierenden und Hochschulgemeinde [Estudiantes y Comunidad Universitaria Católicos] y empezó a asistir asiduamente a la misa. Luego buscó cursos que le prepararan para recibir el sacramento de la confirmación, ingresando en el programa de la iglesia juvenil de Münster, y así se preparó con un grupo de jóvenes adultos como él.

    Es Cristo quien atrae

    El pasado 6 de febrero, por fin, recibió el sacramento tan ansiado y recuerda con emoción toda la celebración, sobre todo las palabras del obispo auxiliar que la presidió. Antes hubo otra misa, igualmente decisiva en su camino de fe, y no por las emociones o los sentimientos que le provocó, sino todo lo contrario. Philipp dice que no se sintió especialmente a gusto en esa celebración, pero sí se sintió más cerca de Dios. Una cuestión de realidad, por misteriosa que sea. 

    Fue la misa celebrada en la catedral de Múnich el Lunes de Pascua, el día en que falleció el Papa Francisco.

    Una celebración hermosa, emotiva, dice el joven. Sin embargo, "espiritualmente la misa no me impactó mucho", añade: 

    • "El estilo era bastante conservador, en parte en latín, y la congregación era en su mayoría de personas mayores. No me sentía del todo a gusto allí. Y, a pesar de todo, de alguna manera, tuve la sensación de estar más cerca de Dios durante la misa en la iglesia". 

    El aviso de León XIV

    No es el primero en contar que fue precisamente la participación en la misa, a menudo una misa en latín, aunque no necesariamente, lo que marcó el inicio de un regreso a casa. Un recordatorio para todos nosotros que ya estamos en casa: es Cristo quien atrae los corazones, no hace falta otra estrategia más que la de hacerse transparentes ante Su presencia, tal y como el Papa León ya invitó a todos a hacer en su primera homilía: "Desaparecer para que permanezca Cristo".

    "Intentar ir a misa" podría ser el verdadero "truco" que sugerir a quienes, jóvenes o no, sienten que en su vida falta algo. Descubrirían que lo que realmente falta es Alguien.