segunda-feira, 19 de novembro de 2018

Lançamento "Fátima Em Lisboa - O Batistério"; "Fátima em Lisboa - O Presépio"





Paulinas Editora
R. Francisco Salgado Zenha, n.º 11 | 2685-332 Prior Velho

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Nutrir com Esperança


A Cáritas Diocesana de Beja  e a rede Cáritas Internacional, com o apoio da Conferencia Episcopal Portuguesa, e à semelhança de anos anteriores lança mais uma vez a iniciativa "10 Milhões de Estrelas- Um Gesto pela Paz".

Com este gesto pretende se: Promover os valores da Justiça,  Paz e Fraternidade, renovando a cada ano o compromisso com os mesmos, e angariar fundos através da venda das velas (1€) para apoiar o combate à pobreza. Este ano 35% do valor das velas reverte para apoiar as crianças da Venezuela, conforme carta em anexo.

Contamos com a sua preciosa ajuda e da sua comunidade para a dinamização desta iniciativa a favor da Paz e dos mais frágeis.

Bem hajam, construtores da Paz!







Lasanha e coca-cola

Bom dia a si que nos acompanha, neste reinício de rotinas.
O Papa assinalou este domingo o II Dia Mundial dos Pobres com um almoço que reuniu milhares de pessoas no Vaticano. Na ementa havia lasanha, frango e coca-cola, entre outros produtos. E boa disposição.
Antes, Francisco tinha presidido à Missa, na Basílica de São Pedro, denunciando que o “grito” dos pobres é abafado, na sociedade, pelos “cada vez mais ricos” e sublinhando que a atenção da Igreja aos mais necessitados “não é moda de um pontificado”.Também este domingo foi celebrado o Dia Mundial em Memória das Vítimas da Estrada, evocando todos os que, tragicamente, perderam a vida nas estradas. Em Évora, o arcebispo assinalou a data com uma Eucaristia na Catedral, dinamizada pela associação GARE.

No Alto Minho, a Escola Superior de Teologia do Instituto Católico de Viana do Castelo organiza, entre hoje e quinta-feira, a semana de estudos teológicos sobre «A arte de envelhecer, em diálogo com as novas gerações».
Não deixe de nos acompanhar no canal 2 da RTP, a partir das 15h00, e na Antena 1 da rádio pública, pelas 22h45.
Despeço-me com votos de boas notícias, sempre.
Octávio Carmo.

Santa Matilde de Hackeborn, 19 de noviembre

Santa Matilde De Hackeborn
Hizo de Santa Gertrudis de Helfta un referente ineludibles del S. XIII

NOVIEMBRE 18, 2018 08:44 *  * TESTIMONIOS DE LA FE

«Cisterciense. Una de las cuatro mujeres que hicieron de Helfta uno de los referentes ineludibles del S. XIII. En ella se aunaron gracia y lirismo que puso al servicio de Dios, y del que fue considerada ‘ruiseñor’» 

Muy generoso debía ser el barón de Hackeborn para desprenderse de dos de sus hijas autorizándolas a ingresar en un monasterio cisterciense, que hicieron famoso por su virtud junto a otras religiosas. Exactamente fueron cuatro excelsas mujeres las que brillaron en la clausura: Matilde de Magdeburgo, la santa de hoy, su hermana Gertrudis, y otra Gertrudis, la Grande. Hicieron de Helfta uno de los referentes ineludibles para conocer y valorar la riqueza de la mística germana; nos alientan con su vida a seguir el camino de perfección. Precisamente el pasado día 16 se vio la semblanza de Gertrudis la Grande, que sumó sus grandes virtudes a las de Matilde, que tanto le edificó, que fue su formadora y a la que tomó como guía junto a su hermana. Ello pone de manifiesto un hecho que acontece en todo movimiento eclesial: la existencia de periodos históricos de especial fulgor en el que despuntan figuras egregias traspasando muros y fronteras.
Tan significativa fue la vida de Matilde de Hackeborn que el papa Benedicto XVI le dedicó su catequesis el 29 de septiembre de 2010. Fue una de esas mujeres fuertes de las que habla el evangelio que tuvo la gracia de alumbrar una época de gran fecundidad en esa comunidad a lo largo del siglo XIII. Nació en 1241 o en 1242, no hay datos precisos, en la fortaleza de Helfta, Sajonia. Su hermana Gertrudis se hallaba ya en el convento de Rodersdorf (después transferido a Helfta) cuando ella acompañó a su madre a visitarla en 1248. En siete años de vida la pequeña acumulaba la experiencia de haber sobrevivido a la muerte poco después de nacer, debido a su frágil constitución física, y el inspirado vaticinio del virtuoso presbítero que derramó sobre su cabeza el agua del bautismo, quien entrevió que sería santa, hecho que confió a sus padres asegurándoles que Dios obraría a través de ella numerosos prodigios. Posiblemente a esa edad Matilde ignoraba la singular elección divina a la que aludió el sacerdote, pero seguro que sus progenitores no habrían podido olvidarla.
La vida conventual le sedujo desde un primer instante. Por eso, en 1258 dejó a un lado los beneficios que reportaba haber nacido en un castillo, y las prebendas anejas al título nobiliario que ostentaban sus padres ingresando en el monasterio que entonces se había establecido en Helfta. Su hermana Gertrudis, abadesa, vertió en ella todo su saber espiritual e intelectual, riqueza que Matilde acogió multiplicando los talentos que Dios le había otorgado: una suma de excepcional inteligencia y virtud coronada por una bellísima voz con la que glosaba la grandeza del Creador y por la que ha sido denominada «ruiseñor de Dios». Era un pozo sin fondo. Y así se ha reflejado: «la ciencia, la inteligencia, el conocimiento de las letras humanas y la voz de una maravillosa suavidad: todo la hacía apta para ser un verdadero tesoro para el monasterio bajo todos los aspectos».
Orientada por su hermana, se convirtió en una gran formadora que tuvo a su cargo jovencísimas vocaciones. De hecho le confiaron a Gertrudis, la Grande, cuando llegó al convento a la edad de 5 años. Y es que Matilde era una ejemplar maestra y modelo de novicias y profesas. Fue agraciada con numerosos favores místicos que se iniciaron siendo niña y que guardó en su corazón llevada de su natural discreción hasta que cumplió medio siglo de vida.
Ella, al igual que Gertrudis, la Grande, vivió en carne propia la experiencia del sufrimiento ocasionado por largas y dolorosas enfermedades que fueron persistentes en ambos casos. La frágil condición humana atenazada por el cúmulo de matices que conllevan circunstancias de esta naturaleza, a veces tiene también expresión palpable en la vertiente espiritual. Matilde experimentó conjuntamente la postración corporal, y el sufrimiento y angustia espirituales en los que, no obstante, contó con el consuelo divino. En uno de estos periodos críticos confidenció privadamente sus experiencias místicas a dos religiosas. Una de ellas fue su discípula Gertrudis, la Grande, quien se ocupó de recopilarlas en el Libro de la gracia especial junto a otra hermana de comunidad.
Matilde fue un puntal indiscutible en el monasterio, aunque a veces su nombre ha quedado a la sombra de esta santa amiga. De su hermana había heredado la rica tradición monacal que floreció altamente en esa época en las líneas genuinas de la regla a la que se había abrazado: oración, contemplación, estudio científico y teológico, amasado siempre en la tradición y el magisterio eclesiales. Fue una mujer obediente, humilde y piadosa, de gran espíritu penitencial, ardiente caridad y devota de María y del Sagrado Corazón de Jesús con el que mantuvo místicos coloquios. El contenido de sus revelaciones insertas en el aludido Libro de la gracia especial permite apreciar también el alcance que tuvo la liturgia en su itinerario espiritual. Supo llegar al corazón de las personas que pusieron bajo su responsabilidad, y las condujo sabiamente a los pies de Cristo dando pruebas fehacientes de su ardor apostólico.
Cuando rogaba a la Virgen que no le faltara su asistencia en el momento de la muerte, Ella le pidió que rezase diariamente tres avemarías «conmemorando, en la primera, el poder recibido del Padre Eterno; en la segunda, la sabiduría con que me adornó el Hijo; y, en la tercera, el amor de que me colmó el Espíritu Santo». María la invitó a meditar en los misterios de la vida de Cristo: «Si deseas la verdadera santidad, está cerca de mi Hijo; él es la santidad misma que santifica todas las cosas». Durante la última y difícil etapa de su vida, ocho años cuajados de sufrimientos, mostró la hondura de su unión con Cristo, a cuya Pasión redentora unía sus padecimientos por la conversión de los pecadores, con humildad y paciencia. La Eucaristía, el evangelio, la oración…, habían forjado su espíritu disponiéndola al encuentro con Dios. Éste se produjo el 19 de noviembre de 1299. Murió con fama de santidad.

ZENIT – Espanolin



Almuerzo con los pobres: 1.500 indigentes comen con el Papa en el Vaticano

Almuerzo Del Papa Con Los Pobres © Vatican Media
El menú fue lasaña, pollo y tiramisú

NOVIEMBRE 18, 2018 21:16 *  * JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES

(ZENIT – 18 nov. 2018).- Por segundo año consecutivo, el Papa Francisco ha presidido la Santa Misa con personas necesitadas e indigentes –6.000 han participado este año– en la Basílica de San Pedro y ha almorzado con ellos, en el aula Pablo VI, convertido en un comedor para 1.500 personas, para celebrar la II Jornada Mundial de los Pobres.
El Santo Padre llegó alrededor de las 12:20 horas en coche a la entrada del aula Pablo VI, donde lo recibió Mons Rino Fisichella, Presidente del Consejo que organiza la iniciativa en el Vaticano con los pobres.

Los comensales y voluntarios recibieron al Santo Padre con un gran aplauso en el interior del aula, lleno de ilusión y entusiasmo. Así, el Papa se ha dirigido a la mesa principal, donde ha comido acompañado de un gran grupo de indigentes y personas sin recursos.
Bendición
Antes de sentarse a la mesa, el Papa ha bendecido en voz alta: “Buenos días. Ahora vamos a almorzar todos juntos. Agradecemos a los que nos trajeron el almuerzo, a los que nos servirán el almuerzo. Agradecemos a todos y rogamos a Dios que nos bendiga a todos. Una bendición de Dios para todos, todos nosotros que estamos aquí. Que Dios nos bendiga a cada uno de nosotros, bendiga nuestros corazones, bendiga nuestras intenciones y nos ayude a seguir adelante. Amén. ¡Y buen almuerzo!”.

70 voluntarios de las parroquias de Roma han servido a los protagonistas de la II Jornada Mundial de los Pobres, instituida por el Santo Padre Francisco y organizada por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.
Menú
El almuerzo ha sido ofrecido por la institución Rome Cavalieri-Hilton de Italia, en  colaboración con el Ente Morale Tabor. El menú servido ha sido de primer lasaña, de segundo nuggets de pollo con puré de patatas y de postre tiramisú. 

Al final, la histórica fábrica italiana de pasta Rummo ha donado más de 1.500 bolsas a los participantes y asociaciones con un kilo de pasta.
Los jóvenes de la Banda del Santuario de Pompeya han acompañado la fiesta del Papa con los pobres.
“Gracias por la compañía”
“Muchas gracias a todos por la compañía” dijo el Pontífice al terminar de comer, antes de abandonar la sala. “Ahora me dicen que comienza la verdadera fiesta y que el Papa debe irse, para que la fiesta sea buena. ¡Muchísimas gracias!”

Asimismo, Francisco ha agradecido a los jóvenes músicos, a los que prepararon el almuerzo, a quienes lo sirvieron, y a los muchos chicos y chicas que ayudaron con el orden y la organización. “Gracias a todos. Y recen por mí. Que el Señor los bendiga. Gracias”, ha dicho.
Antes de abandonar el Salón Pablo VI, el Papa Francisco saludó a los niños, a los pobres ya las personas presentes y se tomó una foto con los cocineros.

ZENIT – Espanolin



Homilía del Papa Francisco: “Jesús pide ir más lejos: dar a los que no tienen cómo devolver”

El Papa Reza A La Virgen © Vatican Media
6.000 pobres participan en la Misa

NOVIEMBRE 18, 2018 11:35 *  * JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES

(ZENIT – 18 nov. 2018).- Alrededor de 6.000 pobres han participado en la Eucaristía celebrada esta mañana por el Papa Francisco en la Basílica de San Pedro, con motivo de la 2ª Jornada Mundial de los Pobres.
Junto a los voluntarios, a los fieles y a los miembros de las diferentes realidades caritativas que los atienden cotidianamente, las personas sin hogar y necesitadas han asistido a la Misa, que ha tenido lugar a las 10 horas, en el marco de esta Jornada Mundial, organizada por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

La celebración del Día de los Pobres coincide con la Solemnidad de la dedicación de la Basílica Papal de San Pedro, este 18 de noviembre de 2018, en el XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario.
En la liturgia de la Palabra, un laico ha leído en español la Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 28, 11-16. 30-31; un seminarista ha recitado el Salmo responsorial Sal 97, 1. 2-3ab. 3c-4. 5-6 (R.: 2b), y el diácono ha proclamado el santo evangelio según san Mateo 14, 22-33 “Jesús camina sobre el agua”.
Dejar
Francisco ha destacado tres acciones que Jesús realiza en este pasaje del Evangelio: dejaralentar y extender la mano.

En todo, Jesús va contracorriente, ha asegurado el Papa: Primero deja el éxito, luego la tranquilidad. Nos enseña el valor de dejar: dejar el éxito que hincha el corazón y la tranquilidad que adormece el alma.
Alentar
La segunda acción de Jesús que ha subrayado el Papa es alentar: “En plena noche Jesús alienta. Se dirige hacia los suyos, inmersos en la oscuridad, caminando ‘sobre el mar'”.
Y explica: “No es una manifestación en la que se celebra el poder, sino la revelación para nosotros de la certeza tranquilizadora de que Jesús, solo Jesús, vence a nuestros grandes enemigos: el diablo, el pecado, la muerte, el miedo”.
Extender la mano
En tercer lugar, el Santo Padre ha ejemplificado como “Jesús, en medio de la tormenta, extiende su mano“.

Jesús escuchó el grito de Pedro. Pidamos la gracia de escuchar el grito de los que viven en aguas turbulentas –ha exhortado el Papa–. “El creyente extiende su mano, como lo hace Jesús con él. El grito de los pobres es escuchado por Dios, ¿pero, y nosotros? ¿Tenemos ojos para ver, oídos para escuchar, manos extendidas para ayudar?”.
Amar como tú amas
Así, el Pontífice ha exhortado a mirar lo que sucede en cada una de nuestras jornadas: “Entre tantas cosas, ¿hacemos algo gratuito, alguna cosa para los que no tienen cómo corresponder? Esa será nuestra mano extendida, nuestra verdadera riqueza en el cielo”.
“Extiende tu mano hacia nosotros, Señor, y agárranos”, ha orado el Santo Padre. “Ayúdanos a amar como tú amas. Enséñanos a dejar lo que pasa, a alentar al que tenemos a nuestro lado, a dar gratuitamente a quien está necesitado”.

RD
A continuación, ofrecemos la homilía completa del Papa Francisco en esta II Jornada Mundial de los Pobres.
***
Homilía del Santo Padre
Veamos tres acciones que Jesús realiza en el Evangelio.
La primera. En pleno día, deja: deja a la multitud en el momento del éxito, cuando lo aclamaban por haber multiplicado los panes. Mientras los discípulos querían disfrutar de la gloria, los obliga rápidamente a irse y despide a la multitud (cf. Mt 14,22-23). Buscado por la gente, se va solo; cuando todo iba “cuesta abajo”, sube a la montaña para rezar. Luego, en mitad de la noche, desciende de la montaña y se acerca a los suyos caminando sobre las aguas sacudidas por el viento. En todo, Jesús va contracorriente: primero deja el éxito, luego la tranquilidad. Nos enseña el valor de dejar: dejar el éxito que hincha el corazón y la tranquilidad que adormece el alma.
¿Para ir a dónde? Hacia Dios, rezando, y hacia los necesitados, amando. Son los auténticos tesoros de la vida: Dios y el prójimo. Subir hacia Dios y bajar hacia los hermanos, aquí está la ruta que Jesús nos señala. Él nos aparta del recrearnos sin complicaciones en las cómodas llanuras de la vida, del ir tirando ociosamente en medio de las pequeñas satisfacciones cotidianas. Los discípulos de Jesús no están hechos para la predecible tranquilidad de una vida normal. Al igual que su Señor, viven en camino, ligeros, prontos para dejar la gloria del momento, vigilantes para no apegarse a los bienes que pasan. El cristiano sabe que su patria está en otra parte, sabe que ya ahora es ―como nos recuerda el apóstol Pablo en la segunda lectura― «conciudadano de los santos, y miembro de la familia de Dios» (cf. Ef 2,19). Es un ágil viajero de la existencia. No vivimos para acumular, nuestra gloria está en dejar lo que 

pasa para retener lo que queda. Pidamos a Dios que nos parezcamos a la Iglesia descrita en la primera lectura: siempre en movimiento, experta en el dejar y fiel en el servicio (cf. Hch 28,11-14). Despiértanos, Señor, de la calma ociosa, de la tranquila quietud de nuestros puertos seguros. Desátanos de los amarres de la autorreferencialidad que lastran la vida, libéranos de la búsqueda de nuestros éxitos. Enséñanos a saber dejar, para orientar nuestra vida en la misma dirección de la tuya: hacia Dios y hacia el prójimo.

La segunda acción: en plena noche Jesús alienta. Se dirige hacia los suyos, inmersos en la oscuridad, caminando «sobre el mar» (v. 25). En realidad se trataba de un lago, pero el mar, con la profundidad de su oscuridad subterránea, evocaba en aquel tiempo a las fuerzas del mal. Jesús, en otras palabras, va hacia los suyos pisoteando a los malignos enemigos del hombre. Aquí está el significado de este signo: no es una manifestación en la que se celebra el poder, sino la revelación para nosotros de la certeza tranquilizadora de que Jesús, solo Jesús, vence a nuestros grandes enemigos: el diablo, el pecado, la muerte, el miedo. También hoy nos dice a nosotros: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo» (v. 27).
La barca de nuestra vida a menudo se ve zarandeada por las olas y sacudida por el viento, y cuando las aguas están en calma, pronto vuelven a agitarse. Entonces la emprendemos con las tormentas del momento, que parecen ser nuestros únicos problemas. Pero el problema no es la tormenta del momento, sino cómo navegar en la vida. El secreto de navegar bien está en invitar a Jesús a bordo. Hay que darle a él el timón de la vida para que sea él quien lleve la ruta. Solo él da vida en la muerte y esperanza en el dolor; solo él sana el corazón con el perdón y libra del miedo con la confianza. Invitemos hoy a Jesús a la barca de la vida. Igual que los discípulos, experimentaremos que con él a bordo los vientos se calman (cf. v. 32) y nunca naufragaremos. Y solo con Jesús seremos capaces también nosotros de alentar. Hay una gran necesidad de personas que sepan consolar, pero no con palabras vacías, sino con palabras de vida. En el nombre de Jesús, se da un auténtico consuelo. Solo la presencia de Jesús devuelve las fuerzas, no las palabras de ánimo formales y obligadas. Aliéntanos, Señor: confortados por ti, confortaremos verdaderamente a los demás.
Tercera acción: Jesús, en medio de la tormenta, extiende su mano (cf. v. 31). Agarra a Pedro que, temeroso, dudaba y, hundiéndose, gritaba: «Señor, sálvame» (v. 30). Podemos ponernos en la piel de Pedro: somos gente de poca fe y estamos aquí mendigando la salvación. Somos pobres de vida auténtica y necesitamos la mano extendida del Señor, que nos saque del mal. Este es el comienzo de la fe: vaciarnos de la orgullosa convicción de creernos buenos, capaces, autónomos y reconocer que necesitamos la salvación. La fe crece en este clima, un clima al que nos adaptamos estando con quienes no se suben al pedestal, sino que tienen necesidad y piden ayuda. Por esta razón, vivir la fe en contacto con los necesitados es importante para todos nosotros. No es una opción sociológica, es una exigencia teológica. Es reconocerse como mendigos de la salvación, hermanos y hermanas de todos, pero especialmente de los pobres, predilectos del Señor. Así, tocamos el espíritu del Evangelio:

«El espíritu de pobreza y de caridad ―dice el Concilio― son gloria y testimonio de la Iglesia de Cristo» (Const. Gaudium et spes, 88).
Jesús escuchó el grito de Pedro. Pidamos la gracia de escuchar el grito de los que viven en aguas turbulentas. El grito de los pobres: es el grito ahogado de los niños que no pueden venir a la luz, de los pequeños que sufren hambre, de chicos acostumbrados al estruendo de las bombas en lugar del alegre alboroto de los juegos. Es el grito de los ancianos descartados y abandonados. Es el grito de quienes se enfrentan a las tormentas de la vida sin una presencia amiga. Es el grito de quienes deben huir, dejando la casa y la tierra sin la certeza de un lugar de llegada. Es el grito de poblaciones enteras, privadas también de los enormes recursos naturales de que disponen. Es el grito de tantos Lázaros que lloran, mientras que unos pocos epulones banquetean con lo que en justicia corresponde a todos. La injusticia es la raíz perversa de la pobreza. El grito de los pobres es cada día más fuerte pero también menos escuchado, sofocado por el estruendo de unos pocos ricos, que son cada vez menos pero más ricos.
Ante la dignidad humana pisoteada, a menudo uno permanece con los brazos cruzados o con los brazos caídos, impotentes ante la fuerza oscura del mal. Pero el cristiano no puede estar con los brazos cruzados, indiferente, o con los brazos caídos, fatalista; no. El creyente extiende su mano, como lo hace Jesús con él. El grito de los pobres es escuchado por Dios, ¿pero, y nosotros? ¿Tenemos ojos para ver, oídos para escuchar, manos extendidas para ayudar? «Es el propio Cristo quien en los pobres levanta su voz para despertar la caridad de sus discípulos» (ibíd.). Nos pide que lo reconozcamos en el que tiene hambre y sed, en el extranjero y despojado de su dignidad, en el enfermo y el encarcelado (cf. Mt 25,35-36).

El Señor extiende su mano: es un gesto gratuito, no obligado. Así es como se hace. No estamos llamados a hacer el bien solo a los que nos aman. Corresponder es normal, pero Jesús pide ir más lejos (cf. Mt 5,46): dar a los que no tienen cómo devolver, es decir, amar gratuitamente (cf. Lc 6,32- 36). Miremos lo que sucede en cada una de nuestras jornadas: entre tantas cosas, ¿hacemos algo gratuito, alguna cosa para los que no tienen cómo corresponder? Esa será nuestra mano extendida, nuestra verdadera riqueza en el cielo.
Extiende tu mano hacia nosotros, Señor, y agárranos. Ayúdanos a amar como tú amas. Enséñanos a dejar lo que pasa, a alentar al que tenemos a nuestro lado, a dar gratuitamente a quien está necesitado. Amén.
© Librería Editorial Vaticano

ZENIT – Espanolin



La historia de los individuos tiene un fin que alcanzar: “El encuentro definitivo con el Señor”

Angelus 18 Nov. 2018. Captura De Pantalla Vatican Media
Palabras del Papa antes de la oración mariana

NOVIEMBRE 18, 2018 16:36 * ANGELUS Y REGINA CAELI

(ZENIT – 18 nov. 2018).- Tras celebrar la Misa en el marco de la II Jornada Mundial de los Pobres este domingo, 18 de noviembre de 2018, el Santo Padre ha rezado esta mañana el Ángelus en la plaza de San Pedro ante 30.000 fieles y visitantes, según ha indicado la policía del Vaticano.
En el Evangelio de hoy –ha señalado el Papa– Jesús dice que la historia de los pueblos y la de los individuos tiene un fin y una meta que alcanzar: “El encuentro definitivo con el Señor”.
“No sabemos ni el tiempo, ni la manera en que sucederá –advierte el Santo Padre–. El Señor ha reiterado que nadie sabe, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo. Todo se guarda en el secreto del misterio del Padre”. “Sabemos, sin embargo, un principio fundamental con el que debemos confrontarnos: El cielo y la tierra pasarán, dice Jesús, pero mis palabras no pasarán”, ha aclarado.
“De la misma manera”, ha comentado Francisco, “el poder del dinero y los medios económicos con los que pretendemos comprar todo y a todos, ya no podrán ser utilizados. Tendremos con nosotros nada más que lo que hemos logrado en esta vida, creyendo en su Palabra”.
Responsabilidad
Así, ha matizado que “nadie de nosotros puede escapar a este momento. La astucia que a menudo ponemos en nuestro comportamiento para dar crédito a la imagen que queremos ofrecer, ya no servirá”.
Sin embargo, el Obispo de Roma ha finalizado sus palabras con un aliento de esperanza, pidiendo a la Virgen su intercesión “para que la constatación de nuestra temporalidad en la tierra y de nuestro límite no nos sumerja en angustia, sino que nos haga volver a nuestra responsabilidad hacia nosotros mismos, hacia nuestro prójimo, hacia el mundo entero”.
A continuación ofrecemos la transcripción de las palabras del Papa Francisco antes de rezar la oración del Ángelus.
***
Palabras del Papa antes del Ángelus
Queridos hermanos y hermanas, buenos días.
En el pasaje del Evangelio de este domingo, el Señor quiere instruir a sus discípulos sobre los acontecimientos futuros. No se trata en primer lugar de un discurso sobre el fin del mundo, sino más bien es una invitación a vivir bien en el presente, a estar atentos, vigilantes y siempre listos para cuando se nos llame a rendir cuentas de nuestra vida.
Jesús dice: “En aquellos días, después de aquella tripulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará más su luz. Las estrellas caerán del cielo”.
Estas palabras nos hacen pensar en la primera página del Libro del Génesis. La historia de la Creación. El sol, la luna… las estrellas, que desde el principio de los tiempos brillan en su orden y traen luz, signo de vida, aquí se describen en su decadencia mientras se hunden en la oscuridad y en el caos, signo del fin.
En cambio, la luz que brillará en este último día será única y nueva. Será la luz del Señor Jesús, que vendrá en la gloria con todos los santos, en ese encuentro veremos finalmente su rostro en la plenitud de la luz de la Trinidad, un rostro radiante de amor ante el cual todo ser humano se manifestará también en total verdad. La historia de la humanidad, como la historia personal de cada uno de nosotros no puede entenderse como una simple sucesión de palabras y hechos que no tienen sentido.
Tampoco puede interpretarse a la luz de una visión fatalista, como si todo estuviera ya establecido según el destino que quita cualquier espacio de libertad, impidiéndonos tomar decisiones que son el resultado de una decisión real.
En el Evangelio de hoy, más bien, Jesús dice que la historia de los pueblos y la de los individuos tiene un fin y una meta que alcanzar: El encuentro definitivo con el Señor. No sabemos ni el tiempo, ni la manera en que sucederá. El Señor ha reiterado que nadie sabe, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo. Todo se guarda en el secreto del misterio del Padre. Sabemos, sin embargo, un principio fundamental con el que debemos confrontarnos: El cielo y la tierra pasarán, dice Jesús, pero mis palabras no pasarán.
El verdadero punto central es éste. En ese día, cada uno de nosotros tendrá que comprender si la Palabra del Hijo de Dios ha iluminado nuestra existencia personal o si le ha dado la espalda, y ha preferido confiar en sus propias palabras. Será más que nunca el momento de abandonarnos definitivamente al amor del Padre, y de confiarnos a su misericordia. Nadie puede escapar de este momento, nadie de nosotros puede escapar a este momento. La astucia que a menudo ponemos en nuestro comportamiento para dar crédito a la imagen que queremos ofrecer, ya no servirá.
De la misma manera, el poder del dinero y los medios económicos con los que pretendemos comprar todo y a todos, ya no podrán ser utilizados. Tendremos con nosotros nada más que lo que hemos logrado en esta vida, creyendo en su Palabra. Todo y nada de lo que hemos vivido o dejado de hacer. Con nosotros, solo llevaremos lo que hemos donado, lo que hemos dado.
Invocamos la intercesión de la Virgen María para que la constatación de nuestra temporalidad en la tierra y de nuestro límite no nos sumerja en angustia, sino que nos haga volver a nuestra responsabilidad hacia nosotros mismos, hacia nuestro prójimo, hacia el mundo entero.

ZENIT – Espanolin



La iglesia norteamericana pone nombres y rostros a la aportación de la comunidad católica negra




La Iglesia católica en Estados Unidos dedica el mes de noviembre como el "Black Catholic History Month", para celebrar la larga historia de fe de tantas mujeres y hombres de color en aquel país, ha explicado José Luis Restán en la cadena COPE.
Cada diócesis, parroquia y comunidad organiza en este mes congresos y encuentros en los que se valora la larga herencia de fe de la comunidad católica negra en Estados Unidos. La Conferencia Episcopal ha presentado como ejemplo de esta herencia la vida de cinco mujeres y hombres que ya son considerados venerables, y cuyo proceso de beatificación está muy avanzado.
Pierre Toussaint, nacido en Haití, fue llevado como esclavo a Nueva York, donde se convirtió en el peluquero más popular de la ciudad. Logró su libertad y se convirtió en uno de los primeros empresarios negros del país. Su riqueza la dedicó a la Iglesia y a los pobres, acogiendo, tanto él como su mujer a huérfanos, refugiados y personas de la calle. Fundó uno de los primeros orfanatos de la ciudad.
Mary Elizabeth Lange fue la fundadora de las Oblatas de la Providencia, la primera congregación de religiosas afroamericanas de la historia de la Iglesia. Destacó por su servicio en la epidemia de cólera de 1832. Otra religiosa es Henriette Delille, nacida en Nueva Orleans, donde dedicó toda su vida a ayudar a los necesitados por amor a Jesús. En 1842 fundó la Congregación de las Hermanas de la Sagrada Familia.
Augustus Tolton fue el primer sacerdote católico negro de Estados Unidos. Antiguo esclavo, fue bautizado y realizó sus estudios sacerdotales en Roma, donde fue ordenado en 1886. Su labor incansable entre la comunidad negra le valió el sobrenombre del “buen padre Gus”.
También nació esclava Julia Greeley, que alcanzó la libertad en 1865. Fue bautizada católica en la parroquia del Sagrado Corazón de Denver. Creó una Liga del Sagrado Corazón entre los bomberos de la ciudad, a la que se unieron católicos y no católicos. En 1901 se unió la Orden Seglar Franciscana y sus restos reposan en la Catedral de Denver. Un hermoso ramillete de historias que despuntan en el camino de fe de la comunidad negra.

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Gabriele Kuby: «La libertad sexual prometía la felicidad, pintó ese paraíso, y es mentira»

Exfeminista y convertida después de su divorcio, arremete contra todo lo políticamente correcto


Gabriele Kuby




Gabriele Kuby (Alemania, 1944) es una intelectual que propone un regreso al modelo tradicional de familia como garantía de felicidad. Hoy levanta las cejas ante el feminismo moderno, el colectivo LGTB y la liberación sexual, pero un día fue marxista y alzó el puño en las manifestaciones del mayo del 68, fumó marihuana y recorrió el mundo buscando su vocación. Al romper su matrimonio se convirtió al cristianismo: necesitaba encontrar un camino. No se inmuta cuando sus detractores la tachan de homófoba o tránsfoba. Recuerda siempre que es creyente y que ama al prójimo como a sí misma. En su libro La revolución sexual global (Didaskalos) pone patas arriba todas las conquistas sexuales y emocionales conseguidas hasta la fecha, tal y como explica en esta entrevista de Lorena G. Maldonado en El Español.
- En su ensayo señala que la "ideología de género" está "destruyendo la libertad en nombre de la libertad". Quiere regresar al modelo conservador de familia y renunciar a la revolución sexual.
Yo nací en 1944, el último año de la guerra. Fue hace bastante tiempo. En ese momento el mundo era totalmente diferente y se trataba de otra manera la sexualidad. El sexo no estaba por todas partes, como ahora. Como mucho, en el cine se veía un beso con los labios cerrados. Incluso para acceder a un hotel y pasar una noche allí con una pareja, tenías que acreditar que estabais casados con el certificado matrimonial. Lo que todo el mundo pensaba es que el sexo era algo que practicar en el matrimonio.
La pornografía estaba prohibida. Hay que recordar que gracias al cristianismo y a la idea de que la sexualidad tenía sentido dentro del matrimonio, fue posible la familia. Una familia necesita un padre y una madre: sin eso, la familia se rompeTodo eso cambió en 1968: la idea fue que la libertad sexual nos iba a dar la felicidad, pero la verdad es que… si miras un poco el mundo, ves mucha libertad sexual y poca felicidad. Tenemos que buscar una nueva forma de vivir: el sexo tiene que ser una respuesta al amor. Todos tenemos ese anhelo en el corazón. Todos los niños biológicamente quieren que sus padres estén juntos para toda la vida. Así que: ¿qué podemos hacer como sociedad para que ese anhelo tenga respuesta en la sociedad?
La revolución sexual global, de Kuby, se puede comprar en Ociohispano
- ¿A qué precio? ¿Podemos obligar a esos padres a quererse para siempre con tal de preservar el núcleo familiar?
Primero el precio, luego la obligación. No hay nada bueno en la vida humana que no tenga un precio. Pagamos precios altos por ser buenos atletas, buenos músicos, buenos abogados, buenos periodistas. Lo que sea. Hay mucho esfuerzo detrás de las cosas valiosas. Esa idea de que las cosas buenas son baratas es una idea falsa de esa revolución sexual. El filósofo Herbert Marcuse escribió que la liberación sexual creará una sociedad sin estructuras de poder. Pintó ese paraíso, y es mentira. Para construir una buena familia y un buen matrimonio… hay que trabajarlo, eso tiene un precio. Pero claro, eso no puede obligarse. Estamos más allá de eso. Tiene que ser una visión y una inspiración para las personas, el conseguir ese matrimonio. Mira Juan Pablo II: en su doctrina de teología del cuerpo realmente expresa cómo deberíamos estar viviendo como hombres y mujeres para ser felices.
- Usted vivió la revolución de mayo del 68 y entonces tenía tendencias marxistas. ¿Por qué se convirtió? ¿Qué fue lo que le cambió el chip: qué es lo que le parece malo de este sistema?
- Creo que realmente nunca he sido comunista, digamos que me dejaba llevar por la masa en aquel momento. Estudié en Berlín, en la Universidad Libre, pero cuando empezó la revolución yo ya me había ido de ahí. Mi padre era un periodista de izquierdas muy reputado, muy influyente, así que básicamente le imité a él y acabé en el movimiento. Mi primera manifestación fue en Berlín con mi padre. El rector de la universidad había prohibido a mi padre dar una charla y nos manifestamos para quejarnos por esa censura. Digamos que no fui una hija rebelde, sino muy obediente.
En el 77 vi algo mal en el feminismo, y era que el feminismo iba en contra de la madre. Y si el feminismo iba en contra de la maternidad, ¿dónde estaba el futuro? Fue tan claro para mí como que dos más dos son cuatro. Soy madre de tres hijos. No me atraía la libertad sexual. Pensé que esa gente tan desaforada era asquerosa.
- Bueno, pero puede haber mujeres que deseen tener hijos y otras que deseen no tenerlo. La maternidad no es lo único que te convierte en mujer.
¡Por supuesto! Estamos en tiempos de libertad, de hacer elecciones, pero creo que algunas elecciones no deberíamos hacerlas, como por ejemplo matar a niños antes de que nazcan. Creo que son seres humanos y no se deberían matar. Este tipo de cosas me cambiaron en la cabeza. Siguiendo por mi giro ideológico hacia el cristianismo: yo estaba bautizada, pero no tendía hacia ninguna religión en concreto. Me sentía incómoda, miraba la situación de Berlín Occidental como desde fuera. Tenía un máster en Sociología y no paraba de leer cosas para inspirarme… buscaba y buscaba. En el 73 yo estaba viajando por el mundo y arrancaba el movimiento hippie.
Viajé a España, a la India, a Marruecos, fumé marihuana… una vez, en Cadaqués, en la Costa Brava, tuve una experiencia religiosa. En ese paisaje increíble me vino a visitar dios. De nuevo, ese dios que había conocido de pequeña, estaba ahí. Y a partir de ahí, comencé un viaje muy largo de 20 años en busca de dios. Busqué también fuera de la Iglesia: ya te digo, por psicología, o por esoterismos, por todas partes. Me casé civilmente, tuvimos tres hijos y mi matrimonio se rompió después de 18 años. No teníamos ninguna visión. No habíamos aprendido nada. No teníamos inspiración y nada de fe real. Así que nos separamos con tres niños adolescentes… y fue el momento más bajo de mi vida. Había invertido veinte años en eso… y lo único que tenía como resultado era ese matrimonio roto. No tenía respuesta a mi pregunta vital: ¿cuál era mi vocación?
Recuerdo que en ese momento una vecina mía tocó a mi puerta y me entregó un libro de oración. Me dijo que rezase. ¡Y lo hice delante de una estatua budista! Y más objetos que había ido recolectando en mis viajes. Y después de haber rezado la novena entendí que quería ser católica. Ahí sentí mi vocación: comencé a escribir y a hablar públicamente sobre esto, a dar conferencias… y a apoyar lo que creo.
- Me sorprende que después de una experiencia tan dolorosa como la separación de su marido, en vez de tender más al feminismo y decir “bueno, soy una mujer autosuficiente, tengo tres hijos y puedo hacerme cargo de esto”, comenzase a rechazar lo que usted llama “ideología de género”.
Es que son cosas diferentes: la teoría de género y el feminismo. Por supuesto, el movimiento feminista hace 50 años era necesario. Somos iguales. Tenemos la misma dignidad, nuestra inteligencia es diferente. No sólo el cuerpo es distinto entre el hombre y la mujer, sino el cerebro, la mente. Los hombres dicen que los cerebros femeninos son más pequeños, pero la verdad es que entre los dos hemisferios del cerebro está el corpus callosum y en las mujeres es más grande, por lo que permite que haya más actividad entre un hemisferio y otro. La mujer tiene más conexión entre sus hemisferios que el hombre. Pero hombres y mujeres somos asombrosamente complementarios. Por supuesto necesitamos el mismo pago por los mismos trabajos, por supuesto necesitamos la misma educación y tenemos que tener las mismas oportunidades, pero nuestra sociedad debería dejarnos ser madres. Darnos esa posibilidad de tener tiempo para nuestros hijos y decir “es bueno que seas madre”, ¡reconocer todo eso hermoso…!
Ahora si vas a una fiesta o lo que sea y tienes tres niños, te van a preguntar “¿dónde trabajas?”, y si dices que cuidas a tus hijos ellos sienten que no estás haciendo nada. Tengo una prima que tiene títulos muy importantes, uno de Oxford, por ejemplo, y es madre de seis críos. Bien, pues le da vergüenza decir que su trabajo es cuidar a sus hijos. Simone de Beauvoir decía que nadie nace madre, sino que te conviertes en una madre, y dice también “salte de la esclavitud de ser madre”. Ese es el feminismo radical. Y por eso tenemos una crisis demográfica en toda Europa.
- La maternidad está en la agenda feminista. El movimiento actual está peleando fuerte por su protección y conciliación. Creo que el punto es que las feministas entienden que hay muchos modelos de familia más allá de la tradicional. No creen que un matrimonio roto sea un fracaso. El niño puede ser igual de feliz y desarrollarse con plenitud si su madre es madre soltera o si sus padres están divorciados.
A ver, quiero dejar claro que soy una mujer autosuficiente. Vivo sola desde 1993. Gano mi propio dinero y no dependo de nadie. No soy una mujer que esté perdida ni que esté esperando a que un hombre me salve. Respecto a lo que dices, creo que es pura ideología: si miramos los datos científicos de cómo se crían los niños de familias divorciadas, vemos que tienen heridas en el corazón toda la vida. Si ves la vida de las madres solteras, el 60% necesitan ayudas del Estado porque no pueden ser autosuficientes. Ahora nos están diciendo que no pasa nada porque los niños tengan dos padres o dos madres, y sí pasa. No necesitamos datos científicos para demostrarlo porque todo el mundo lo sabe en su corazón: necesitamos una idea triangular. Necesitamos un padre y una madre y tener claro qué es ser mujer y qué es ser hombre.
Hay estudios de Ciencias Sociales que lo confirman. Y sí que es verdad que se puede dar perfectamente que homosexuales deseen tener hijos porque tienen mucho amor en su corazón. Pero, ¿qué es más importante: lo que los adultos creen que hace feliz al niño o lo que realmente hace feliz al niño? Un niño tiene derechos. Y un niño tiene el derecho de conocer a sus padres biológicos. Ahora vivimos en una sociedad que le roba a los niños esos derechos y eso es una injusticia horrible. Todos los niños adoptados quieren saber quiénes son sus padres biológicos. ¡Son comprados! ¡Tienen que saberlo! Es el horror de la gestación subrogada. ¡Es todo dinero!
- Estoy de acuerdo con usted en la cuestión de la gestación subrogada, pero la adopción es distinto. Esos niños necesitan amor. Y el amor es amor, independientemente de la condición sexual de la persona.
Amar es muy difícil. Es algo que hay que aprender, que construir. Construir tu vida sobre el amor es una obra de arte. Pero ojo: el sentimiento de estar enamorado no es el amor. Empezamos por ahí, pero luego viene el trabajo duro. Un hombre y una mujer juntos forman un solo cuerpo y pueden dar vida, como dice la Biblia. Se pueden mirar a los ojos en un acto sexual.
- Bueno, los homosexuales también pueden.
No durante el acto sexual.
- Claro que sí. ¿No ha visto La ley del deseo de Almodóvar?
- Disculpa, pero no. En fin, no nos metamos en esto. El punto es crear un cuerpo, que es una expresión bíblica. Una plenitud. Una unión que puede dar vida a un nuevo ser. Qué alegría es eso. Y eso no puede suceder entre las personas que sienten atracción por gente de su mismo sexo. Además, que haya una relación monógama y duradera entre dos hombres es muy raro.
- También es raro entre un hombre y una mujer, cada vez más. Donde está el hombre está el peligro (risas).
- Pero no es lo mismo. La infidelidad es mucho más frecuente entre hombres homosexuales que entre parejas heterosexuales. Ahora incluso las parejas heterosexuales se están rompiendo en un 50% y todo el mundo queda herido, tanto los niños como los adultos. Y ahora de repente todos los homosexuales están diciendo que quieren el derecho a casarse, pero las estadísticas dicen lo contrario: tienen un derecho y apenas lo usan. Aproximadamente unos 25 países lo han legalizado, España es uno de ellos, Alemania también. Pero menos del 10% de la comunidad homosexual utiliza el matrimonio.
- También hay países donde la homosexualidad sigue estando penada con muerte. Incluso en países desarrollados como el nuestro sigue habiendo agresiones homófobas cada pocas semanas.
Pienso que es terrible que en esos países islámicos siga estando penada con muerte la homosexualidad. Es una locura. En estos tiempos todos tenemos que tener la libertad de vivir nuestra sexualidad como queramos. Pero algo totalmente diferente es lo que se hace ahora, que es enseñar a nuestros hijos en educación infantil que pueden tener todo el sexo que quieran.
- ¿Pero esto sucede en alguna parte?
- ¡Sí! Les explican que pueden tener sexo oral, sexo anal… que ellos simplemente tienen que elegir. Hay pedagogos sexuales que se encargan de esto y están empezando a formar a los profesores. La OMS indica que a los niños hay que enseñarles a masturbarse desde muy pequeños.
- ¿La OMS?
- Sí. Sé que es realmente sorprendente. Y desagradable.
- Hay una cuestión preocupante que no se puede obviar y es el acceso temprano a la pornografía. Creo que la media de edad en España está en los 11 años. Es un problema incontrolable, tan incontrolable como internet. ¿Cómo rebatimos o explicamos esa pornografía para que los jóvenes puedan tener en el futuro una salud sexual adecuada?
Primero tenemos que saber a qué nos estamos enfrentando respecto a la pornografía. La pornografía es una adicción que provoca los mismos cambios en el cerebro que las drogas duras, por ejemplo, la heroína. En la mayoría de los casos de divorcio, la pornografía ha sido una de las razones predominantes. La pornografía es culpable de los fracasos matrimoniales. Me parece hipócrita decir que la pornografía está bien a partir de los 18 años y antes no. Está mal siempre.
Es mala para todos, para niños y adultos. Es una explotación de mujeres horrible que destruye su dignidad, pero también la dignidad del consumidor de pornografía queda destruida. Que la primera experiencia de un niño con el sexo sea la pornografía… es algo que me rompe el corazón. Y desde que tenemos los móviles ya no podemos protegerlos. ¿Por qué no hay campañas de la Unión Europea contra la pornografía? Hacen campañas fuertes contra el tabaco… ¿dónde están sus campañas contra la pornografía? Nadie la critica.
- El feminismo radical sí hace campañas contra la pornografía.
Es cierto. Algunas feministas sí lo hacen. Pero también los países deberían colgar anuncios pornográficos que pongan “esta podría ser tu hermana”, o “esta podría ser tu hija”. Esto tocaría a la gente, pero no pasa nada. Hay intereses en nuestro mundo que quieren eso. Sé que mi lucha es quijotesca.
- En cualquier caso, sí puede haber una educación sexual adecuada que ayude a los niños que ya consumen pornografía a gestionar mejor su libertad, ¿no?
- Por supuesto. El problema es que no hay apoyo político, ni institucional, ni eclesiástico para hacerlo bien.
- Usted ha dicho en alguna ocasión que los niños están sometidos a un “adoctrinamiento LGTB”.
Absolutamente. Están siendo adoctrinados. Hay un programa de la OMS que reza que de los 0 a los 4 años hay que enseñar masturbación, y enseguida después contarles que hay diferentes orientaciones sexuales. Les dicen que el sexo oral y anal están genial. Y esto es la OMS y la UNESCO.
- Pero no se “adoctrina” a nadie para ser gay. Igual que los gays no se han vuelto hetero a pesar de que la educación tradicional sólo les ha mostrado un modelo de sexualidad: la heteronormativa.
Yo lo que quiero decirte es que la consecuencia de decirles que el sexo oral está bien es el cáncer. Los jóvenes en EEUU están empezando a tener cáncer en la garganta y en la boca no por fumar, sino por practicar sexo oral. Claro que eso no causa la orientación sexual de nadie. Las causas de las orientaciones sexuales de alguien son varias y muy diferentes. Y deberíamos interesarnos por esto: ¿por qué existe esta orientación sexual; por qué no puede investigarse? Las investigaciones están siendo violentamente oprimidas. Yo quiero vivir en un mundo donde se pueda estudiar sobre todo, pero las teoría de género dicen que eso es “tu identidad”. Pero la identidad humana es mucho más que la sexualidad. Quiero que tengamos libertad.
- ¿Qué haría usted si diese a luz a un niño y un día le contase, con dolor, que en realidad es una niña?
- Le amaría. Y actuaría dependiendo de su edad. Estudios científicos dicen que muchos de los niños que tienen estas tendencias en la pubertad… al final se les pasa. Le apoyaría y le haría entender qué es lo que significa ser niño. De repente hay un subidón de niños que dicen que no se identifican con su género. Y les están dando hormonas para parar la pubertad que les hacen estériles de por vida y tienen consecuencias muy severas como el cáncer o el derrame cerebral.


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