El campo de refugiados de Mpoko, cerca del aeropuerto de Bangui, ha
sido desmantelado. Médicos sin fronteras: “Pero la crisis no ha
terminado”
![]() |
| Bangui, República Centroafricana - Wikimedia Commons |
(ZENIT – Roma).- Una enorme explanada
de tiendas acumuladas de forma desordenada cerca del aeropuerto. Esta
fue la primera imagen que tuvo en noviembre de 2015 el papa Francisco en
Bangui, capital de la República Centroafricana, antes incluso de que su
avión aterrizara.
Al inicio de su llegada a
Centroáfrica, donde abrió el Jubileo de la Misericordia, el Pontífice
quedó impresionado por este escenario, símbolo que un país que sufre
enormemente la indigencia.
Pero hoy, del campo de refugiados de Mpoko queda solo un recuerdo. Como anuncian la Agencia Nova y el Messaggero, las autoridades civiles lo han cerrado, invitando a cientos de miles de personas a volver a las propias casas.
La inmensa explanada era el refugio
de unas 100 mil personas, que habían huido de la violencia de la guerra
que estalló en 2013 en Centroáfrica.
“El cierre de Mpoko es una buena
noticia y es un signo de estabilización del país. Pero las personas no
tienen gran opción sobre donde ir y un cuarto de la población vive
todavía lejos de las propias casas”, declaróhttp://www.ebay.it/ Loris De
Filippi, presidente de Médicos sin Fronteras, que trabajó en República
Centroafricana al inicio de la crisis.
in

Sem comentários:
Enviar um comentário