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domingo, 30 de setembro de 2018

Las misiones en Chile le han cambiado, «ahora toca llevar a Cristo a casa, a los amigos y a la uni»

Cada año más jóvenes dedican su verano a misionar en cualquier lugar del mundo


Jaime, un universitario español, misionero durante el verano en Chile




Jaime Fernández-Martos y sus 19 compañeros acaban de llegar de Chile tras pasar un mes misionando en la zona de Villarica. La mayoría viene de las diócesis españolas de Getafe y Córdoba, y la mayoría también son universitarios. Cada día más jóvenes dedican todas sus vacaciones o gran parte de ellas a salir de su tierra y de su comodidad para colaborar en la evangelización de lugares, algunos tan lejanos para este grupo, como Chile. Hemos querido conocer más de cerca la experiencia de Jaime y sus compañeros tras un mes entre huérfanos, prostitutas, drogadictos, ancianos abandonados…
Como nos cuenta Jaime, “la experiencia de misión duró 28 días. Contábamos con un grupo de 19 misioneros junto con el P. Miguel Luengo, de Getafe. Durante este tiempo nos ubicamos en Villarrica y en otros lugares como Lican Ray, y visitamos todo tipo de personas incluidas algunas comunidades mapuches”. Y ahora, llegando a casa, la situación ha cambiado: “Ahora toca asimilar la misión y llevarla al día a día, a nuestra casa, amigos y a la universidad”.
- ¿Qué busca un joven que dedica lo mejor de su descanso de verano a una misiones?
- Lo primero que se nos viene a los jóvenes en general es una oportunidad de cambio, una experiencia nueva al salir de casa y respirar otro aire. Esto es muy normal y es lo común en todos, pero esta sensación la aporta tanto un viaje a Hawái, como un día de piscina en el pueblo vecino. Al fin y al cabo, ambos son salir de la rutina. Sin embargo, la experiencia de misión incluye algo más: conocer gente nueva, ayudar a los demás…
» Yo personalmente pienso, como hijo de Dios, que Él tiene una misión para cada uno de nosotros y que nos quiere apasionadamente, y es por ello por lo que no podemos guardarnos ese Amor solo para nosotros sino repartirlo a los demás. Y con esto en mente, se me planteó la oportunidad de ir a Chile. Cuento con la gran suerte de tener un tío sacerdote de misión allí en Villarrica.
- ¿Qué ambiente es el que os encontrasteis allí?
- Allí, en Villarrica, la gente supera la bondad. Una cosa que destaca de los chilenos es eso, su simpatía, cordialidad y respeto. Suena muy poético, pero es tal cual. Podíamos hablar con ellos prácticamente de cualquier tema y era agradable mantener una conversación con tal respeto.
» El ambiente religioso y de fe en Villarrica era más o menos variado en cuanto a la religión cristiana. Me impresionó el gran número de iglesias y edificios pertenecientes a evangélicos, adventistas y mormones que había en la ciudad. En general la gente era muy respetuosa con este tema.
» En las casas por las que íbamos misionando de puerta en puerta, nos acogían personas de las cuales un 80 – 90 % se identificaban como creyentes: bien católicos, protestantes o adventistas. Raro era conocer a alguien que no se identificara con una confesión.
- ¿Qué es lo que os pidieron hacer en las misiones?
- La labor de misión la dividimos principalmente en dos zonas. Una semana en un punto llamado Lican Ray, donde, con mayor intensidad, nos dedicamos a misionar casa por casa, bendiciéndolas e invitando a actividades de jóvenes y actos eucarísticos. Las otras semanas las pasamos en la ciudad de Villarrica, incluyendo algunos pueblos o zonas de la diócesis. La misión aquí incluía visitas a colegios de personas con discapacidad, comedores sociales, residencias de mayores y la cárcel donde organizamos misa e impartimos catequesis a presos dispuestos a recibir sacramentos.
» Una de las experiencias más impactantes fue la llamada “ruta del pansito” que consistía en ir con una furgoneta repartiendo bocadillos y leche en los barrios más marginales.
» La última semana se centró especialmente en el “Colegio de Humanidades”. Allí dábamos charlas sobre diversos temas: afectividad, amistad, sentido de vida, etc., y compartíamos la eucaristía y adoración. Además, se llevó a cabo la labor de misión en una comunidad de Mapuches, con los que organizamos una Hora Santa y tuvimos momentos de “compartir” con las familias.
- ¿Cómo es el día a día de un misionero?
- Cada día, el P. Miguel o algún misionero nos avisaba de las actividades que iríamos a realizar, el lugar y la hora. Generalmente, nos dividiríamos en grupos según la labor.
» El día en Villarrica comenzaba en la Casa San Jorge. El horario consistía en un rato de oración por la mañana, seguida de la misa. A partir de aquí, todos los días fueron más o menos distintos, repletos de actividades y labores diferentes para cada grupo, que hacía variar la hora de llegada a la comida, o incluso el lugar para cada misionero.
- Seguro que hay algo que te ha costado especialmente en las misiones, ¿el qué?
- Es verdad que el frío y las duchas mañaneras de agua fría, en contraste con el calor que dejábamos en España, se hacían notar generosamente… Pero esto está dentro de los planes de El de Arriba, entonces ¡Uno le buscaba el lado bueno! En esta experiencia de misión, también ha habido momentos llevados con mucha vitalidad, y otros no tanto. Muchos días se notaba más el cansancio, así como momentos impactantes ante las situaciones penosas de personas con las que tratábamos, que se juntaban con una misión bajo la lluvia o con un mal día.
Esto cuesta llevarlo, pues somos humanos, pero, y aunque suene muy poético, sabíamos todos que contábamos con una Ayuda mayor, y al no estar en nuestras manos, debíamos confiar en Él. Y, ciertamente, uno experimentaba el fruto de esta confianza en primera persona. ¡Realmente no nos damos cuenta de la Compañía tan grande con la que contamos!
- ¿De dónde sacáis los jóvenes la fuerza para seguir adelante?
La oración. Es la clave para seguir adelante. En la misión no repartimos pelotas de fútbol ni muñecas para jugar… sin embargo damos lo que tenemos, que es la experiencia de fe y de encuentro con Cristo. Y esta experiencia de Dios requiere una amistad con Él.
» Aunque muchas veces no nos demos cuenta externamente, la oración, el acto de abrir el corazón de par en par a Dios y crecer en amistad con Él, nos hace humildes y nos permite aceptar aquello que venga como voluntad de Él, permitiéndole que viva en nosotros. Y es así como “sacamos fuerzas” para cada día que se nos ponía por delante.
- Cuando te entregas recibes mucho más de lo que das… ¿Es esa tu experiencia?
- Es así. Y me atrevería a decir que todos los misioneros, sin exclusión, lo hemos experimentado. Lo podamos explicar o no, usted lector y yo sabemos que cuando uno se da a los demás experimenta una alegría y una satisfacción muy grande.
» El corazón del ser humano está hecho para cosas grandes. Pero cuando uno dedica a invertir parte de su tiempo a los demás, a ayudar, a acompañar, a compartir… su corazón se llena y se agranda.
» Además, ¿cómo no vas a recibir mucho más si, cuando te entregas al otro, también te estás entregando a Cristo, quien afirma dar el ciento por uno? Es una gozada…
- Las misiones acaban y ya estás en tu casa… ¿Y ahora qué? ¿Qué te queda? ¿Va a cambiar algo en tu vida?
- El ultimo día hablaba con algunos de los misioneros sobre la labor que habíamos hecho y de los días tan buenos que habíamos pasado, y al final llegamos a una conclusión: “La misión acaba de empezar”. Y sinceramente es lo que pienso. En esta misión hemos ido sembrando semillas para que un día, lo veamos o no, den fruto. Pero, como decía al principio, somos hijos de Dios y como tal, cada uno tiene una misión aquí en la Tierra. Y la misión es para realizarla durante toda la vida: en Chile, o en casa, allí o aquí. Por tanto, habiendo contado con el gran regalo de una experiencia misionera en Chile, y cómo a cada uno, en la medida que fuere, nos ha moldeado por fuera y por dentro, ahora toca asimilarla y llevarla al día a día, a nuestra casa, amigos y universidad, confiando en el que mueve todo esto, e intentando en cada momento asemejarnos más a Él, que es la verdadera Felicidad.

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Um voto para uma casa, uma Casa para a Bíblia


sábado, 29 de setembro de 2018


Texto de António Marujo


© Ilda David, ilustração na Bíblia Ilustrada

Um voto pode decidir uma casa. E uma casa pode conter a Bíblia, a vida de uma comunidade local, a promoção da cultura e preocupações ambientais. Até este domingo, 30 de Setembro, estará em votação, no âmbito do Orçamento Participativo de Portugal, o projecto da Casa João Ferreira de Almeida, a construir em Torre de Tavares (Mangualde), que pretende “estudar, promover e divulgar a vida e obra” do autor da primeira tradução integral da Bíblia para português. O método é muito simples e basta usar uma mensagem de texto no telemóvel ou um computador com acesso à internet (no final, explica-se como se vota neste projecto). 

A ideia da Casa Ferreira de Almeida não pretende ser apenas a de um museu voltado para o passado. Entre os objectivos, estão os da apresentação da história da tradução da Bíblia para português e da biografia e trabalho de João Ferreira de Almeida, “salientando a sua importância como instrumento de promoção da língua e das culturas lusófonas”. 

“Promover a Bíblia como património espiritual e cultural” e de “valores universais”, bem como a criação de uma plataforma “para o conhecimento plural e acessível” do texto bíblico e dos seus significados, é outra das ideias. Tal como a de “resgatar da clandestinidade histórica e cultural a biografia e a bibliografia de João Ferreira de Almeida”, que pode ser considerado “um dos pais da lusofonia”, como dizem os promotores da ideia. 

O autor daquela que continua a ser a tradução mais vendida da Bíblia em português – pelo menos três a quatro milhões de exemplares, anualmente, só no Brasil – nasceu em 1628, em Chãs de Tavares, tendo ficado órfão desde muito cedo. Terá sido educado por um tio, padre católico, que residia em Lisboa. Aos 13 ou 14 anos, João parte para Amesterdão e, pouco depois, para Malaca. 

Durante a viagem, o jovem sobrinho de clérigo católico decide tornar-se protestante. Em 1644, com apenas 16 anos, João Ferreira Annes d’Almeida inicia a tradução dos textos da Bíblia do latim para português, começando pelo Novo Testamento. No trabalho, Ferreira d’Almeida coteja a sua versão com traduções para espanhol, francês e italiano. 

Reduzir a pegada de carbono

Não se ficarão pela Bíblia e pela memória de Ferreira d’Almeida os objectivos da Casa. Ela quer também afirmar-se como um “espaço expositivo de excelência” e um “centro vivo de referência cultural”, contribuindo, ao mesmo tempo, para “a formação da população local e dos visitantes”. “Não estamos a falar de uma realidade urbana, mas há uma preocupação forte com a comunidade local”, diz ao RELIGIONLINE Timóteo Cavaco, presidente da Sociedade Bíblica Portuguesa e um dos dinamizadores do projecto da Casa Ferreira de Almeida.
Outra preocupação será a da integração dos espaços, das opções por soluções energéticas seguras e não poluentes, de modo a reduzir a pegada de carbono, e com boas acessibilidades para pessoas com diferentes condições físicas, sensoriais e motoras. “Focada em destacar a relação entre a Palavra Criadora (Bíblia) e a Criação, a Casa está comprometida em promover o uso sustentável do ecossistema local”, lê-se na descrição do projecto. “Com efeito, tanto as áreas naturais, a descoberto, como a estética arquitectónica dos espaços interiores devem ser pensados em articulação com as características da paisagem” e com a preocupação da “conservação e sustentabilidade dos recursos envolvidos
(Ilustração acima: © Ilda David, Bíblia Ilustrada)



A Casa-Museu prevê vários departamentos: o Núcleo de Diálogo com a Bíblia pretende recolher, estudar e divulgar documentação e informação sobre o texto bíblico e sobre a influência deste na cultura das civilizações e na tradução para a língua portuguesa; o Instituto de Tradução e Literatura Bíblica será dedicado a investigadores e outros interessados, que trabalhem temas relacionados com o texto, transmissão e tradução da Bíblia; o Arquivo Português da Parenética Protestante destina-se a “coligir, preservar e estudar fundos documentais de pregadores das comunidades protestantes estabelecidas em Portugal a partir do segundo quartel do século XIX”. 

No mesmo plano, a Casa pretende ainda vir a constituir o maior acervo – físico e digital –, à escala global, de edições bíblicas de João Ferreira de Almeida de interesse histórico e bibliográfico, com especial foco nas edições produzidas entre 1681 e 1931. 

No princípio, está a casa

A tradução de Almeida continua a ser a mais vendida de sempre, em língua portuguesa: mais de 1700 edições, mais de 200 milhões de exemplaresOs promotores da iniciativa justificam, por isso, a ideia com o facto de a Bíblia continuar “a ser a vital compilação milenar onde milhões de pessoas buscam inspiração para a construção do sentido das suas próprias vidas”, ao mesmo tempo que “constitui uma chave imprescindível à decifração do pensamento, da memória e do quotidiano, mesmo daqueles que nunca a leram”. E acrescentam: “Texto Sagrado para crentes de mais de uma religião, mais do que um livro, a Bíblia é uma indispensável biblioteca. Os contributos ao seu estudo e aprofundamento, em perspetivas naturalmente diversas, permitem-nos mergulhar até às raízes que civilizacionalmente nos urdem.”

A Casa pretende, também, traduzir materialmente a ideia do encontro entre Deus e o Homem e a história do cruzamento de João Ferreira d’Almeida com a Bíblia – encontro que se projectou para o futuro através da tradução por ele encetada. Essa ideia de encontro e reunião “ocorre no espaço mais íntimo do que é humano: a casa”. E justifica-se: “A simbologia bíblica relativa ao conceito de casa é misteriosa, porém riquíssima. Desde logo pelo facto de bet(B), a primeira letra hebraica das Sagradas Escrituras, significar «casa». A primeira letra dessa que é a primeira palavra, bereshit, traduzida por «no princípio».Portanto, casa está no princípio de tudo: é o começo mas também o fim, o fito desse encontro entre Deus e o homem. Deus é o senhor de todo o espaço, mas decide igualmente habitar o espaço finito que criou, todavia, espaço de intimidade com o ser humano e com toda a restante criação.”

A construção “é física e visível – oikía, paredes, infraestrutura –, mas é também o elemento imaterial dessa reunião de Deus com a humanidade – oikos, espaço habitado –, afinal, lar, comunidade”. E, para os cristãos, a Casa assume ainda, de forma particular, a ideia de “tenda-tabernáculo”, “templo do povo de Deus” ou “ventre de Maria que acolheu o Emanuel e é a ekklesia, de que Cristo é o único pastor”. A Casa pretende, assim, traduzir também “esse ponto de união que perpassa toda a existência da humanidade”. 
(Ilustração acima: © Ilda David, Bíblia Ilustrada)

Uma sociedade inclusiva, uma dimensão global

Reflectindo sobre os seus objectivos culturais, a Casa afirma-se ainda como pretendendo dar um contributo “para a construção de uma sociedade mais inclusiva, inovadora e pensadora”, combatendo “a invisibilidade académica e cultural de um ilustre português” e fixando memórias, saberes e práticas inerentes à experiência das reformas religiosas do tempo de Ferreira de Almeida. Também o papel da tradução da Bíblia, como suporte de informação religiosa para os portugueses que viviam no Oriente e como veículo de ligação entre os falantes da língua de Camões, será um desiderato importante. 

A preocupação com o meio em que se insere, possibilitando a criação de emprego e a fixação de jovens investigadores e criativos, num meio demograficamente envelhecido e deprimido, também se manifesta nos propósitos enunciados. Tal como aconteceu com o filho da terra, “trata-se de guindar esta localidade portuguesa a uma dimensão global, levando-a às terras onde o ilustre mangualdense se tornou presente (Holanda, Malásia, Indonésia, Sri Lanka, Índia), mas também eminente através da sua tradução da Bíblia (América, África, enfim, todo o mundo)”. Um factor que pode atrair pessoas e grupos para visitar o interior do país, beneficiando, assim, outras actividades. 


(Ilustração : © Ilda David, Bíblia Ilustrada)

A ideia da Casa Ferreira de Almeida foi nascendo em conversas informais de vários pastores protestantes e evangélicos. A dado momento, alguém aventou a possibilidade de concorrer ao orçamento participativo. Organizações como a Sociedade Bíblica ou A Rocha (associação ambientalista de inspiração cristã) associaram-se à ideia, que foi ganhando o “entusiasmo” de muitas pessoas. 

O terreno previsto para a Casa está numa zona central e de confluência de vias importantes, diz Timóteo Cavaco. E isso permite que ela possa atrair muita gente: “Está a pouca distância de Aveiro, Coimbra, Viseu, um pouco mais do Porto, a menos de três horas de Lisboa e apenas um pouco mais longe do sul do país”, recorda. O sítio avista-se e está a apenas 200 metros da saída da A25, por onde circula o trânsito entre Aveiro e Espanha. E além dos turistas eventuais que por ali passem, a Casa pode ser inserida em rotas culturais, prevê o responsável da SBP. 

“Mudaram os caminhos, mudaram as casas”

E se a Casa não ganhar a votação do Orçamento Participativo? “Será mais complicado atingir estes objectivos, mas tentaremos na mesma com outros fundos e apoios”, diz Timóteo Cavaco. A Junta de Freguesia e a Câmara Municipal estão disponíveis para conversar e para ajudar a conseguir apoios. Mas, antes disso, os promotores querem mesmo ganhar esta votação até às 24 horas de domingo, dia 30.

Há 90 anos, Eduardo Moreira (1886, 1980), historiador e pastor protestante, que chegou a ser membro do Partido Republicano e do Grande Oriente Lusitano, publicava um texto sobre Ferreira d’Almeida, comemorativo do tricentenário de nascimento do tradutor. Escrevia ele, no Defensor da Verdade, e poderíamos quase repetir as suas palavras: 

“Quem percorrer, numa tarde seca e risonha, a estrada que liga Vila Cova, Mangualde e Viseu ficará hoje, como sempre, maravilhado com a soberba paisagem oferecida triunfalmente, generosamente, aos olhos ávidos do viandante, saciados então de suma beleza. A fita branca do macadame coleia montes e montes num serpear irrequieto; e lá-de-baixo chega-nos o rumor e o colorido discreto dos vales, o espetáculo sempre lindo dos maciços verdosos e do rio espelhento... 

Mudaram os caminhos, mudaram as casas, mudaram os homens mas não mudou a beleza da terra, desde que, vai para três séculos, um rapazito a contemplou de caminhada, com a curiosidade infantil dum cérebro que há-de ser fecundo e poderoso um dia. Filhote de Torre de Tavares, dirige-se a Lisboa, onde em casa de um tio clérigo fará a sua educação.”

A história desta Casa começava naquele instante, mesmo que nem o próprio soubesse ainda. 

(Quem pretender votar na Casa João Ferreira de Almeida pode fazê-lo de duas maneiras: por telefone, deve enviar uma mensagem para o número 3838, escrevendo depois OPP (espaço) 340 (espaço) 123456789YZ1 (número do cartão de cidadão, com nove algarismos, duas letras e um algarismo, tudo sem espaços). Na internet, pode ir-se ao endereço https://opp.gov.pt; depois de clicar na janela “vota aqui”, coloca-se, na zona de “pesquisar propostas”, o número 340, correspondente à Casa Ferreira de Almeida, carregando depois onde diz “votar neste projeto”.)

As ilustrações são todas reproduzidas de © Ilda David, Bíblia Ilustrada, tradução João Ferreira Annes d'Almeida, apresentação e fixação do texto José Tolentino Mendonça, ed. Assírio & Alvim/Círculo de Leitores




Papa Francisco - Entre a vulnerabilidade de um abalo e a oportunidade de uma reforma


sábado, 29 de setembro de 2018



Texto de Joaquim Franco





Foto Vatican Media, reproduzida daqui

Estas reflexões têm como pano de fundo o escândalo dos abusos sexuais sobre menores e a tentativa de fragilizar o Papa por parte de sensibilidades eclesiásticas que se lhe têm oposto.
Apesar da polémica das últimas semanas, os casos de abusos registados na Igreja diminuíram de forma acentuada nos últimos 15 anos, em consequência das medidas de resposta elaboradas pela Santa Sé. Mas o escândalo da pedofilia na Igreja mantém-se como vulcão mediático que não adormece, revelando ainda incoerências e hesitações de vários episcopados.

Esta nova crise vem bloquear o pontificado ou pode transformar-se numa oportunidade para a Igreja Católica concretizar reformas, dando seguimento a expectativas criadas com a eleição de Jorge Mario Bergoglio?

Nestes textos, começam por analisar-se as questões da justiça, moral e papel dos médiaNo segundo, apontam-se as oportunidades de reforma e a denúncia de um clericalismo “que leva a silenciamentos, à ignorância, à elitização com «comunidades, planos, ênfases teológicas, espiritualidades e estruturas sem raízes, sem memória, sem rostos, sem corpos, enfim, sem vidas»”.  

A pergunta seguinte é: Como dizer este pontificado? Olha-se para as clivagens e para “um cisma que começou mudo, e, como no cinema, já passou à fase colorida dos efeitos especiais e das fakenews”. E fala-se da “revolução imparável” proposta pelo Papa Francisco e da valorização da consciência.  

Depois, trata-se do foco em que o Papa pretende colocar a Igreja: o evangelho. E que pressupõe dois caminhos: misericórdia/inclusão e discernimento/valorização da consciência. Finalmente, trata-se dos silêncios que revelam e do tempo de/segundo Bergoglio. 




APPlica-te

Bom dia!
Foi um desafio repetido muitas vezes nestes dias... E aceitem que o repita pelo menos mais uma vez, um dia após as Jornadas de Comunicação: "APPlica-te!" As formas de conjugar esse verbo, no "modo" digital, esteve no centro de debates, conferências e diálogos, na quinta e sexta-feira. Tudo terminou com as conclusões de sete participantes, nativos digitais ou aí perto, que trabalham em projetos de comunicação da Igreja Católica. Bons indicadores para os próximos tempos!
Todas as conferências podem ser revistas aqui; e as notícias do muito que foi debatido estão no portal da Agência ECCLESIA. Do que ouvi, levo para os dias futuros a certeza de que é necessário escutar a rede, conhecer os públicos, criar proximidade e reciprocidade. E que o mais importante continua a ser a criatividade para produzir bons conteúdos.
Este cartaz divulga um dos muitos acontecimentos deste sábado. É promovido por uma rede de pessoas e instituições que quer "Cuidar da Casa Comum".
E este anuncia uma exposição itinerante que vai ser inaugurada este sábado, em Guimarães. É organizada pelos Institutos Missionários Ad Gentes (IMAG), no contexto do Ano Missionário que inicia no dia 1 de outubro e termina no fim do mesmo mês, mas de 2019.
Duas iniciativas, entre muitas, para um fim de semana que desejo seja feliz e em família!
Paulo Rocha


Unidad con evangélicos y pentecostales: el Papa enumera las cosas que unen a los cristianos




Francisco recibe a los miembros del Consejo
para la Unidad de los Cristianos y les habla
del trabajo con pentecostales y evangélicos
"La oración, la escucha de la Palabra de Dios, el servicio a los necesitados, el anuncio del Evangelio, la defensa de la dignidad de la persona y de la vidahumana..." son cosas buenas que comparten los cristianos católicos y los cristianos de tradición pentecostal o evangélica.
El Papa Francisco las enumeró este viernes por la mañana al recibir en la Sala Clementina del Palacio Apostólico a delegados del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos que han estado trabajando en el tema ‘Pentecostales, carismáticos y evangélicos: impacto en el concepto de unidad’.
El Papa contó -como ha hecho ya en varias ocasiones- que él había tenido mala opinión de los católicos carismáticos y se burlaba de ellos hasta que los pudo conocer más en profundidad. Por eso animó, respecto a católicos, evangélicos, pentecostales y carismáticos no católicos, a crecer en un mejor conocimiento mutuo, a frecuentarse unos a otros.
"Frecuentándonos mutua y fraternalmente, los católicos podemos aprender a apreciar la experiencia de muchas comunidades que, a menudo de manera diferente a las que estamos acostumbrados, viven su fe, alaban a Dios y dan testimonio del Evangelio de la caridad", afirmó.
Agradeció que "hermanos pentecostales" (protestantes) acudieran a Roma a participar en los festejos por los 50 años de la Renovación Carismática Católica.
El Papa pidió, a católicos y protestantes, "asumir el riesgo de aventurarse en la promoción de la unidad: con obediencia eclesial fiel y sin extinguir el Espíritu (cf. 1 Tes. 5:19). Es el Espíritu quien crea y recrea la novedad de la vida cristiana, y es el mismo Espíritu el que reconduce todo a la verdadera unidad, que no es uniformidad. Para esta apertura de corazón, las actitudes que deben caracterizar, según el Espíritu, nuestras relaciones son la búsqueda de la comunión y el discernimiento cuidadoso".
Discurso del Santo Padre a los participantes en la Asamblea Plenaria del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos
(texto íntegro, 28.09.2018)
Señores cardenales, queridos hermanos obispos y sacerdotes, queridos hermanos y hermanas:
Me complace daros la bienvenida y agradezco al cardenal Koch las palabras que me ha dirigido. Os saludo y os doy vivamente las gracias a todos vosotros, colaboradores, miembros y consultores del Consejo Pontificio, porque con vuestro esfuerzo diario me ayudáis a ofrecer mi ministerio como Obispo de Roma como servicio de unidad y comunión, con diferentes modalidades y formas, para todos los creyentes en Cristo.
Recientemente, han sido de gran importancia y consuelo algunos encuentros con cristianos de diferentes tradiciones. Rezar junto con los Jefes de las Iglesias ortodoxas y ortodoxas orientales en Bari, en comunión con los que sufren en el amado y atormentado Oriente Medio, nos ha recordado que no podemos permanecer indiferentes ante los padecimientos, lamentablemente todavía actuales, de tantos de nuestros hermanos y hermanas. Unirnos a los cristianos de diversas tradiciones en Ginebra, como parte del septuagésimo aniversario del Consejo Ecuménico de Iglesias, fue una oportunidad para agradecer a Dios los abundantes frutos del movimiento ecuménico y renovar nuestro compromiso irreversible de promover una unidad cada vez mayor entre los creyentes.
Celebrar junto con muchos hermanos pentecostales el cincuenta aniversario de la Renovación Carismática Católica en Roma, en el Circo Máximo, en uno de los lugares donde los cristianos de los primeros siglos sufrieron más por causa Cristo, permitió a los católicos y pentecostales manifestar los dones y carismas otorgados por el mismo Espíritu en una sinfonía de alabanza al Señor Jesús, renovando el compromiso de cumplir el mandato misionero hasta los extremos confines de la tierra. Estos han sido algunos momentos sobresalientes de ese camino ecuménico que todos los cristianos están llamados a realizar caminando juntos, orando juntos y trabajando juntos, a la espera de que el Señor nos guíe a la recomposición de la unidad plena. Y también me gustaría agregar la reunión anual,-Su Eminencia estuvo presente en dos de ellas- con el grupo "Juan 17" de los Estados Unidos y los pastores ...: hay una gran amistad y familiaridad que ayuda mucho.
El tema elegido para vuestra Plenaria - "Pentecostales, carismáticos y evangélicos: repercusión en el concepto de unidad"- es muy oportuno. El crecimiento constante de estas nuevas expresiones de la vida cristiana es un fenómeno muy significativo, que no puede pasarse por alto. Las formas concretas de las comunidades inspiradas por estos movimientos a menudo están vinculadas al particular contexto geográfico, cultural y social en el que se desarrollan, por lo que mi breve reflexión no tendrá en cuenta las situaciones individuales, sino que se referirá al fenómeno general.
En primer lugar, tenemos el deber de discernir y reconocer la presencia del Espíritu Santo en estas comunidades, tratando de construir con ellos lazos de auténtica fraternidad. Esto será posible multiplicando las ocasiones de encuentro y superando la desconfianza mutua, motivada muchas veces por la ignorancia o la falta de comprensión.
Y me gustaría contaros una experiencia personal y hacer un mea culpa. Cuando era [superior] provincial, prohibí a los jesuitas que entablasen relaciones con estas personas, -con la Renovación Católica-, ¡y les dije que más que un encuentro de oración parecía una "escuela de samba"! Luego me disculpé, y como obispo tuve una buena relación con ellos, con la misa en la catedral ... Pero se necesita un camino para entender.
Entre las diversas actividades compartidas están la oración, la escucha de la Palabra de Dios, el servicio a los necesitados, el anuncio del Evangelio, la defensa de la dignidad de la persona y de la vida humana. Frecuentándonos mutua y fraternalmente, los católicos podemos aprender a apreciar la experiencia de muchas comunidades que, a menudo de manera diferente a las que estamos acostumbrados, viven su fe, alaban a Dios y dan testimonio del Evangelio de la caridad. Al mismo tiempo, ellos se verán ayudados a superar los prejuicios sobre la Iglesia católica y a reconocer que en el tesoro inapreciable de la tradición, recibida de los apóstoles y custodiada en el curso de la historia, el Espíritu Santo no se extingue ni sofoca en absoluto, sino que continúa su obra eficaz.
Soy consciente de que, en muchos casos, las relaciones entre católicos y pentecostales, carismáticos y evangélicos no son fáciles. La aparición repentina de nuevas comunidades, vinculada a la personalidad de algunos predicadores, contrasta fuertemente con los principios y la experiencia eclesiológica de las Iglesias históricas y puede ocultar el peligro de ser arrastrados por las ondas emocionales del momento o de encerrar la experiencia de la fe en ambientes protegidos y tranquilizadores. El hecho de que no pocos fieles católicos se sientan atraídos por estas comunidades es motivo de fricción, pero puede convertirse, por nuestra parte, en un motivo de examen personal y renovación pastoral.
De hecho, son muchas las comunidades que se inspiran en estos movimientos y viven experiencias cristianas auténticas en contacto con la Palabra de Dios y en la docilidad a la acción del Espíritu, que lleva a amar, testimoniar y servir. Incluso estas comunidades, como enseñaba el Concilio Vaticano II, no carecen en absoluto de sentido y valor en el misterio de la salvación (cf. Unitatis redintegratio, 3).
Los católicos pueden recibir aquellas riquezas que, bajo la guía del Espíritu, contribuyen en gran medida al cumplimiento de la misión de anunciar el Evangelio hasta los confines de la tierra. En efecto, la Iglesia crece en fidelidad al Espíritu Santo cuanto más aprende a no domesticarlo, sino a aceptar sin temor y, al mismo tiempo, con un serio discernimiento, su fresca novedad. El Espíritu Santo es siempre novedad. Siempre. Y tenemos que acostumbrarnos. Es una novedad que nos hace entender las cosas más profundamente, con más luz y nos hace cambiar tantos hábitos, incluso hábitos disciplinarios. Pero Él es el Señor de las novedades.
Jesús nos dijo que Él nos enseñaría; nos recordaría lo que Él nos ha enseñado, y luego nos enseñará. Debemos estar abiertos a esto.Por lo tanto, es necesario evitar acomodarse en posiciones estáticas e inmutables, para asumir el riesgo de aventurarse en la promoción de la unidad: con obediencia eclesial fiel y sin extinguir el Espíritu (cf. 1 Tes. 5:19). Es el Espíritu quien crea y recrea la novedad de la vida cristiana, y es el mismo Espíritu el que reconduce todo a la verdadera unidad, que no es uniformidad. Para esta apertura de corazón, las actitudes que deben caracterizar, según el Espíritu, nuestras relaciones son la búsqueda de la comunión y el discernimiento cuidadoso.
En este sentido, los diálogos que ha llevado a cabo vuestro Consejo Pontificio con los pentecostales, con los carismáticos y con los evangélicos a nivel internacional, también a través de iniciativas como el Foro Cristiano Mundial, representan una contribución significativa y un estímulo para desarrollar mejores relaciones a nivel local.
Esta semana tuve la alegría de tener experiencias ecuménicas maduras en la "Tierra Mariana": la celebración ecuménica en la capital de Letonia, luego el encuentro ecuménico frente a la Puerta de la Virgen en Vilnius ... Han sido momentos de madurez ecuménica. Nunca había pensado que el movimiento ecuménico fuera, en esos lugares, tan maduro.Con la certeza de poder contar con vuestra dedicación, así como con vuestra oración por mí, renuevo mi gratitud y os doy mi bendición.

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Es responsable de evangelización y va repleto de tatuajes: una marca de su turbulenta vida pasada

Matt Simmons relata su apasionante viaje a la fe católica


Matt Simmons vivió una curiosa conversión al catolicismo gracias a la fe de la que ahora es su mujer




Matt Simmons es el director de Evangelización de la Diócesis de Lincoln, en Estados Unidos, aunque a quien no le conozca y se fije únicamente en su imagen le pueda resultar más que extraño. Este joven es un converso con un gran ímpetu evangelizador que antes de conocer a Dios fue un ‘loco’ de los tatuajes que consagró su vida a ellos a través de su propia tienda.
Nunca olvidará el momento en el que decidió dar un giro a su vida y aceptar a Jesús, aunque todavía no fuese entonces cuando llegase a la Iglesia Católica. Estaba en su tienda de tatuajes de Nebraska cuando en el baño tuvo la certeza de que en su vida necesitaba a Dios.
Antes de descubrir la Iglesia
Era 2006 y en ese momento también luchaba contra la adicción a las drogas. Un amigo suyo le había presentado una iglesia protestante y le dio el libro de Lee Strobel, El caso de Cristo. Fue así como empezó a entrar en relación con Dios y a asistir a sus celebraciones, gracias a lo cual consiguió vencer estas adicciones.
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Casi a la vez conoció a la que hoy es su esposa. Era una joven de familia católica y que había empezado a practicar su fe tras años alejada. Simmons quería que su novia dejara el catolicismo y asistiera con él a sus reuniones protestantes. Pero ella se opuso con gran convicción.
Entonces este joven confiesa a Aleteia que trató de entender por qué su novia tenía tanta unión al catolicismo, y empezó a reunirse con un sacerdote y a leer el Catecismo.
Las Misioneras de la Caridad
Ya casados, la pareja fue a un viaje con su esposa a una misión, concretamente a Calcuta (India). Allí conoció a las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa y se empapó de su espiritualidad. En aquel momento asegura que vio a Jesús. “Era un hombre moribundo que estaba sosteniendo”, afirma.
El matrimonio regresó a Estados Unidos y aunque él seguía acudiendo a su escuela bíblica protestante empezó a asistir a misa todos los días, y también a rezar la Liturgia de las Horas. 
En 2008 Simmons fue bautizado en la Iglesia Católica. Además abrió su propia tienda de tatuajes porque asegura que en la que trabajaba no había un ambiente demasiado adecuado: “era demasiado sexo, drogas y rock n´roll para mí”.
Su propia tienda y además católica
En su nueva tienda, Sacred Heart Tatoo (Tatu Sagrado Corazón) se dio cuenta de que era un lugar perfecto para evangelizar. Sus clientes se pasaban horas en la mesa, y lo único que podían hacer era hablar. Así fue como ayudó a varios hombres a hacerse católicos y a otros a que volvieran a ser practicantes.
A través de esa experiencia sintió con más fuerza el llamado a evangelizar. En 2011 hizo los Ejercicios Espirituales de San Ignacio en la vida cotidiana, una adaptación para los laicos que no tienen mucho tiempo libre o vacaciones para hacerlo.
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Dedicado a tiempo completo a la evangelización
Estos ejercicios fueron una experiencia maravillosa para él, y acabó cerrando su tienda para iniciar una misión evangelizadora. Creó el Ministerio del Sagrado Corazón, cuyo objetivo es  ayudar a los católicos a ver su fe como una forma de vida completa, no como un conjunto de reglas y creencias. “Me emociona el deseo de ayudar a otras personas a encontrar lo que yo tengo”, asegura.
Simmons agrega que “la oración es el núcleo, el objetivo de la Iglesia es tener una relación con Dios”, y recuerda que “los santos no son santos por lo que hacen sino por su intimidad con Dios. Esto significa –explica- alejarse de la idea de la oración como una forma de obtener algo.
Este hombre es actualmente el director de Evangelización de la Diócesis de Lincoln, una de las más pujantes en vocaciones en este momento en su país. “Dios le habla a cada persona de manera diferente”, cuenta y por ello considera imprescindible tener un director espiritual o alguien que pueda ayudar en este aspecto. Él mismo ha ayudado a muchos jóvenes y les ha ofrecido dirección espiritual.

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Portugal está no «top 3» da Europa

«APPlica-Te» (para quem, para quê e como??)
Bom dia e paz e bem!!
É verdade, Portugal está no «top 3» da Europa e somos “um caso extraordinário”, disse o diretor editorial da Aleteia em declarações à Agência ECCLESIA.
A chamada ‘Geração Z’ portuguesa apresenta maior interesse por temas religiosos cristãos, revela um inédito estudo mundialsobre “social listening” no facebook e instagram que Jesús Colina vai apresentar hoje, nas Jornadas Nacionais de Comunicação Social e Digital 2018, que terminam hoje em Fátima.
“É necessário perceber que criar uma APP não pode ser só uma criação mas faz parte de um processo e tem de haver manutenção contínua, com criatividade e profissionalismo”
Juan Della Torre, no workshop ‘Chaves para fazer uma App religiosa’ onde destacou 6 passos.
“Evangelizar não é bombardear com mensagens religiosas” - Monja «twitera»
A irmã XisKya Valladaressugere “conversação” e “acolhimento” como boas práticas nas redes sociais.
“Os dados ajudam-nos a ser mais eficazes, mas não nos podemos esquecer que, por trás dos números, estão pessoas”, afirmoua professora e investigadora da Universidade Católica Portuguesa, Patrícia Dias.
“Vivemos num mundo digital. Ponto”, sintetizouNelson Pimenta, diretor digital do Grupo Renascença Multimédia.
Votos de uma boa sexta-feira, com as suas apps preferidas… como a da sua Agência ECCLESIA ;) 
Cumprimentos e desde já, bom fim de semana,
Carlos Borges