quinta-feira, 31 de dezembro de 2015

Folha Paroquial de S. José do dia de Ano Novo 2016 - Festividade de Santa Maria, Mãe de Deus



Un misionero en la India se sorprende del laicismo anti-Navidad occidental: «Aquí la celebran todos»

AsiaNews  31 diciembre 2015

El padre Carlo Torriani, en la capilla de Swarga Dwar.
"Quedé sorprendido cuando leí que en Italia, en una región de la Lombardía, no se quería poner el belén en una escuela para no ofender a los no cristianos. Nuestros chicos en Swarga Dwar, casi todos no cristianos, se apresuran a preparar el pesebre según su imaginación". Lo dice a AsiaNews el padre Carlo Torriani, sacerdote misionero del PIME (Pontificio Instituto Misiones Extranjeras) que ha trabajado en la India durante cuarenta años al servicio de los enfermos de lepra .

En 1984 el padre Torriani fundó un dispensario para leprosos en Taloja, a pocos kilómetros de Bombay/Mumbai, donde son recibidos los enfermos y sus hijos, a menudo rechazados por las escuelas públicas por miedo al contagio. Junto con el dispensario hay un ashram, un lugar de retiro y meditación según la tradición india. Lo llamó Swarga Dwar, o Puerta del Cielo, y aquí es donde los hijos de los leprosos "están esperando ansiosamente la Navidad".

He aquí la reflexión del padre Torriani.

La Navidad es la fiesta más esperada y la más sentida en Swarga Dwar

Swarga Dwar es un ashram para la rehabilitación de los leprosos sanados, pero deformados. También hay un hogar para los hijos de los leprosos para facilitar su asistencia a las escuelas públicas y darles un futuro mejor que sus padres. Están especialmente estos cuarenta niños que esperan la Navidad.

En India la Navidad es una fiesta nacional. El Estado reconoce las fiestas de todas las religiones en la India. Así se convierten en "días de fiesta de precepto", es decir fiestas infra-semanales, los principales festivales hindúes, budistas, jainistas, parsis y dos cristianas: el nacimiento y la muerte de Jesús, la Navidad y el Viernes Santo, y por supuesto el Año Nuevo.

En Swarga Dwar esta convivencia entre las religiones se facilita por el hecho que además de una capilla católica también tienen un lugar de oración donde tenemos los símbolos de las doce religiones más grandes. Todos los días, a la mañana celebramos la Santa Misa en la capilla católica; por la noche, media hora antes de la cena nos encontramos en la otra capilla, digamos, ecuménica. Cantamos bhajans (letanías de canto) durante 20 minutos, luego leemos un pasaje de una de las escrituras (Biblia, Corán, Gita, el Dhammapada, Granth Sahib); luego recitamos una corta oración que proviene de una de estas tradiciones religiosas y acabamos pidiendo en el canto: "¿Qué vamos a hacer Señor en tu memoria?". Todos respondemos: "Vamos a compartir nuestra comida, nuestro tiempo y nuestras vidas, hasta llegar a compartir tu gloria".

En este ambiente pluralista (en la India dicen "laico") es natural que todo el mundo celebre la Navidad. Quedé sorprendido cuando leí que en Italia, en una región de la Lombardía, no se quería poner el belén en una escuela para no ofender a los no cristianos. Nuestros chicos en Swarga Dwar, casi todos no cristianos, se apresuran a preparar el pesebre según su imaginación. Un año pusieron la cueva con José, María y Jesús y figuritas que les hemos dado. Luego fueron a buscar, yo no sé de dónde, estatuas de deidades indias -Krishna, Shiva, Vishnu, Ganesh, Saraswati- y las pusieron delante de la cueva como ponemos los tres Reyes Magos. Cuando les pregunté por qué ponían esas estatuas hindúes, dijeron: "Hoy es el cumpleaños (el día del nacimiento) del Buen Jesús y todos los otros dioses vinieron a felicitarlo".

En mi corazón yo hice una oración: "Jesús, ¿qué te parece? Ahora que estás en su corazón hazles entender la diferencia. Eres el único que murió por todos los hombres". Por mi parte, me dije: "Si quiero que respeten y amen a Jesús y mi religión debo comenzar por respetar la suya".

Al comienzo del Adviento, siempre en la capilla de la tarde, leemos brevemente los inicios de los cuatro Evangelios con el fin de llegar a la Navidad con el nacimiento de Jesús según San Lucas. Luego continuamos la lectura de uno de los Evangelios hasta la Semana Santa con la pasión y muerte de Jesús. Es entonces cuando les digo: "Aquel Jesús nació en Belén y murió en la cruz por todos nosotros. ¿Qué podemos nosotros hacer por él?".


in


 

¿De verdad no hay científicos de élite creyentes? Un nuevo estudio y 53 Premios Nobel lo refutan

Mejora la medición del número de científicos religiosos

El astrónomo Guy Consolmagno, hermano jesuita, es un ejemplo de clérigo que es también científico, una combinación no inusual
Pablo J. Ginés/ReL  31 diciembre 2015

El premio Nobel de química de 1996, el inglés Harold Kroto, habló recientemente en una entrevista en El País sobre su visión de la ciencia.

Kroto se ha definido en otras ocasiones como un ateo ferviente y en 2010 firmó una carta con otros 54 activistas en contra de la visita de Benedicto XVI al Reino Unido. 

Harold Kroto, premio Nobel de Física y ateo más bien beligerante
El entrevistador de El País le plantea dos temas ligados a la religión:

- Hace unos años usted firmó una carta de condena del Papa Benedicto XVI. ¿Qué piensa del nuevo Papa?

- Bueno, ha hecho cosas buenas. El anterior era antagonista de lo secular. Por ejemplo, no reconocía que el 50% de la gente en Reino Unido declara no tener religión. No podía simplemente ignorarlos. Por eso gente como yo, que solo aceptamos la validez de la verdad, de la evidencia, reconocemos que lo que la gente inventa, las religiones, pueden ser peligrosas. Como podemos ver en Oriente Medio. El papa actual es mucho mejor que el anterior pero, aún así, se puede hacer mucho con el humanismo. El humanismo reúne todo lo bueno que hay en la religión y nada de lo malo.

- ¿Hay algún lugar para Dios en la ciencia?

- Yo creo que no. Nueve de cada diez científicos de élite son escépticos, solo aceptan evidencias, pruebas. Depende de a qué llames Dios. Si dices que es la naturaleza entonces sí, pero si quieres que sea el concepto de la iglesia, no hay ninguna prueba. La ciencia se basa en probar si las cosas funcionan y, si lo hacen, entonces tu móvil funciona. Si fuese tan efectivo como rezar, no lo comprarías. Las ecuaciones de Maxwell están probadas y funcionan cada vez que enciendes tu teléfono, cada vez.

Científicos, escépticos y élites... medirlos y definirlos
La afirmación de Harold Kroto de que "9 de cada 10 científicos de élite son escépticos" es, como poco, problemática. Habría que definir quién es científico (¿sólo los físicos y químicos, o también médicos, geógrafos o matemáticos?), quién es de élite y qué significa ser "escéptico" (¿ateo, agnóstico, deísta filosófico, cristiano no fideísta?).

Probablemente Kroto se está refiriendo al estudio de 1997 y 1998 de Larson y Whitham con biólogos, físicos y matemáticos en un país concreto, Estados Unidos, que distinguía entre los científicos "normales" (los de American Men and Women of Science) y los de la mucho más "elitista" National Academy of Sciences (NAS). (Bajo estas líneas, en la Tabla 1 y 2, los resultados de esta investigación de los años 90).


 
Según ese estudio, tanto en 1914 como en 1996, un 40% de biólogos, físicos y matemáticos en EEUU declaraban creer en un Dios personal, mientras que en 1998 apenas un 7% de los científicos "de la asociación de élite" (los de la NAS) decían creer en un Dios personal (el concepto "Dios personal" tiene sus matices: cualquier teólogo entiende que se refiere a que Dios tiene una Mente, una Voluntad, designios y personalidad, no es una fuerza ciega e impersonal, pero mucha gente -quizá también algunos físicos y matemáticos consultados- pueden confundirse y pensar que se refiere a que Dios es una persona humana, con brazos, piernas, larga barba, etc...).

Un estudio mejor, dos décadas más moderno
Han pasado dos décadas desde la investigación en EEUU de Larson y Whitman y a finales de 2015 se ha difundido una investigación que consultaba a científicos en 8 países y que trabaja con las respuestas de 9.400 científicos y entrevistas en profundidad a 609. Es el estudio RPLP de la Rice University (una universidad privada en Houston, texas), que se puede consultar aquí en PDF en inglés.

En esta tabla: porcentaje de científicos que creen que Dios no existe comparado con la población en general de su país 


 
El estudio ofrece datos más actualizados (aunque sin hablar de supuestas "élites"). En Taiwan y Hong Kong, los científicos son más religiosos que la media de la población. En otros países no es así, pero una de las conclusiones del estudio es que "la idea de que la ciencia y la religión están en conflicto es básicamente una noción occidental".

Esta otra tabla muestra el porcentaje de científicos que acuden a servicios religiosos al menos una vez al mes, comparado con la práctica religiosa de la población de su país


 
53 Premios Nobel de física y química creyentes
Un libro que ha tratado el tema en 2015 centrándose precisamente en la "élite" es Dios en el laboratorio (Ediciones De Buena Tinta), de Jacinto Peraire Ferrer. El subtítulo explica exactamente qué es lo que cubre: "53 científicos Nobel que armonizaron fe y razón".


En concreto, se trata de 53 científicos que son cristianos de distintas confesiones, o judíos, o musulmanes, o creen en una Mente ordenadora detrás del universo. Para ser exactos, 4 de ellos no obtuvieron el Nobel pero sin duda ameritan para ello (el padre Lemaitre, el venezolano Jacinto Convit, el genetista Jerome Lejeune y el genetista aún vivo Francis Collins).

Entre los seleccionados hay un par de casos discutibles: Einstein creía hasta cierto punto en una Mente ordenadora y negaba con firmeza ser ateo, pero parece que nunca superó un panteísmo muy vago. El japonés Yamanaka, Nobel de Medicina en 2012 por su trabajo con células madre, abre caminos para una medicina ética que no destruye embriones, pero no se aportan datos concretos de su creencia religiosa.

Hay algunos científicos de la lista que han sido fervorosos y practicantes casi toda su vida. Otros han vuelto a la práctica religiosa y a la reflexión sobre la fe en sus últimos años. Para muchos, el deseo por conocer y el asombro al descubrir las maravillas de la naturaleza les han acercado a Dios, al Misterio de lo Trascendente. Para la mayoría, la pregunta sobre Dios es filosófica y las ciencias experimentales no son competentes para abordarla.

La experiencia de fe del científico
"Un científico puede creer en Dios porque tal convicción no es una cuestión científica", explica el norteamericano William Philips, premio Nobel de física en 1997 por su trabajo con láseres. "Una afirmación científica debe ser falsable, es decir, debe haber algunos resultados que, al menos en principio, podrían demostrar que la afirmación es falsa".

"Soy un científico serio que cree seriamente en Dios, como Creador y amigo. Hay tantos colegas míos que son cristianos que no podría cruzar el salón parroquial de mi iglesia sin toparme con una docena de físicos", añadía. 

El Nobel de Física de 1997, William Phillips, se define como "científico serio que cree seriamente en Dios"
Joseph Taylor, astrofísico canadiense que ganó el Nobel de Física en 1993 por descubrir el primer púlsar binario, es cristiano cuáquero, y afirma: "No hay conflicto entre la ciencia y la religión. Nuestro conocimiento de Dios se hace más grande con cada descubrimiento que hacemos sobre el mundo".

Carlos Rubbia, católico italiano que ganó el Nobel de Física en 1984 por los trabajos que llevaron a descubrir el bosón W y Z, explicaba en el diario El País al año siguiente: "No puedo creer que todos estos fenómenos que se unen como perfectos engranajes puedan ser resultado de una fluctuación estadística o una combinación del azar. Hay, evidentemente, algo o alguien haciendo las cosas como son. Vemos los efectos de esa presencia, pero no la presencia misma. Es éste el punto en que la ciencia se acerca más a lo que yo llamo religión”.

Otra personalidad interesante en Dios en el laboratorio es el norteamericano Richard Smalley, premio Nobel de Química en 1996 por su descubrimiento de los fulerenos, y a quien el Senado de EEUU, a su muerte en 2005, consideró “el padre de la nanotecnología”. En sus últimos años Smalley volvió a la práctica cristiana influenciado por la lectura del astrofísico Hugh Ross y el bioquímico Fazale Rana.

Smalley escribió: “El propósito de este Universo es algo que sólo Dios sabe con certeza, pero es cada vez más claro para la ciencia moderna que el Universo fue exquisitamente afinado para permitir la vida humana. Nosotros estamos involucrados de alguna manera crítica en su propósito. Nuestra tarea es percibir lo mejor que podamos ese propósito, amarnos unos a otros y ayudarle a realizarlo”.

Dios en el laboratorio es una recopilación contundente de científicos de “élite” que argumentan por la vía práctica (la evidencia de sus vidas) la compatibilidad entre una cosmovisión deísta y una mente crítica que practica el método científico. Se trata sin embargo de un librito pequeño, de 160 páginas, que al tratar de 53 personalidades apenas puede limitarse a esbozar sus características principales. 

El cosmonauta soviético Yuri Gagarin murió en 1968, no antes de bautizar a su hija cuando nadie lo hacía
Los astronautas y Yuri Gagarin
Añade además declaraciones de astronautas maravillados por su viaje a las estrellas que se vieron reforzados en su sentido de Dios (enumera entre ellos a Josu Feijoo, Buz Aldrin, Frank Borman, Jim Lovell, Bill Anders, Alan Shepard, James Irwin y John Geen).

Lo hace contrastándolos con la supuesta cita del astronauta ruso Yuri Gagarin desde el espacio (“No veo a ningún Dios aquí arriba”). Sin embargo, hoy sabemos que Gagarin no era ateo, sino creyente, hijo de una fervorosa cristiana ortodoxa, y bautizó a su hija Yelena poco antes de morir en 1968, en una época en que casi nadie -y menos un militar- bautizaba a los bebés. Las famosas palabras (“No veo a ningún Dios aquí arriba”) no aparecen en el registro verbatim de sus conversaciones con la base en tierra.

En una entrevista en 2006 un amigo de Gagarin, el coronel Valentín Petrov, aseguró que el cosmonauta nunca dijo esas palabras y que la cita se originó en un discurso del Secretario General del Partido Comunista, Nikita Jruschev. Petrov habló con detalle de sus conversaciones de 1964 sobre religión con Gagarin, y ReligionEnLibertad lo tradujo del ruso aquí.

En el vídeo, un capítulo de la serie de dibujos 3MC sobre la complementariedad entre fe y ciencia



in


Boletim de Espiritualidade Nº17 - Janeiro de 2016



Segredos do meu presépio

Como o Tempo de Natal só termina a 10 de janeiro, no dia do Batismo do Senhor, o presépio continua atual e ‘vivo’ para a contemplação e diálogo… na nossa casa.
 
Aqui vai um exemplo:
 
Olho para Ti, Deus-Menino, para a Tua e nossa Família Sagrada, para o contexto do meu presépio, bem pessoal, familiar e… vejo também a minha vida, a tentar melhorar…
 
Quantas vezes, meu Rei, eu sou aquela pastorinha dorminhoca, no sofá, na televisão, no fb, a perder tempo!
 
Outras vezes também  eu Te levo um cordeirinho branco e lindo, da pura alegria de uma oração confiante, do puro amor de um pequeno sacrifício, serviço!...
 
Outras vezes ainda, sou como aqueles dois gémeos a tocar gaita-de-foles, cheia de força e cor, sim, mas com tantas desafinações e estouvamentos - por preguiça de pensar, de estudar - que até Te acordo… e não queria, perdoa!
 
Mas sou também, isso sim, como aquele burrinho e a vaquinha que estão ali, junto de Ti, serenamente, a descansar conTigo, o Deus connosco! Obrigada! Quero estar conTigo sempre, não só agora, nesta Tua e nossa época de Festa, ajuda-me a concretizar esta companhia!
 
Também quero ser como os três sábios do mundo pagão, que Te procuram – como nós, tantas vezes, onde não Te podemos encontrar… –, que vão a caminho por desertos e tempestades… Sem desistir. No bom caminho da Tua única Igreja e nossa Mãe na Terra, onde nos disponibilizas todos os tesouros que são meios para a minha salvação, para o Céu que, com a Tua Misericórdia e a minha pobre luta, quero conquistar, quando Tu bem entenderes.
 
Como ‘os 3 Reis Magos’ que, pela Tua estrela, mudaram de rumo. Que eu o faça, no início deste jubileu, com o Sacramento da Confissão – conversão, alegria - confessando com sincero arrependimento os meus pecados concretos, como o Papa Francisco nos aconselha, de tantas formas brilhantes, inspiradas! Obrigada pelos 7 Sacramentos, pelas 7 Obras de Misericórdia espirituais e pelas 7 materiais! Ajuda-me a vivê-las habitualmente. Como Tu sonhaste e sonhas no Teu projeto para mim…
 
E então, no verde musgo da esperança, da fidelidade, quero, queremos todos ter  Paz, ser como a Tua Sagrada Família, Jesus, Maria e José, tao generosos a mais não poder, com um Amor autêntico – abnegado e feliz porque incondicional –, como os Anjos que cantam, os Pastores que correm monte acima ou abaixo, os Reis que se ajoelham e Te dão os seus tesouros, enfim, como todos os milhões de homens e mulheres que lutaram e lutam por ser santos e alcançar a Meta, o Teu Abraço sem fim, sempre conTigo, aqui e no Paraíso…
 
Também eu Te trago aqui os meus pequenos tesouros, Menino lindo, que são nada ao pé dos que Tu me dás, mas que ponho aqui, aos teus pezinhos queridos de bebé!
 
E só para rematar, Espírito Santo, que aqui estás também, com o Pai, dá-me ainda o bom humor sugerido na cena do meu presépio: muito perto dos dois pastores a tocar alto e bom som (nada menos que gaita de foles), dorme tranquilo e bem aninhado um pastorinho ‘de sono profundo’, que não acordou com os Anjos a cantarem, nem com os colegas a tocar quase em cima da sua cabeça! Como eu, como nós, que às vezes teimamos em não Te ouvir, em querer ser ‘órfãos’ sem o sermos, porque temos a sorte de conhecer o Criador que é e será sempre Pai de cada um de nós.
 
Quero ser simples, quero lutar por amar mais e melhor, quero servir e agradecer, com a abertura e a alegria desta Tua Festa e desta gente amiga, aqui, junto de nós!
 






M. Albuquerque
Tradutora





Navidad en Siria a dos kilómetros del frente: misa, himnos y deseos de misericordia para reconstruir

AsiaNews  30 diciembre 2015

Los cristianos que aún permanecen en Siria
oran por la paz y la reconciliación en su país
En estos días "hemos tratado de vivir el ambiente de la Navidad y de los valores, independientemente del conflicto, que continúa sin cesar a nuestro alrededor. Fuimos a la iglesia, asistimos a misa y la recitamos, vimos una banda de jóvenes cantando y tocando instrumentos con sus himnos, mientras que a dos kilómetros de distancia de nosotros, de la iglesia, la guerra continuaba y la zona es propensa a los terroristas".

Esto es lo que le dice a AsiaNews Riad Sargi, greco-católico melquita, quien junto con su esposa y sus hijos participaron en el Encuentro mundial de las familias en Filadelfia el septiembre pasado. Se celebró la fiesta de la Navidad y el Jubileo de las familias en su parroquia en Damasco, capital de una Siria maltratada por los cinco años de guerra sangrienta que se ha cobrado más de 250 mil víctimas y al menos 11 millones de desplazados.

Riad es un ingeniero mecánico y ha trabajado durante mucho tiempo en la industria farmacéutica, la supervisión de la importación de productos procedentes de Europa. También trabaja como voluntario de la sección local de la Sociedad de San Vicente de Paúl. Casado con Rouba Farah, que se ocupa de la investigación médica, tiene tres hijos: Leila Sargi (14 años) y los gemelos (Elias y Michael) de cinco años.

Al igual que la mayoría de los cristianos de Siria, tomó parte en las funciones de estos días "con el peligro real de un atentado o el lanzamiento de cohetes y morteros"; por eso, una vez más, recuerda que "el mayor deseo es volver a la paz y la reconciliación en nuestro país, Siria", y el inicio "tan pronto como sea posible, del proceso de reconstrucción".

En este Año Jubilar de la misericordia, viviendo en una zona de guerra y terror, el ingeniero católico explica querer "más fuerza" para "mostrar el camino cristiano de la vida y el amor a todas las personas de mente abierta y con corazón lleno de amor". "Estoy muy emocionado - añadió – por la oportunidad de presenciar el ideal del amor que es inherente al cristianismo, donde no hay lugar para el odio, el primer combustible de la guerra y los conflictos que se producen en nuestro país".

"Dios es la fuente de la misericordia - subraya - pero esperamos que no sólo sea una palabra para hablar en los periódicos o en las reuniones, sino un estilo de vida concreto a utilizar por aquellos que invocan el amor y la misericordia".

Añade que todo el pueblo sirio tiene "gran necesidad de la misericordia" en el contexto de "un país herido", una necesidad "que crece día a día y que vemos en las lágrimas de los que sufren".

Riad está convencido de que "no será posible poner fin a la crisis siria, sin misericordia, el amor y la reconciliación" ahora "completamente ausentes de los corazones de aquellos que luchan en nombre de Dios, o como ellos lo ven y modelan para sus propios fines".

Sin embargo, a pesar de las buenas intenciones siguen existiendo las dificultades, los peligros, el sufrimiento de una guerra alimentada por intereses externos y las potencias extranjeras. A esto se suma la ideología de los grupos extremistas y facciones que explotan la religión para sus designios criminales.

"A pesar de todo - dijo el siro-católico - ahora es más importante que nunca construir una estrecha relación con todas las almas del país, con el objetivo de recuperar todo lo perdido en términos de seguridad y reconstrucción".

Finalmente, un último pensamiento es para el Papa Francisco, que siempre ha mostrado una gran proximidad a Siria y su pueblo, y que ya en septiembre de 2013 había pedido un día de oración y ayuno para el país.

"El Papa reza, piensa y siempre trabaja por la paz en Siria y ha querido con fuerza una familia siria en el Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia, con la intención de expresar todo su amor para todas las familias sirias".

El Jubileo de la misericordia es un gran mensaje de amor y reconciliación para nuestra "amada Siria", como lo llama el pontífice.

En el vídeo, la Navidad de los cristianos en Irak, donde los cristianos han abandonado sus ciudades perseguidos por Estado Islámico



in


Sentida carta al Papa de la madre de un niño Down: caso práctico de la vida como don de Dios

Francisco recibió después a Emanuela, su esposo y sus cuatro hijos, entre ellos el pequeño Michele

Michele, recién nacido, y su familia: el momento más feliz.
Emanuela Spera / Tempi  30 diciembre 2015

[A continuación reproducimos, tomada de Tempi, la carta que Emanuela, casada con Giovanni y madre de cuatro hijos, dirigió al Papa tras el nacimiento en marzo del último de ellos con síndrome de Down y otras complicaciones físicas. Francisco hizo realidad su sueño y les recibió al finalizar la audiencia general del 9 de diciembre, agradeciéndoles «su testimonio». Los ladillos son de ReL.]

Queridísimo Papa Francisco,

Le escribo para contarle nuestra historia, para compartir con usted la alegría de lo que ha sucedido en nuestra familia, con el deseo de que usted sepa que aún hay familias que aman la vida en cuanto don.

Me llamo Emanuela, tengo 41 años y desde hace once estoy casada con Giovanni, que tiene 40. Nuestra unión ha sido bendecida con cuatro hijos estupendos: Tommaso, Martino, Jacopo y Michele.

Llegado desde Fátima
Exactamente una semana después de que usted recibiera en audiencia el 7 de marzo a los miembros de la Fraternidad Comunión y Liberación, de la que nosotros formamos parte, nació nuestro hijo Michele. Ese 7 de marzo mi marido y mis primeros tres hijos estaban en la Plaza de San Pedro, mientras yo estaba en casa, embarazada de ocho meses.

El 13 de marzo nació Michele. El año anterior mi marido y yo habíamos ido a Portugal para celebrar nuestro décimo aniversario de matrimonio. En Fátima le entregué a la Virgen varias intenciones entre las cuales mi deseo de ser madre de nuevo, si bien a veces prevalecían preocupaciones prácticas (una casa pequeña, estrecheces económicas, etc.). Un mes más tarde, María respondió a mi oración y ¡Michele ya estaba de camino!

Problemas desde el principio
Llegó al mundo antes de lo previsto y no quiso pasar inadvertido: nació prematuro de tres semanas, pues la fecha prevista para el parto era el día de Pascua, el 5 de abril.

El parto fue algo problemático y para mí muy cansado. Casi una hora después, una “sensibilísima” pediatra nos dijo bruscamente lo que la realidad ya se nos había manifestado a Giovanni y a mí como una posibilidad. Sus crudas palabras resonaron afiladas en mi corazón: «Tengo que comunicarles urgentemente que hemos empezado toda una serie de análisis porque su hijo parece tener una forma de síndrome de Down».

A partir de entonces empezó un mes muy difícil para mi marido, para nuestros hijos y para mí, pero al mismo tiempo, un periodo de gracias y de milagros que se han ido manifestando en nuestras pobres vidas a cada instante, sobre todo cada vez que el desconsuelo se hacia patente en nosotros. Estoy segura de que esa era la mano de Jesús que nos acompañaba y sostenía.

De UCI en UCI, de complicación en complicación
La noche del día 13 Michele fue trasladado de urgencia del hospital de Carate Brianza al hospital San Gerardo de Monza por una trombocitopenia grave (sobre un nivel de 150.000 plaquetas, el pequeño tenía sólo 23.000). Fue entonces cuando el miedo nos tomó la delantera: cuando vi que salía del hospital para ser trasladado en ambulancia sentí que daba de nuevo a luz, fue una separación dolorosa.

Pero he aquí que, de nuevo, la mano del Señor me acarició la cabeza. Desde Monza vino a buscar a Michele un médico del que habíamos oído hablar porque se había ocupado de los hijos de algunos amigos nuestros. En resumen, me sentí reconfortada. Era como si el Señor me dijera: «Deja que se vaya, está en buenas manos».

El 16 de marzo nos convocaron urgentemente algunos médicos de la Unidad de Cuidados Intensivos-UCI: había que operar a Michele. De hecho, ese día el personal sanitario se había dado cuenta de que después de comer Michele vomitaba muchísimo, hasta darse cuenta de que lo que vomitaba era bilis. Era evidente que había una obstrucción, pero sólo operando se podía saber de qué se trataba exactamente. Mientras tanto las plaquetas seguían disminuyendo. Se le hicieron varias transfusiones, también pensando en la intervención quirúrgica.

Bautizo inmediato
El 17 de marzo empezaron las pruebas pre-operatorias. Michele tenía una sonda naso-gástrica que le mantenía limpio el estómago y un catéter central que lo alimentaba. Ese día le sacaron sangre una primera vez para hacer un mapa genético, que quince días después confirmó el síndrome de Down, y luego de nuevo otra vez, de la médula ósea, para verificar el problema de las plaquetas. Ese día yo estaba destrozada: ese niño de apenas dos kilos, nacido cuatro días antes, estaba siendo atormentado con agujas, sondas, análisis, extracciones de sangre… Estaba verdaderamente triste. Nos comunicaron que la operación se llevaría a cabo en la Clínica Mangiagalli de Milán y que por consiguiente Michele sería trasladado allí.

Así, Giovanni y yo decidimos bautizarlo inmediatamente porque era lo único que nos daba paz: la certeza de que ese hijo donado era ya signo de grandes cosas y que lo único que nos importaba era que fuera amigo de Jesús, así su vida y su misterioso sufrimiento tendrían un sentido.

Rodeado de oraciones
Michele fue operado el viernes 20 de marzo, cuando tenía una semana de vida. Lo operó un médico amigo de mi cuñada. También esto, que puede parecer casualidad, para mí no lo es en absoluto. El cirujano y Chiara, la hermana de mi marido, habían estudiado juntos Medicina en la universidad. Así, la tía Chiara (también ella cirujana) pudo entrar en el quirófano para acariciar la cabeza del pequeño Michele.

El mundo, mientras tanto, rezaba por nosotros y con nosotros. Giovanni y yo nos sentimos sostenidos por la oración y las fuerzas, milagrosamente, nunca nos fallaron. Rezaban los compañeros de trabajo, los amigos de la infancia, los compañeros de universidad, los parientes cercanos y lejanos, los vecinos de casa, los padres de los compañeros del jardín de infancia y del colegio de nuestros otros hijos. Rezaban en el trabajo, en el colegio… ¡en todas partes!

Convertido en un guerrero
La operación salió bien. Era un páncreas anular que circundaba y comprimía el intestino impidiendo el paso de lo que llegaba desde el estómago. Tras unos diez días en la Clínica Mangiagalli nos mandaron a la UCI de Monza, de la que nos dieron el alta el 12 de abril. Al día siguiente Michele cumplió un mes y ya estaba guerrero como el arcángel del que lleva el nombre.

Empezaron a llegar con cuentagotas los resultados de los análisis: el mapa genético confirmaba la sobreabundancia de cromosomas; el resultado de la médula ósea era bueno y de hecho, lentamente las plaquetas empezaron a subir hasta regularizarse. Ahora Michele tiene seis meses de vida y ¡es una alegría verlo!

Agradecidos por el don de la vida
El 13 de marzo nuestra vida cambió de manera inesperada y especial. Michele entró de golpe en nuestras vidas y a partir de ese momento ha sido una sucesión de hechos extraordinarios y milagrosos y de encuentros especiales.

Cuando en la sala de parto vi su carita que casi se perdía entre la tela verde, mi corazón se sobresaltó. Mire a mi marido y pensé: «Este niño será un bien para nuestra familia». Porque a pesar del dolor, la fatiga y a veces también el miedo, siempre hemos estado seguros del plan bueno de Dios.

Giò, Tommaso, Martino, Jacopo y yo damos las gracias a Dios cada día por este pequeño gran don, tan deseado y buscado, con el que Él nos ha preferido de manera especial. Puedo decirlo: jamás me he enfadado porque Michele no sea perfecto, al contrario, siempre he estado agradecida por el don de su vida a la nuestra. ¡Sentimos ahora más que antes que Dios nos ha preferido y no nos ha dejado nunca solos!

Michele, presencia de Dios en nuestra vida
Durante ese mes de hospital, en el paso de una UCI a la otra, en las interminables horas de espera antes y después de la operación, siempre ha surgido de manera clara, cierta y poderosa que Jesús nos esperaba, nos había precedido.

El signo de esto han sido los rostros de nuestros amigos, los de siempre (pienso en mis amigas que, desde el momento en que entré en la sala de parto, no me han dejado nunca sola) y los que se han convertido en tales gracias a Michele, como es el caso de algunas enfermeras que hemos encontrado en esta aventura y que ahora forman parte de nuestra historia.

Gracias a Michele hemos vuelto a descubrir la belleza de confiarse, de pedir incansablemente, y el Señor siempre nos ha respondido. Hemos vuelto a descubrir la alegría de formar parte de un pueblo, la Iglesia, que nos ha abrazado y sostenido en cada circunstancia.

Tantos amigos viejos, nuevos, redescubiertos...
Doy gracias a Dios por el don de todos los amigos. Pienso en quien me ha abrazado en la sala de parto, en la tía de Michele que estuvo con él en el quirófano, en todos los médicos y el personal sanitario que se ocuparon de él de un modo fantástico, y que aún lo hacen. Pienso en nuestros amigos que, en ese primer mes, un poco complicado, nos ofrecieron una ayuda muy concreta: uno se ocupaba de la colada, uno nos traía el café, uno nos acompañaba en las distintas salas de espera. Pienso en las maestras de nuestros otros hijos, presencias atentas y discretas que los han acompañado de manera increíble. Pienso en todos lo que han rezado con nosotros y por nosotros. Pienso también en algunas amigas de la infancia con las que la relación ha renacido.

En resumen, cuánta riqueza… es innegable. Estamos contentos y agradecidos, por lo que pedimos a la Virgen que proteja a Michele y que el milagro de esta alegría y de esta compañía verdadera para nosotros y para nuestros hijos esté siempre.

Un encuentro con el milagro
Michele es para nosotros una presencia santa, es la posibilidad de pedir a Dios cada mañana, a través de su dulce rostro, el sentido de nuestras jornadas. Y está claro también que su vida es portadora de milagros que siguen acaeciendo.

Precisamente hace unos días fui a un encuentro en el hospital de Monza y sucedió algo increíble. El encuentro había sido organizado por una doctora responsable de la UCI para involucrar a los padres en el lanzamiento de un proyecto que prevé la reestructuración del servicio de la UCI neonatal. Mientras caminaba por los pasillos de ese hospital me volvían a la mente algunos momentos y surgía en mí la tristeza. Llena de preguntas sobre mis hijos y sobre mí, al mismo tiempo me invadía una gran alegría en cuanto me acordaba de los rostros de las personas queridas y de todo lo que el Señor nos había donado con Michele.

Entonces, por casualidad -pero nada sucede al azar-, me encontré con Adele Schilirò, la madre de Pietro que, hace trece años, fue objeto de un milagro por intercesión del matrimonio Martin. En pocos minutos nos contamos todo y entonces le pedí que se acordara en sus oraciones de nuestro pequeño Michele. Aceptó, explicándome que, después de Pietro, ella también tuvo un hijo Down que nació muerto.

[Pincha aquí para conocer el caso del milagro de Pietro Schirilo al que se refiere Emanuela (es el noveno de los diez referidos en el artículo).]

No sabemos nada sobre lo que pasará
Pienso que Alguien esa tarde quiso que nos encontráramos. El Señor me acompaña siempre y no me deja nunca sola, ¡sobre todo cuando prevalece la tristeza o el miedo! Porque de vez en cuando miro a mi hijo y me pregunto qué será de él o que podrá hacer en la vida y no escondo mi miedo.

Pero ninguno de nosotros sabe que pasará con sus hijos ni podemos saber en qué consiste su realización y su felicidad. Esto Michele nos lo está enseñando desde su primera respiración; sus dulces sonrisas nos muestran cada instante la belleza de la vida, nos ha sido donado para esto.

Misionero y guerrero: la carta de Santa Teresita
Como dice la carta de Santa Teresa de Lisieux que hemos elegido para el recordatorio de su bautismo: «Estoy encantada por el niño pequeño y Aquel que lo lleva en brazos lo está aún más … ¡Qué bella es la vocación del niño! No es una misión que debe evangelizar, sino todas las misiones. ¿Cómo?… Amando, durmiendo, esparciendo flores a Jesús cuando duerme. Entonces Jesús cogerá estas flores y dándoles un valor inestimable, las esparcirá a su vez: las hará volar hacía todas las orillas y salvará las almas, con las flores, con el amor del niño pequeño que no verá nunca pero ¡que sonreirá siempre a través de las lágrimas! Un niño misionero y guerrero, ¡qué maravilla!».

La certeza de Jérôme Lejeune
En 2012, en el Meeting de Rimini se presentó una exposición que llevaba el título: ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él? Genética y naturaleza humana en la mirada de Jérôme Lejeune. En el vídeo que acompañaba esta exposición, Lejeune decía: «No tengáis miedo. Vosotros que defendéis la familia seréis objeto de burla, os dirán que estáis pasados de moda, que impedís el progreso de la ciencia, se levantará contra vosotros la bandera de la tiranía técnico-científica, os dirán que intentáis amordazar la ciencia con una moral superada. Pues bien, lo que quiero deciros es: no tengáis miedo, sois vosotros los que transmitís las palabras de la vida. Nos queda la sabiduría eterna, la que los hombres no han inventado, y esta sabiduría se resume en una frase que explica todo, que responde a todo, que os dirá en cada momento lo que tenéis que hacer o no hacer y esta frase es sencillísima, es la Madre de todos quien nos la ha enseñado: lo que habéis hecho al más pequeño de mis hermanos me lo habéis hecho a mí».

Esto es lo que nuestra familia está viviendo gracias a Michele. Deseo, Santo Padre, hacerle partícipe de esta gran alegría. Permítame que le envíe una foto del Bautismo, una foto de Michele y el recordatorio. Le prometo nuestras oraciones y confío a las suyas a toda nuestra familia. Mi mayor deseo sería que usted pudiera recibir a toda nuestra familia para poder recibir su santa bendición y para mostrarle qué belleza son nuestros hijos, sus miradas y su corazón sencillo.

Publicado en Tempi.
Traducción de Helena Faccia Serrano, diócesis de Alcalá
de Henares.

VÍDEO RELACIONADO.- Su niña tenía que ser «perfecta»
Ésta es la historia de Heath White, piloto de las Fuerzas Aéreas y agente del FBI, que quiso abortar a su hija porque le diagnosticaron síndrome de Down. La madre se negó, y él prolongó su rechazo una vez que la pequeña nació. Hasta que algo empezó a cambiar. Ésta es la emocionante historia contada por él mismo. Pincha aquí para leer la noticia cuando la dio a conocer ReL. Fuente: Youtube.  



in


Sara Winter, co-fundadora de Femen en Brasil, pide perdón: ahora es provida y firme antifeminista

Lamenta haber abortado; su segundo bebé la ha cambiado

Sara Winter cuando aún era activista de Femen, con la corona de flores habitual del movimiento radical de origen ucraniano
David Ramos / Aciprensa  30 diciembre 2015

Sara Winter –cuyo nombre real es Sara Fernanda Giromin– fue una de las fundadoras de la rama brasileña de Femen, una organización de violentas activistas que protestan con el torso desnudo a favor de la agenda feminista, del aborto y del lobby gay.

Sin embargo, desde hace casi tres meses ha experimentado una dramática conversión a la causa pro-vida. Ahora Sara combate la ideología de género e incluso ha pedido disculpas a los cristianos por las ofensas realizadas durante su activismo feminista.

Sara Winter posando en una campaña pro-aborto cuando militaba en Femen en Brasil
Sara comenzó a expresar este radical giro en su vida en octubre de 2015, tres años después de co-fundar Femen. “Me arrepiento de haber abortado y hoy pido perdón”, escribió el 14 de octubre, casi un mes después del nacimiento de su segundo hijo.

“Mañana será un mes desde que mi bebé nació y mi vida ha ganado un nuevo sentido”, indicó en su perfil en la red social Facebook, reiterando que “yo me arrepiento mucho, no quiero que le pase lo mismo a ustedes”.

Sara Winter con su bebé: "Me ha llenado de amor y ha cambiado mi vida"
Cuando se sometió al aborto, con un fármaco proporcionado por una feminista, “sangré hasta casi morir y tuve secuelas gravísimas”, recordó, y quien la ayudó en esas circunstancias “fue un hombre que de pro-feminista no tenía nada”.

“El feminismo debería centrarse más en cuidar a las mujeres que en poner sus vidas en riesgo” con el aborto, alertó, tras recordar las dificultades que sufrió durante los primeros meses de su nuevo embarazo, debido a las consecuencias del aborto anterior.

Sara en una manifestación escandalosa de Femen, con poca ropa
Poco tiempo después Sara decidió criticar la ideología de género.

“Esa letanía de ‘yo soy mujer porque me siento mujer’ yo no la creo y no la apoyo. Para mí mujer es quien nace con vagina y hombre es quien nace con pene”, escribió.

La joven brasileña explicó que no tiene nada contra las personas transexuales, pero precisó que “no creo que cambiar de ropa, ponerse siliconas y hacer la transición con hormonas y cirugía pueda cambiar el sexo de alguien”.

Para mediados de noviembre, Sara exigía a las feministas brasileñas que “respeten a las mujeres religiosas”, y si bien aseguró que no asume una confesión religiosa, señaló que “una de las cosas que me arrepiento en mi vida es haberme alejado de Dios y dedicado todo mi tiempo a la militancia feminista”.

“Tener fe no es un retroceso y la religión ajena debe ser respetada”, exigió, y lamentó que “el feminismo debería acoger a todas las mujeres, pero no lo está haciendo”.

Sara Winter sigue mostrando su fuerte personalidad en Facebook, pero ahora contra la ideología de género
Para entonces ya recibía fuertes ataques del violento bloque feminista al que una vez perteneció.

“No tienen idea de las represalias de las que soy víctima en medio de feministas”, escribió, y señaló que “tengo miedo hasta de salir a la calle con mi bebé, pero tengo fe de que todo esto va a pasar”.

Para los primeros días de diciembre Sara ya había publicado un breve libro digital titulado “Zorra, ¡no! Siete veces que fui traicionada por el feminismo”, recogiendo las bizarras experiencias que atestiguó como parte del feminismo brasileño, entre ellas las “orgías, alcohol, drogas y desvío dinero”.

Por cada libro vendido, Sara ofreció donar un real brasileño (aproximadamente 0.25 dólares) a “iniciativas de ayuda a la mujer en situación de violencia y contra el aborto”.

Hace pocos días, Sara aseguró que “el feminismo tiene cura y yo soy la gran prueba de eso” y señaló que el hecho de que al pueblo brasileño no le gustan las feministas se debe a que ellas “en su inmensa mayoría son mujeres histéricas, que usan las redes sociales para burlarse y humillar a las personas religiosas, predicar el odio a los hombres (misandria), además de ser extremistas e irrespetuosas con patrimonios religiosos”.

“No me exento de culpa, yo también fui así, pero gracias a Dios estoy curada”, aseguró. “Lo que me faltaba era amor (lo que cambió cuando me convertí en madre) y vergüenza en la cara, lo que me vino después de mucho reflexionar sobre la actual militancia feminista”, explicó.

Vídeo en YouTube en el que Sara Winter pide perdón por sus ofensas a los cristianos y las personas religiosas; dice que ahora está explorando lo espiritual "aprendiendo de figuras como Jesús, la Virgen María, la Madre Teresa de Calcuta y Mahatma Gandhi". Advertencia: el vídeo incluye las imágenes groseras en las que participó y por las que pide perdón.
 


El 15 de diciembre, en un texto publicado en su página de Facebook acompañado de un video, Sara expresó formalmente su pedido de perdón “a todas las personas religiosas o no que he ofendido durante una protesta feminista el año pasado, involucrando beso gay en frente de una iglesia en Río de Janeiro”.

“Entiendo que cometí un gran error, y pido perdón desde el fondo de mi corazón. El camino para conquistar políticas públicas para las mujeres no tiene nada que ver con burlarse de las religiones”, reconoció.

Un día después, Sara denunciaba la financiación internacional para promover el aborto en Brasil y pidió perdón por haber formado “parte de ese esquema para la legalización del aborto”.

“Pero yo nunca supe que toda esa conversación de legalizar el aborto en Brasil había salido de la mesa de organizaciones controladas por magnates, hombres ricos, con interés de disminuir la población de mi país”, señaló.

Sara confesó que siempre pensó “que el aborto era algo que toda mujer podría hacer”, pero “¡hoy no es más mi bandera! Yo no estoy de acuerdo en que las mujeres sean encarceladas por abortar, creo que deben ser acogidas siempre, pero estoy en contra de la promoción del aborto hecha por las ONGs feministas”.

La joven además alentó a las feministas a “aprender de las mujeres religiosas”, pues “mientras ustedes hacen protestas ridículas (yo misma era una de esas) que hacen a las mujeres pasar vergüenza, existen religiosas con casas de protección de las víctimas de violación, otras que dan la vida para albergar, acoger a mujeres embarazadas en situación de riesgo y todo tipo de asistencia”.

“Hay muchas ONGs e instituciones que necesitan una mano amiga y voluntaria para cuidar de las víctimas de violencia, vamos, ayuden, hagan su parte. Cuiden, ayuden y amen a las otras mujeres”, alentó a las feministas.

Puede saber más sobre Sara Winter en su página de Facebook https://www.facebook.com/sarawinter13 y en su sitio web http://www.sarawinter.com.br/


in



 

Desaparece en Siria el franciscano Dhiya Azziz: ya fue secuestrado anteriormente en julio

Aciprensa 29 diciembre 2015

El sacerdote franciscano Dhiya Azziz es un iraquí
que trabaja en Siria y ya estuvo secuestrado 6 días
en verano
La Custodia de Tierra Santa informó que el sacerdote iraquí Dhiya Azziz fue secuestrado cuando regresaba a su parroquia en Siria para celebrar la Navidad, luego de haber pasado unos días con miembros de su familia que están refugiados en Turquía.

En un comunicado difundido en su sitio web, la Custodia en Tierra Santa indicó que “desde la mañana del 23 de diciembre perdimos todo contacto con el P. Dhiya Azziz ofm, párroco de Yacoubieh (Siria)”.

El sacerdote estaba viajando en un taxi junto a otros pasajeros. “Partió de Lattakia temprano en la mañana y se dirigía a Yacoubieh, lo más probable pasando por Hama, para llegar a su parroquia para las fiestas de Navidad. Estaba retornando de Turquía, a donde fue a visitor a los miembros de su familia que viven como refugiados después que Daesh (ISIS) ingresara a Qaraqosh (Irak), su pueblo natal”, informó.

Mapa de Siria y Líbano con los centros franciscanos y los campos de refugiados que atienden

El texto señaló que “el último contacto telefónico fue registrado el 23 de diciembre a las 9am. Desde ese momento nadie sabe dónde está. Él debería haber llegado a Yacoubieh en las primeras horas de la tarde de ese mismo día, 23 de diciembre. No hay absolutamente ninguna noticia sobre el P. Dhiya y los otros pasajeros”.

La Custodia de Tierra Santa indicó que está tratando de contactar con varios de los grupos que actúan en esa zona para saber si alguno está en posición de dar información. “Hasta ahora no ha habido resultados”, señaló.

En su comunicado, expresó que “es razonable asumir que ha sido secuestrado por algún grupo. Estamos haciendo todo lo posible para comprender quién podría secuestrarlo. Desafortunadamente, la situación caótica del país no nos permite lograr mucho”.

El P. Azziz ya había sufrido un anterior secuestro, el pasado 4 de julio, en la aldea siria de Yacoubieh, donde es párroco. Fue liberado seis días después.


in


La Navidad no es la fiesta de los regalos sino la base de nuestra civilización, dice Riccardo Muti

Premio Príncipe de Asturias de las Artes y veinte años director de La Scala de Milán

Casi durante veinte años, de 1986 a 2005, Riccardo Muti fue director musical de La Scala de Milán. Hoy dirige la Orquesta Sinfónica de Chicago.
Pierachille Dolfini / Avvenire  29 diciembre 2015

«Para mí, nacido y educado en una familia religiosa de profunda fe católica, la Navidad es sobre todo el día en el que hacemos memoria de la Natividad del Señor». Y así lo sigue celebrando hoy. Pero Riccardo Muti está seguro de que «la Navidad puede hablar también a hombres de distintos credos e incluso a quien no cree. Porque el mensaje de la gruta de Belén es un mensaje universal, un mensaje de paz, de hermandad y de misericordia, como nos recuerda siempre el Papa Francisco».

El director de orquesta está en su casa de Rávena. Sus hijos y nietos preparan el belén. «Sigo la tradición que me trasmitieron mi madre y mi padre y paso siempre este periodo con mi familia», cuenta el maestro, que acaba de dirigir un doble concierto navideño en Múnich con la orquesta y coro de la Radio Bávara: «La Misa solemne para la coronación de Carlos X de Luigi Cherubini, un compositor injustamente olvidado».

Muti acepta reflexionar sobre la Navidad, intentando leer nuestro presente con su mirada de hombre y de artista, convencido de que «si el anuncio cristiano fuera seguido por todos y puesto en práctica aunque sólo fuera en sus principios "sociales", el resultado sería un gran bien para este mundo nuestro tan atormentado».

-Maestro, ¿qué significa para usted celebrar hoy la Navidad?
-El nacimiento de Cristo se convierte cada año en un momento de renovación y cada vez que hacemos memoria del misterio de la Encarnación también nosotros nacemos con Él y podemos hacer nuevos propósitos para nuestra vida, con la certeza de que se puede siempre volver a partir, a empezar, a renacer, también en momentos difíciles: este es el mensaje revolucionario y de gran valentía del cristianismo.

-¿Cuáles son los recuerdos de su infancia?
-Después de la Segunda Guerra Mundial, en los años de la posguerra la Navidad no era la explosión de luces y de "Papás Noeles" que vemos ahora. Era una Navidad hogareña, una Navidad con aroma de mandarinas y naranjas. He nacido en Nápoles, pero he crecido en Molfetta y para nosotros los napolitanos que vivíamos en la Apulia el 25 de diciembre estaba unido a la alegría de hacer el belén. En mi casa se mantenía viva la tradición napolitana del siglo XVIII, que incluía en el belén elementos que no pertenecían a la tierra en la que nació Jesús: una miríada de figuras populares, desde el panadero al aguador, pero también de símbolos como las almas del purgatorio que no podían faltar y que cuando era pequeño me inquietaban un poco. Cada año comprábamos una nueva figurita. Además, los niños esperábamos la Epifanía para poner también a los Reyes Magos delante de la cueva. Un mundo del que parece que, al contarlo ahora, nos separan siglos.

Nacido en Nápoles en 1944, Riccardo Muti ha dirigido a prácticamente todas las grandes orquestas del mundo.
-Como padre, ¿cómo ha vivido esta fiesta?
-En casa he seguido con la tradición de mi infancia, con el pesebre, al que se ha añadido el árbol, que mis nietos decoran con mi esposa Cristina y conmigo con gran diversión. No hay ni una sola Navidad que no la haya pasado en casa con mis hijos: no he querido nunca conciertos u óperas en este periodo y lo sigo haciendo ahora, a pesar de que ellos ya están casados y tienen sus propias familias. Nos reunimos todos en nuestra casa e intentamos transmitir a nuestros hijos y nietos el mensaje de que la Navidad no es la fiesta de los regalos, sino que es algo más, es el corazón de nuestro ser personas creyentes, el momento en el que volvemos a ser conscientes de nuestros valores cristianos, base de nuestra vida y de nuestra civilización europea.

-¿Qué música sugeriría para este periodo?
-Las grandes páginas sagradas. Siempre he dicho que sin la aportación fundamental de la Iglesia la historia de la música hubiera sido distinta. Sugeriría las Misas de Franz Schubert y de Cherubini, el Gloria y el Magnificat de Antonio Vivaldi, pero también las Misas de don Lorenzo Perosi, autor erróneamente olvidado pero que ha escrito páginas que deberían entrar en el repertorio litúrgico. Lucho desde siempre contra las guitarras y las cancioncillas que acompañan determinadas celebraciones, porque nuestra historia está llena de obras maestras, también sencillas, para que los fieles puedan seguirlas, y que deberían ser redescubiertas.

-Los ángeles en el Gloria cantan la paz que trae Cristo al nacer. El mismo mensaje de San Francisco, el primero en inventar el belén. Recientemente, usted ha dirigido a la orquesta Cherubini en la Basílica superior de Asís.

-Era la primera vez que dirigía música en ese lugar tan realmente sugestivo. El lugar de nuestro santo patrono, al que estoy especialmente unido, hasta el punto de haber puesto a dos de mis hijos los nombres de Francesco y Chiara, mientras que el tercero se llama Domenico. Haber dirigido un concierto rodeado por los frescos de Giotto sabiendo que debajo de nosotros, en la cripta, estaba la tumba de Francisco ha sido profundamente emotivo. Para mí ha sido un contraste muy fuerte saber que en el exterior estábamos blindados; de hecho, me ha producido un cierto efecto ver a la entrada de la basílica y alrededor de la misma a militares armados y a los detectores de metales, exactamente lo opuesto de lo que Francisco predicaba y quería. Pero es el tributo que inevitablemente tenemos que pagar.

-¿Con que espíritu vive usted estos momentos en que nos enfrentamos al terrorismo, pero también a la guerra en Siria y a otros muchos conflictos que ensangrientan el mundo?

-Con gran aprensión, porque el mundo está en peligro. La definición del Papa Francisco, que habla de Tercera Guerra Mundial a trozos es acertadísima. Ciertamente, la aprensión es por el futuro de mis hijos y de mis nietos, pero lo que más me preocupa es la sociedad universal: cuando pedimos la paz no lo hacemos de manera egoísta, para estar bien en nuestro pequeño mundo sin preocupaciones, sino que lo hacemos con la conciencia de que cada uno de nosotros está llamado a ser responsable de lo que sucede a su alrededor. El trabajo que hay que hacer es enorme y la solución no está ciertamente a la vuelta de la esquina. Tal vez deberíamos inspirarnos en las grandes figuras del pasado. Francisco fue a Egipto, dialogó con los musulmanes. Federico II unió los tres grandes credos en un diálogo que pasaba también a través del arte.

-¿Puede ser hoy la cultura un antídoto a la violencia?
-Una sociedad muy culta es una sociedad menos violenta, y la cultura y la música en particular pueden tener un papel muy importante. Recuerdo que en 2004, con Le vie dell’amicizia del Festival de Rávena, hicimos una etapa en Damasco, en Siria. Impartí una lección a los alumnos del conservatorio que conocían perfectamente la música occidental, que se convirtió en nuestro lenguaje común. Y si además pensamos que hoy la mayor parte de las orquestas son multiétnicas, con personas que se sientan ante el mismo atril aunque provengan de las antípodas del mundo, no podemos no ver que la música es una escuela de diálogo. 

Riccardo Muti recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2011.
-Usted, después de que le fuera solicitado muchas veces, decidió dedicarse personalmente, a partir de 2004 primero, con la orquesta juvenil Cherubini y, a partir de este año, con la Italian Opera Academy.
-Llegado a este punto de mi vida y de mi carrera la experiencia de la Academia era imprescindible. Mis maestros fueron Vincenzo Vitale en piano, Bruno Bettinelli en composición y Antonino Votto en la dirección de orquesta. Aprendí los secretos de hacer música, entendí qué significa dirigir ópera italiana, un patrimonio que es sólo nuestro. Era una pena no transmitir a otros esta enseñanza, no porque yo considere que poseo la verdad absoluta, sino porque pienso que la lección del pasado es demasiado importante para olvidarla. Sobre todo porque mirando quiénes somos y de dónde venimos es cuando podemos interpretar nuestro presente y trabajar para nuestro futuro. Este año ha habido trescientas peticiones para seguir las lecciones de dirección de orquesta centradas en el Falstaff. Repetimos en 2016, ampliando las lecciones también a los cantantes: en el atril estará de nuevo Verdi con la Traviata. Para enseñar a los jóvenes, a menudo alejados del mundo de la ópera, cómo afrontar un melodrama desde el punto de vista estilístico, a evaluar el papel del director de orquesta y para subrayar que en las obras de nuestro músico más grande hay una dirección musical que debería ser respetada por quien hoy hace todo lo posible para alterar el sentido de los textos, contando una historia paralela a la del libreto.

-Entonces, ¿también los directores de escena deberían ir a su Academia?

-Me contento con los directores de orquesta, porque a menudo la culpa es de ellos porque no saben imponerse haciendo respetar lo que está escrito en la partitura. Muchos de mis colegas están demasiado ocupados en pasar de un podio al otro para ocuparse de esto. Yo intento crear en los jóvenes un sentido de responsabilidad respecto a nuestro repertorio, a menudo denigrado. Echo de menos a Strehler, a Ronconi, con los que trabajé durante mucho tiempo. Hoy los ensayos se hacen a toda prisa. Cuando hice con Strehler en 1981 Las bodas de Fígaro en la Scala ensayamos juntos, uno al lado del otro, durante más de un mes...

-A propósito, no puedo no preguntarle por sus tantas veces anunciada y desmentida vuelta al Teatro alla Scala.
-Por ahora volver no forma parte de mis pensamientos. Estoy muy bien en Chicago [dirige su Orquesta Sinfónica, n.n.] y con los jóvenes de la Orquesta Cherubini. El resto es un estribillo aburrido que, estoy seguro, aburre también al público. No estoy obsesionado por estar siempre presente en el podio, de hecho ya estoy demasiado en él y no tengo tiempo de ocuparme de mis trullos en la Apulia [antigua construcción rural propia de esta región italiana, ndt].

-¿Quiere decir que de vez en cuando piensa en la jubilación?

-Dirijo porque es algo que sé hacer más o menos bien. Pero pienso que en un determinado momento hay que saber decir "basta". Cuando tarde demasiado en ir desde la puerta del escenario al podio significará que ha llegado el momento de jubilarme. Para mí subir al podio es siempre una alegría, pero también un momento de gran responsabilidad y de sufrimiento porque siento de manera muy potente el respeto que le debo a la música, a los grandes que la han compuesto y al público.

(Publicado en Avvenire. Traducción de Helena Faccia Serrano, diócesis de Alcalá de Henares.)

En el vídeo, un conocido villancico en español



in