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segunda-feira, 5 de setembro de 2016

Educação: Um tesouro a reconquistar

“Tens muito que fazer? Não. Tenho muito que amar”. 
Sebastião da Gama

Chegados ao mês de  Setembro, inevitavelmente o tema em relevo é o regresso às aulas, o início de mais um ano de estudo e de trabalho discente e docente.

Jovens com bons hábitos de trabalho, interessados e participativos na sua aprendizagem, ambiciosos e briosos dum brilhante desempenho na sala de aula, como preparação para o seu futuro e consequente valorização da sociedade que lhe faculta os estudos parecem estar em vias de extinção, situação agravada nas últimas décadas pelo drama dos problemas disciplinares na sala de aula, consequências de educações permissivas, demasiado tolerantes com todas as inevitáveis consequências e sequelas.

Professores amantes da profissão, respeitados, reconhecidos e orgulhosos, valorizados e encorajados a serem cada ano melhor, sabendo que a sua profissão é antes de mais um estado de missão, parece ser histórias também dum passado remoto.

Ensino não significa só ministrar conhecimentos científicos o que, naturalmente só por si já significa muito, mas também formar o carácter, modelar as virtudes, fortalecer o espírito e desenvolver todas as competências necessárias à formação dos jovens para ingressarem exemplarmente no mundo do trabalho, do desempenho, do fazer, do estar e construir, do saber decidir, mandar e obedecer, com metas longínquas, não confinadas ao mesquinho espaço circundante, à alienação do querer sem crer, do lucro fácil e conseguido sem escrúpulos, com a mira de atingir os fins sem olhar aos meios.

Fazendo juz a alguns – muitos - bons mestres que se orgulhavam de o ser e, em cada ano que passava, mais caprichavam por trabalharem bem na sala de aula, ensinando, corrigindo, dando exemplo e estimulando para a grande missão de aprender/ensinar, eu repito como aprendi: não chega ensinar, é necessário saber fazê-lo e amar muito essa missão, porém “nada se ensina mas tudo se aprende” e é aqui que reside outra grande lacuna do sucesso escolar que de ano para ano grassa no nosso país, não obstante algumas estatísticas primorosamente efectuadas, com resultados para enfeitar a mediocridade… 

Segundo o Relatório para a UNESCO da Comissão Internacional sobre Educação para o Século XXI, coordenada por Jacques Delors Os quatro pilares da Educação são: aprender a conhecer (adquirir instrumentos de da compreensão), aprender a fazer (para poder agir sobre o meio envolvente), aprender a viver juntos (cooperação com os outros em todas as actividades humana), e finalmente aprender a ser (conceito principal que integra todos os anteriores). 

Estas quatro vias do saber, na verdade, constituem apenas uma, dado que existem pontos de interligação entre elas.

A Educação deve ocupar uma especial importância nos nossos dias, não só porque nos acompanhará durante toda a nossa existência, mas também por ser através dela que adquirimos e assimilamos todos os valores, hábitos de trabalho e princípios democráticos que se conjugam em perfeita simbiose e se espelham na Sociedade.

Descurar a Educação e o Ensino é uma lamentável lacuna com infinitas e desastrosas repercussões individuais e sociais, pelo que urge recuperar para humanidade este tesouro maltratado.
 

Maria Susana Mexia








Francisco crea el nuevo dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral


Cardenal Turkson, nuevo prefecto del dicasterio de desarrollo humano integral
El propio Papa se ocupará ad tempus de la sección de refugiados y migrantes


Presidido por el cardenal Turkson, entrará en funcionamiento el 1 de enero
José Manuel Vidal, 31 de agosto de 2016 a las 12:16


(José M. Vidal).- El nombre lo dice todo. El Papa Francisco crea elnuevo dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y coloca como presidente del cardenal Peter K. Appiah Turkson, hasra ahora presidenet del Pontificio Consejo Cor Unum.

El nuevo dicasterio, promulgado por un motu proprio del Papa aglutina a varios Pontificios Consejos: El Pontificio Consejo para la justicia y la Paz, el Pontificio Consejo 'Cor Unum', el Pontificio Consejo de la pastoral de Migrantes e Itinerantes y el Pontificio Consejo de la pastoral de los Operadores sanitarios.

El nuevo dicasterio romano entrará en funcionamiento el día 1 de enero de 2017, fecha en la que quedarán suspendidos los diversos consejos pontificios en él integrados.

Dando ejemplo como siempre, el Papa se ocupará personalmente ad tempus de la sección del nuevo dicasterio que atenderá a los refugiados y a loe emigrantes. 

El nuevo dicasterio se ocupará de las cuestiones que se refieren a las migraciones, los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las víctimas de los conflictos armados y de las catástrofes naturales, los presos, los desempleados y las víctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura.

La decisión de agrupar varios departamentos en uno sólo responde a la necesidad, según el Vaticano, de adaptar continuamente los organismos que colaboran con el Pontífice de modo que puedan responder mejor a las exigencias de los hombres y las mujeres a los que están llamados a servir.

El Motu Proprio, firmado por el Papa el pasado 17 de agosto, pero hecho público este miércoles 31 de agosto por el Vaticano, establece que las disposiciones entrarán en vigor el 1 de enero de 2017 de "manera firme y estable.

Esta medida forma parte del proceso de reforma de la Curia Romana que simplificará el sistema de organismos de la Santa Sede a través de la unificación de aquellos con funciones similares.

El Papa Francisco instituyó el mismo 17 de agosto el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, que aúna las competencias de los anteriores para la Familia y los Laicos, y nombró como su prefecto al obispo de Dallas (Estados Unidos), monseñor Kevin Joseph Farrell.

Carta apostólica en forma de «Motu proprio» del Sumo Pontífice Francisco con la que se instituye el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral
En todo su ser y obrar, la Iglesia está llamada a promover el desarrollo integral del hombre a la luz del Evangelio. Este desarrollo se lleva a cabo mediante el cuidado de los inconmensurables bienes de la justicia, la paz y la protección de la creación. El Sucesor del Apóstol Pedro, en su labor de promover estos valores, adapta continuamente los organismos que colaboran con él, de modo que puedan responder mejor a las exigencias de los hombres y las mujeres, a los que están llamados a servir.



Con el fin de poner en práctica la solicitud de la Santa Sede en los mencionados ámbitos, como también en los que se refieren a la salud y a las obras de caridad, instituyo el Dicasterio para el servicio del desarrollo humano integral. En modo particular, este Dicasterio será competente en las cuestiones que se refieren a las migraciones, los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las víctimas de los conflictos armados y de las catástrofes naturales, los encarcelados, los desempleados y las víctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura.

En el nuevo Dicasterio, regido por el Estatuto que con fecha de hoy apruebo ad experimentum, confluirán, desde el 1 de enero de 2017, las competencias de los actuales Consejos Pontificios que se indican a continuación: el Consejo Pontificio Justicia y Paz, el Consejo Pontificio «Cor unum», el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y el Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud. En esa fecha, estos cuatro Dicasterios cesarán en sus funciones y serán suprimidos, quedando abrogados los artículos 142-153 de la Constitución apostólica Pastor Bonus.

Cuanto deliberado con esta Carta apostólica en forma de «Motu proprio», ordeno que entre en vigor de manera firme y estable, no obstante cualquier disposición contraria, aunque sea digna de particular mención, y que sea promulgada mediante publicación en L'Osservatore Romano y, posteriormente, en Acta Apostolicae Sedis, entrando en vigor el 1 de enero de 2017.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 17 de agosto de 2016, Jubileo de la Misericordia, cuarto de mi Pontificado.



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El Papa recibe a los futbolistas que jugarán el amistoso por las víctimas del terremoto


El Papa, con Francesco Totti
San Lorenzo contra la Roma


La cita forma parte de la "Fiesta de la Familia"
Redacción, 02 de septiembre de 2016 a las 17:12


(RV).- Papa Francisco recibió este viernes a un grupo de futbolistas del equipo argentino de San Lorenzo y también del italiano Asociación Deportiva Roma, más conocido como "la Roma", quienes jugarán un partido amistoso este sábado para recaudar fondos por las víctimas del terremoto del pasado 24 de agosto.


Ha sido un encuentro informal y muy alegre en el que estaba presente entre otros, el famoso jugador Totti. Esta cita es parte de la "Fiesta de la Familia" que el equipo de "la Roma" ha organizado en el marco del Año Jubileo de la Misericordia.


Francisco expresó su profundo agradecimiento por este gesto concreto de cercanía a los que están sufriendo en este momento. Así les regaló una camiseta antigua del equipo San Lorenzo y un escudo artístico de "la Roma". Luego saludó uno a uno a los jugadores con los que intercambió algunas palabras.


Precisamente el tuit del Papa de hoy habla de la caridad y la cercanía a los más necesitados: "Caridad significa hacerse cercano a las periferias de los hombres y las mujeres que nos encontramos todos los días".



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Evelyn Waugh detalló su conversión a la BBC: «Siempre supe que el catolicismo "era" el cristianismo»

Entrevista histórica al autor de «Retorno a Brideshead»

Evelyn Waugh, rodeado de su familia.
Carmelo López-Arias / ReL  23 noviembre 2014

El 26 de junio de 1960, la BBC emitió, en el programa Face to face [Cadra a carda], una difícil entrevista de John Freeman al escritor inglés Evelyn Waugh (1903-1966), quien con obras -todas ellas traducidas al español- como Decadencia y caída (1928), Cuerpos viles (1930), Merienda de negros (1932), Un puñado de polvo (1934), ¡Noticia bomba! (1938), Retorno a Brideshead (1945, la más reconocida internacionalmente) o Los seres queridos (1948) se había hecho un hueco entre las grandes plumas de la literatura británica del siglo XX... que no anduvo precisamente escasa de ellas.

Proveniente del anglicanismo, Waugh ingresó en la Iglesia católica en 1930, tras su divorcio de Evelyn Gardener. En 1937 contrajo matrimonio con Laura Herbert, con quien tuvo cuatro hijos. La fe estuvo siempre muy presente en sus novelas como elemento referencial, pero sobre todo en su propia vida, durante la cual mantuvo diversas polémicas con amigos y adversarios en torno a la Iglesia y a los aspectos más debatidos de la apologética.

Las reformas del Concilio: un "trago amargo"
No vio con buenos ojos la evolución de la Iglesia durante el Concilio Vaticano II, en particular los cambios litúrgicos, que empezaron a prepararse en los años sesenta antes de la reforma de 1969, que no llegó a ver. En su correspondencia con el cardenal John Heenan, arzobispo de Westminster (1905-1975), comentada por el padre James V. Schall, S.I., lamentó que "la misa deje de ser el Santo Sacrificio para ser una comida de la cual el sacerdote es camarero... Más que cambios estéticos que le arrebatan a la Iglesia su poesía, su misterio, su dignidad, me alarman los cambios que se están sugiriendo en la fe y en la moral. Se está extendiendo una especie de anticlericalismo que intenta reducir el papel sacramental único del sacerdote".

No dudó en expresar el "trago amargo" que suponía para él ir a misa cuando empezaron las primeras acomodaciones de la liturgia al estilo anglicano que había abandonado, como la lengua vernácula ("si quieren tener versiones de la liturgia en el habla coloquial de cada uno, habrá cientos de miles de versiones") o la desaparición del silencio ("la ´participación´ no consiste en que escuchemos nuestras voces, sino en que las escuche Dios, sólo Él sabe quién ´participa´ en la misa").


 
Llegó a escribir en abril de 1965 una carta al célebre canonista Lawrence Leslie McReavy (1902-1990), perito en el Concilio Vaticano II y uno de los revisores del Código de Derecho Canónico de 1983, preguntándole si seguía vigente el criterio práctico, aprendido en los años treinta durante su formación como católico, que fijaba en tres millas la distancia que hacía obligatoria la asistencia a la misa dominical. ¡Su intención era fijar su residencia a una distancia mayor! "La nueva liturgia me parece una tentación contra la fe, la esperanza y la caridad, pero, Dios lo quiera, jamás apostataré", lamentaba.

Ateo durante la década de la juventud
En su desabrida entrevista con John Freeman (ver abajo el vídeo, donde el mismo Freeman recuerda las circunstancias del encuentro, o pincha aquí para la transcripción completa), estos temas aún no están presentes. Cuenta que tuvo una infancia "absoluta y líricamente feliz", durante la cual fue formado, principialmente por su madre, en la religión anglicana: sus padres eran "piadosos anglicanos que frecuentaban el templo", y su nana fue una calvinista que también dejó huella en su formación moral. Evelyn compartió una visión religiosa de la vida hasta los 16 años.


 
Justo a esa edad le acometieron las primeras dudas. Fue cuando leyó An Essay on Man [Un ensayo sobre el hombre], de Alexander Pope (1688-1744), paradójicamente un católico en tiempos de persecución. La edición del poema incluía una serie de anotaciones que condujeron a Waugh a leer a Leibniz: "Era la primera vez que empezaba a pensarlo todo metafísicamente. A través de la Ilustración, comencé a cuestionar las verdades de la religión".

Por aquella época ejercía como monaguillo, y le comentó a uno de sus compañeros que Dios no existía. Animado por su camarada, decidió quitarse la vestimenta litúrgica y decirle lo mismo al capellán: "No le impresionó lo más mínimo, y tampoco hizo nada por convencerme de que Dios sí existe".

La conversión: racional, pero rápida
Perdida la fe, Evelyn continuó su formación y arrancó su carrera literaria. La conversión al catolicismo no llegaría hasta casi tres lustros después. Entró formalmente en la Iglesia el 30 de septiembre de 1930, tras un periodo de formación de tres meses en el que tuvo mucho que ver el célebre padre Martin D´Arcy, S.I. (1888-1976): "Por supuesto, me había interesado desde mucho antes, leyendo libros por mi cuenta, etc.".

Debió ser, en cualquier caso, un proceso rápido, pues el mismo Waugh confiesa a Freeman que mientras escribía Cuerpos viles, que se publicó ese año, "aún era tan ateo como uno pueda serlo", y que no pisó una iglesia desde ese momento de la adolescencia hasta bien entrada la veintena, poco antes de su conversión.

Pero no fue una conversión de las llamadas tumbativas. Freeman le pregunta si hubo una revelación repentina o fue un proceso gradual: "Bueno... creo que siempre, y digo ´siempre´, desde que tenía 16 años, supe que el catolicismo era el cristianismo, y que todas las demás formas del cristianismo sólo eran buenas en la medida en que se apartaban poco del bloque principal. Fue una conversión al cristianismo, más que al catolicismo en sí mismo".

Un fundamento histórico del Evangelio
Desde ese momento, asegura, jamás tuvo dudas, ni siquiera al "exasperarse" con el "comportamiento sorprendente de algún cura concreto". Al contrario. Cuando le preguntan qué le ha aportado la fe en cuanto a paz y tranquilidad, Evelyn responde: "Es difícil de explicar sin recurrir a un lenguaje piadoso. Simplemente admitiendo la existencia de Dios o la dependencia de Dios, ya entras en contacto con Dios. El hecho de que todo lo que es bueno en el mundo depende de Él... Es la esencia de todo".

Del mismo modo, cuando le interrogan sobre su novela sobre la emperatriz Santa Helena (250-329), precisa que no es tanto una novela sobre la santidad, como sobre el elemento apologético de que ella buscó y encontró la Cruz de Cristo: "El hecho de que había una Verdadera Cruz, un trozo de madera real, un hecho histórico, detrás del Evangelio".

La entrevista de Evelyn Waugh en la BBC
(los minutos más interesantes sobre la fe son del 15:25 al 18:25)



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Sor Sally, superviviente de Yemen, emocionó a todos con un bello testimonio sobre la Providencia

Detalló ante el Papa los detalles de Dios con su comunidad en los días previos a la masacre

La intervención de Sor Sally tuvo lugar durante el jubileo de los voluntarios de este sábado en la Plaza de San Pedro.
ReL  4 septiembre 2016

Este sábado se celebró en la Plaza de San Pedro la audiencia del Papa a los voluntarios y operarios de la misericordia. Uno de los momentos más impactantes fue el testimonio de la Madre Superiora del Hogar de Ancianos de las Misioneras de la Caridad en Yemen, Sor Sally, brindó su testimonio sobre cómo actúa la Providencia en la Congregación fundada por la Beata Madre Teresa de Calcuta, la cual se dedica a suplir las necesidades materiales y espirituales de los más necesitados.

El espíritu de la congregación de Madre Teresa
“Desde el principio de la fundación de las Misioneras de la Caridad, nuestra fundadora, la Madre Teresa de Calcuta se encontró con Jesús. Y a partir de Él, ella recibió su vocación a nuestra forma de amar y poner nuestra confianza en Dios. Ella vivió en total dependencia de Dios en sus propias necesidades y en las de los pobres bajo su cuidado”, dijo Sor Sally en la víspera de la canonización de la Madre Teresa.

Proveniente de Kerala (India), Sor Sally se convirtió en Misionera de la Caridad y luego fue enviada al Medio Oriente para servir a los más necesitados. Vivió en el monasterio de la orden en Adén, República de Yemen, hasta marzo de este año luego de salvar su vida durante el ataque en el que fueron masacradas cuatro religiosas de su comunidad.

Sor Sally detalló los días previos al martirio de sus cuatro compañeras.
“La Madre dijo que Él estará con nosotros, y cuando Él esté allí, no nos hará falta nada. Al igual que San Pablo, podemos proclamar: Yo sé en quién he puesto mi confianza. Nosotras rezamos todos los días, adoramos todos los designios de su Divina Providencia, volcándonos enteramente a su voluntad”, detalló a los participantes del Jubileo de los voluntarios y operarios de la misericordia.

Durante su testimonio la religiosa dio algunos ejemplos de la acción de Dios en la vida de la comunidad fundada por la Madre Teresa.

Así fueron los días de la masacre
He aquí el resto de su testimonio, recogido por Aciprensa:

“El 25 de marzo de 2015, en Yemen, había disparos y bombardeos por todas partes. Teníamos 64 inquilinos, 14 ayudantes, 5 hermanas y no había comida. Nos encontramos en una situación de total impotencia.

»El 30 de marzo, a las 7:30 pm, no había electricidad. Estaba muy oscuro y llamaron a la puerta. Todas corrimos hacia la puerta con miedo y ansiedad, pero fue anunciada una buena noticia: nos trajeron frutas y verduras. Dios trabaja con nosotros en nuestra vida diaria. Nosotros creímos y experimentamos su gracia. Al igual que la viuda de Sarepta.

»Al día siguiente, a las 5:30 AM, hubo un golpe en la puerta. La providencia de Dios estaba trabajando de nuevo. Un hombre trajo pan fresco que era suficiente para todo el mundo. Durante 10 días nunca dejó de llevar el pan, y en el décimo día trajo la harina y el trigo. Después de la Santa Comunión, oramos: 'Haznos dignos, Señor, para servir a nuestros semejantes. Dales, a través de nuestras manos un pan de cada día y a través de nuestro amor comprensivo darles paz y alegría'.

»En medio de esta situación peligrosa, nuestra querida Superior general, Sor Prema, nos llamó de Calcuta y habló con nosotros en forma individual. Nos dio la opción de permanecer o abandonar el lugar. Todos nosotros tuvimos una respuesta: "Elegimos permanecer, vivir o morir con nuestros pobres". Es el fruto de nuestra oración diaria.

»Nos quedamos sin el suministro de medicamentos para nuestros inquilinos. La hermana superior llamó a la puerta del tabernáculo, y le dijo a Jesús: ‘Tú eres el dueño de esta casa, haz algo’. Por la tarde, un hombre trajo los mismos medicamentos que nuestro pobres necesitaban.


»El momento crítico llegó cuando nos quedaba sólo un tanque de agua. Nuestros vecinos y otras personas llegaron con sus botellas vacías, pidiendo agua potable. Con el calor y el peligro de cada día, ¿quién puede negar agua potable a una persona sedienta o familiar? Dimos hasta la última gota. Nos recordó las palabras de nuestra querida madre: ‘La sed no es solo de agua, sino también para entender el amor, la justicia y la paz’.

»Una vez más la Providencia de Dios: un camión cargado con botellas de agua llegó a nuestro complejo. Fuimos llenados de agua hasta el borde, agradeciendo a Dios. Jesús dijo, ‘Tuve sed y me disteis de beber agua. Ven, bendito de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros’.

»Con el corazón lleno con un amor más grande y entusiasmo, rogamos a Dios para seguir usando nuestra pequeñez para hacer presente a la Iglesia en el mundo de hoy, a través de la misión confiada a nosotros por nuestra Madre Teresa, incluso en medio de un entorno peligroso.

»Con la ayuda del Corazón Inmaculado de María, causa de nuestra alegría, continuamos la búsqueda de los más pobres entre los pobres para llevarles el tierno afecto de Dios a través de nuestras humildes palabras de amor, pequeñas obras de paz, brindadas a costa de nuestras vidas”.



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Orlando Ortega, medalla de plata en Río de Janeiro en 110 metros vallas, siempre da gracias a Dios

El atleta hispano-cubano, en la élite que corre por debajo de los 13 segundos

El medallista olímpico Orlando Ortega, con la crucecita con forma de ancla -un potente símbolo cristiano- en su cuello
C.F. / ReL  3 septiembre 2016

Orlando Ortega Alejo, nacido en Artemisa (Cuba) en 1991 y nacionalizado español obtuvo la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro compitiendo en los 110 metros vallas, por detrás sólo del jamaicano Omar McLeod. En su palmarés se encuentra también la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de 2011 y el primer puesto en la Diamond League de París, cuando corrió los 110 metros vallas en menos de 13 segundos (12,94).

Al cuello, la cruz con ancla
Orlando Ortega expresa su fe en Cristo con su gestualidad cuando sale a la pista y así se ha podido ver en Brasil: a menudo se santigua antes de correr, y cuando logra un éxito señala con el dedo al Cielo ofreciendo su triunfo a Dios. 


 
Una hora después de la carrera en la que consiguió la plata, se podía ver en su cuello una crucecita con forma de ancla, la llamada cruz anclada. Se trata de una medalla dorada con un timón, un ancla y un Cristo, que siempre lleva encima.

 “Confío mucho en Dios por la fuerza y el apoyo que me ha brindado. Pegado a esta medalla está el nombre de mi abuela; gracias a ella he logrado esto. Siempre le pido antes de salir a mi abuela y a Dios que me acompañen”, explicó a la prensa deportiva.


 
Dar gracias a Dios en los éxitos
Cuando le preguntan qué sintió al llegar a una final olímpica, Orlando respondió que gracias a Dios pudo superar los nervios. "Era estar en una segunda final olímpica consecutiva y sabía todo lo que me estaba jugando. Tenía mucho miedo, pero gracias a Dios pude lograrlo", expresó.

En plena euforia del hispano-cubano que buscó una vida mejor en España se palpaban los “tres años muy difíciles, muy tensos, la mucha presión pero gracias a Dios logré poner el nombre de España y el mío bien alto: estoy bien orgulloso de la persona que soy y todo lo que he luchado”.

"Sabía que iba a ser una final muy difícil, muy dura, tuve mucha presión y mucha tensión en la semifinal. Pero a la final decidí que iba a salir a relajarme y a divertirme, a disfrutarla y que fuera lo que Dios quisiera. Y gracias a Él salió. A pesar de la salida, como siempre me pasa, que fue mala. Entonces sabía que tenía que remontar en la última parte, pero es lo normal porque siempre tengo fuerte el final", continuó Orlando.


 
Más agradecimientos
"Las gracias a Dios, la enseñanza de mi abuela que me ha dado la oportunidad de conocer y comenzar a practicar este deporte tan bello. Quiero poner el nombre del atletismo español bien alto. Quiero ayudar a que el atletismo español crezca", dijo Orlando Ortega en una entrevista para AS.

"Soñé con este momento muchas veces, gracias a España por darme la oportunidad, a la Federación, a mi club, al pueblo de Ontinyent, a mi familia, a mi mujer, a mi padre, a mi entrenador, a Dios, a mi abuela por hacerme la persona que soy y a mi madre".

Así confirmaba los sentimientos que expresó al llegar a Brasil, cuando confesó a los periodistas: "Habrá que correr duro para llegar a la final... con la ayuda de Dios". Y así fue. 



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«La Madre Teresa hizo un pacto con Jesús: por cada fotografía, un alma fuera del purgatorio»

El padre Brian Kolodiejchuk afirma que ser el postulador de la causa cambió su vida

El padre Brian Kolodiejchuk, durante una conferencia sobre la Madre Teresa a los Caballeros de Colón.
ReL  3 septiembre 2016

El padre Brian Kolodiejchuk, postulador de la causa de canonización de la Madre Teresa de Calcuta, sintió el peso de la responsabilidad y afirma sin dudarlo que los años de investigación consagrados al proceso cambiaron su vida. Este domingo verá la coronación de esos esfuerzos, y así explicó sus sentimientos y recuerdos a Aleteia:

En su nuevo libro basado en los escritos de la Madre Teresa de Calcuta, el padre Brian Kolodiejchuk sigue el ejemplo del Papa Francisco y explica el profundo significado de la palabra “misericordia”.

“El Papa Francisco nos dice que el significado etimológico de la palabra misericordia, de origen latino, es ‘miseris cor dare’, es decir, ‘dar el corazón a los miserables’, a los necesitados, a los que sufren”, escribe el sacerdote Kolodiejchuk en la introducción de A Call to Mercy: Hearts to Love, Hands to Serve [Una llamada a la misericordia: corazones para amar, manos para servir]. “Esto fue lo que hizo Jesús: abrió Su corazón a la miseria del hombre”.

Tal vez no exista una descripción que se ajuste mejor a la monja que será canonizada este domingo: la descripción como alguien que entregó su corazón a los desdichados y los miserables.

Desde su base en la parte más mísera de una ciudad en la India, la Madre Teresa de Calcuta pasó toda su vida adulta intentando atender a las necesidades más profundas de “los más pobres entre los pobres” de todo el mundo.

El libro A Call to Mercy surge en vísperas de la canonización de la Madre Teresa el 4 de septiembre, cuya causa lleva coordinando como postulador el padre Kolodiejchuk los últimos 17 años.

Este sacerdote de origen canadiense es también superior de los Padres Misioneros de la Caridad, organización que fundó la misma Madre Teresa junto a las hermanas Misioneras de la Caridad.

La Madre Teresa de Calcuta presenta a Juan Pablo II al padre Kolodiejchuk.
Estuvo asociado con la Madre Teresa desde 1977 hasta su muerte en 1997. El libro reúne los escritos de la santa además de testimonios de personas que cercanas a ella.
El padre Kolodiejchuk conversó con Aleteia el lunes.

-Al editar este libro, ¿descubrió usted alguna cosa nueva y sorprendente sobre la Madre Teresa?
-Mientras repasábamos sus escritos, nos hizo bien recordar todas las cosas que logró. Trabajó mucho en esos 87 años de vida.

»Algunos ejemplos de su obra son extraordinarios, por ejemplo, como cuando habiendo conflicto entre hindúes y musulmanes, va al aeropuerto y se cruza con un grupo que está peleando.

»La mayoría de las personas diría: “Me marcho de aquí porque es peligroso”, pero ella se detiene y sale e intenta crear paz, y les dice: “¿No os dais cuenta de que sois hermanos? Así que dejad de pelear”. Es una muestra de un valor extraordinario.

»Pero de la mayoría de los ejemplos que hay en el libro, si consideras las acciones individuales, la mayoría son cosas que cualquiera puede hacer: pequeñas acciones ordinarias, como visitar un hospital, visitar a un paciente o sostener un bebé. Hay todo tipo de acciones diferentes que podemos hacer nosotros mismos.

»La Madre Teresa diría “Calcuta está en todas partes”. No tenemos que ir a Calcuta necesariamente para encontrar a los pobres. Están justo a nuestro alrededor, en nuestro propio barrio, en nuestra parroquia, en nuestra comunidad, incluso en nuestra propia familia.

»¿Quién puede necesitar una pequeña sonrisa o un pequeño gesto de amor, una flor, o que le lean el periódico (a un preso) o visitar a alguien que se sienta solo? Si prestamos atención, si miramos buscando estas oportunidades, están a nuestro alrededor, nos diría ella.

-Y cuando usa usted el término “los pobres”, para ella incluiría no sólo a los pobres materialmente sino también a los espiritual y emocionalmente pobres, y los que no se sienten suficientemente amados.
-Cuando ella habla en esos términos, sí, es en un sentido amplio.

El padre Brien confiesa que los 17 años que ha pasado investigando la vida de la Madre Teresa, con quien trató habitualmente durante 20, le han descubierto un retrato impresionante de amor a Dios y al prójimo.
-La Madre Teresa va a ser declarada santa solamente 19 años después de su muerte. ¿Está sorprendido de que el proceso de canonización haya sido tan rápido?
-Es interesante que lo preguntes, porque desde la beatificación la gente se preguntaba “¿por qué están tardando tanto?”. A lo que yo respondía, “bueno, cuando sea el momento apropiado para la Iglesia, entonces tendremos un milagro y luego vendrá la canonización”.

»Y efectivamente, el milagro sucedió en 2008, aunque yo no oí hablar de él hasta septiembre de 2013, y eso condujo a la aprobación el año pasado. Así que el momento propicio para la Iglesia es el Año Jubileo de la Misericordia.

-¿Cómo ha sido la experiencia de participar en esta causa?
-Sin duda ha cambiado mi vida. Habría estado haciendo otras cosas estos últimos 17 años. Ha sido una oportunidad para descubrir más sobre la Madre Teresa. Recuerdo que después de completar la Positio [el caso escrito que examina de qué forma vivió la Madre Teresa su vida de cristiana], y en especial aquel primer volumen, que presenta cómo vivió sus virtudes cristianas y su prestigio para la santidad, recuerdo pensar para mis adentros: “De hecho,conozco ahora mejor a la Madre Teresa que cuando estaba con ella en vida”.

»Porque yo tengo mi propia y limitada experiencia y otros tienen la suya, pero cuando lo juntas todo y lo contemplas, es algo impresionante.

-Usted la conocía bien. Como discípulo de Cristo, ¿cómo le afectó su relación con ella?
-Justo haciendo este proceso [de canonización], recuerdo pensar que si hubiera intentado ver la amplitud este asunto al principio, habría pensado: “¿Cómo puede ser posible? ¿Cómo voy a conseguirlo? Es tan abrumador, es tanta la responsabilidad...”.

»Pero una de las cosas [en las que pensé era] lo que la Madre llamó “el espíritu de la sociedad”, que es “confianza en el amor, total entrega”, que es precisamente el “Caminito de Infancia Espiritual” [atribuido a santa Teresa de Lisieux], porque Santa Teresa utilizaba la “confianza y la entrega”.
Y la Madre Teresa era siempre práctica, así que añadió un tercer elemento a esos dos, que es la alegría: una forma externa de indicar lo bien que te sientes viviendo la confianza y la entrega.

»Así que con respecto al proceso, si hubiera podido contemplarlo todo desde un principio, habría sido aterrador: “¿Cómo voy a hacer esto y qué pasa si cometo un error y toda la Iglesia me observa?”.

»Pero luego me dije: “Paso a paso, con confianza y entrega, y Dios se encargará de todo, y Nuestra Señora está ahí, y la misma Madre también intercede, así que adelante”.

Y así llegamos hasta este punto.

-Al final de su vida, la Madre Teresa había llegado a ser una celebridad. ¿Cree usted que quería eso? ¿Cómo se sentía ella al respecto?
-Fue uno de los mayores sufrimientos, estar en los medios de comunicación, hablar con ellos, las fotografías… Probablemente la escuchó hablar usted del acuerdo que hizo con Jesús: “Por cada fotografía, un alma fuera del purgatorio”.

Con Diana de Gales y Ronald y Nancy Reagan: la Madre Teresa nunca rechazó ningún contacto que pudiese servir a los pobres a quienes atendía su congregación.

 
»Así que era casi una auténtica cruz, y debido a ese juramento que hizo en 1942 de no negarle nada al Señor, de ofrecerle a Él todo lo que pidiera, por difícil que fuera, aceptó su situación como parte de la vida, por el bien de dar a conocer mejor a los pobres.

»Así que los premios que recibió los aceptó en nombre de los pobres, para poder atraer más la atención hacia los pobres, para tener una oportunidad de hablar sobre Dios. Por ellos estaba dispuesta a pasar por todo aquello.

»Y sabía que si tenía que hacer una entrevista o que si alguien escribía un libro sobre su obra, eso ayudaría a la misión. Así que en última instancia todo era por el bien y por el beneficio de los pobres.

-¿Qué puede decirnos su vida a nosotros?
-A nivel espiritual y no a nivel práctico: en relación a la política no se pronunciaría, pero a nivel de principios o a nivel de valores cristianos, diría “hermano mío, hermana mía”, sin importar su religión.

»En la película Mother Teresa, de las hermanas Petrie, hay una escena durante el conflicto en Beirut, Líbano, donde la Madre se entera de que había unos niños musulmanes que pasaban verdaderas penurias, famélicos, así que quiso ir allí y rescatarles.

»Las personas que la aconsejaban le dijeron: “No, Madre, no puede ir allí, hay un conflicto, hay combates, no es seguro”. Y la Madre dijo: “No, tenemos que ir allí, debemos que hacer algo. Voy a rezar a nuestra Señora por el alto el fuego”.

»Y luego en la siguiente escena, encontramos el alto el fuego: el 15 de agosto (Fiesta de la Asunción de María).

»Así que va al lugar y trae a esos niños musulmanes para cuidar de ellos. Uno de los niños está traumatizado, literalmente no para de temblar, así que una hermana lo sostiene en brazos, hasta que se calma.

»Después de eso, la Madre habla con un médico, que es judío. Así que tenemos a un médico judío ayudando a una monja católica a cuidar de un niño musulmán.

»O cuando abrió un hogar en Sudáfrica en tiempos del apartheid. Eligió deliberadamente a una hermana blanca, otra negra, otra de piel marrón, es decir de la India, y una cuarta.

»Ella insistía en esto de que todos son mis hermanos y hermanas, y que desde un nivel humano todos tienen dignidad. Y que todos somos hijos de Dios.

»Y está el aspecto de la fe, que ella veía que todas las personas —presidente, reina, rey, primer ministro, un mendigo en la calle o en un comedor benéfico, un agonizante en una casa para los moribundos—, cada uno es Jesús.

»Así que estos eran sus principios, la visión de la fe que ella seguía, y depende de las personas el coger esos principios y hacer leyes con ellos.



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Carolina Marín, la emperatriz del bádminton, lleva su medalla de oro olímpico a la Virgen del Rocío

Cari Filii  2 septiembre 2016

Carolina Marín es una gran campeona del
bádminton, y asidua visitante del Santuario
del Rocío
Es "la reina del bádminton". O la emperatriz: Carolina Marín, de Huelva, es doble campeona de Europa y del mundo en este deporte, y ahora es Medalla de Oro olímpica, tras los Juegos de Río. Es la número uno universal.

El pasado 28 de agosto recibieron en Huelva a Carolina Marín una multitud de entusiastas paisanos. Y le cantaron la Salve Rociera, porque la gente sabe que es devota de la Virgen del Rocío. 

 

"Es para estar superorgullosa de que toda Huelva haya venido aquí a recibirme. La verdad es que me he emocionado, ha sido la sorpresa más grande que he podido recibir. Que toda Huelva me haya cantado la Salve Rociera es algo que me ha tocado la fibra y me he puesto a llorar", aseguró la deportista.

La medallita de la Virgen
Ella dice que junto a su preparación física y mental, influye en sus éxitos su fe rociera."Siempre he llevado y seguiré llevando conmigo a la Virgen del Rocío", asegura. Se refiere a su medallita de la Virgen. La mencionaba a menudo durante las competiciones: cuando le hablaban de si conseguiría medalla, respondía que la única que tenía era la de la Virgen. 


En el Santuario del Rocío
De vuelta a Huelva, ha acudido al Santuario del Rocío a dar gracias a la Madre de Dios. Le recibió la Hermandad Matriz de Almonte, representada por su presidente, Juan Ignacio Reales. La joven deportista andaluza, a los pies de la Señora, ofrendó su medalla, en acción de gracias por todo lo conseguido. "Promesa cumplida, visita a la Virgen del Rocío y medalla pasada por su manto", escribió en sus cuentas de redes sociales.

Fue acompañada por sus padres, Gonzalo y Toñi, y tanto ellos como los miembros de la hermandad se mostraron "emocionados" por vivir este momento con la Virgen. Rezaron en el altar ante la 'blanca paloma', tras la reja, y después subieron al camarín para que Carolina pasara la medalla de oro por el manto. Es algo que ya había hecho cuando fue campeona del mundo. 

Carolina, y su familia, en oración ante la Virgen

Gonzalo Marín, padre de Carolina, confesó que vino en solitario días antes del inicio de los Juegos Olímpicos para rezar ante la Virgen del Rocío por su hija.

Embajadora de una devoción
José Miguel Saavedra, miembro del equipo de prensa de la hermandad, ha declarado que están "muy contentos" de que Carolina Marín haya vuelto al santuario y que se sienten "orgullosos" de que una deportista como ella "lleve el nombre del Rocío a todos sitios".

Así fue cuando Carolina acudió en septiembre de 2015 al santuario a dar gracias a la Virgen por sus éxitos en el campeonato mundial de bádminton

"Es una embajadora de lujo, encarna unos buenos valores y es un referente para los jóvenes", señaló Saavedra, quien valoró que Marín pregone "sin complejos el ser rociera". "Ella está muy orgullosa de su Virgen y su tierra y para nosotros será siempre un placer recibirla", añadió.

(Publicado originariamente en el portal de noticias marianas www.carifilii.es)



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Tres norcoreanos recién bautizados: al huir llegó a sus vidas un Dios de quien ni habían oído hablar

A todos les impresionó la comunidad cristiana

Sesenta norcoreanos fueron bautizados en junio. La mayor parte de ellos sólo supieron algo de Dios y de Jesucristo al huir del país.
ReL  2 septiembre 2016

El pasado 18 de junio fueron bautizados en Seúl 60 refugiados norcoreanos. Tempi ha hablado con tres de ellos, tres historias muy distintas que la Providencia condujo hasta la Iglesia por medio de un sacerdote, el padre Raymond Lee:

Se libró por haber sido policía del régimen
Young-ae Kim tenía 25 años cuando, en 1998, escapó de Corea del Norte. Era policía bajo el régimen estalinista de los Kim, pero tras la muerte de su padre, un hombre muy metido en el laberinto del poder comunista, y la grave enfermedad de su madre, directora de un hospital, dejó su trabajo para dedicarse al contrabando. Era el único modo de hacer sobrevivir a su familia.

Cuando el régimen la arrestó, sólo las óptimas y numerosas relaciones de la madre con las personas que cuentan permitieron su liberación. Al no poder quedarse en el país, escapó como muchos otros atravesando el río Tumen, frontera natural entre Pyongyang y Pekín, quedándose inicialmente en China. Fue aquí donde por primera vez oyó un discurso extraño, una palabra nueva, un concepto revolucionario: «¿Sabes que existe un ser llamado Dios?». Young-ae no había oído hablar nunca de Él: «No sabía que existía algo llamado Dios».

En Corea del Norte, si bien la Constitución garantiza a todos los ciudadanos el respeto de la libertad religiosa, no hay espacio para un culto distinto al de Kim Il-sung, padre de la patria, “Eterno presidente” y abuelo del actual dictador Kim Jong-un. «Mi padre -cuenta a Tempi- era un secretario del partido comunista y mi madre directora de un hospital estatal. Crecí en una familia comunista ferviente hasta la médula. Nunca tuve ni siquiera la ocasión de saber de la existencia de otras religiones o pensamientos que no fueran el comunismo». Por otra parte, «en la sociedad norcoreana, desde los primeros años nos educan y adoctrinan en el culto a la familia Kim. Por esto no hay lugar para Dios». Así, cuando en China oyó hablar de un cierto Jesús, hijo de Dios, muerto en la cruz para la salvación de todos los hombres, «pensé que era algo que no tenía que ver conmigo».

Cuando por fin completó su huida, llegando a Corea del Sur, el encuentro con el padre Raymond Lee la hizo cambiar de idea. Hoy Young-ae Kim tiene 43 años y el 18 de junio se bautizó, entrando en la Iglesia católica con el nombre de María.

Un acontecimiento singular
Ese mismo sábado, en una iglesia moderna llena de gente, en Banpo 4-dong, en la capital Seúl, otros 59 norcoreanos que han huido del régimen como ella fueron bautizados por el padre Lee, siendo admitidos así en la Iglesia católica. Tres han aceptado contar su historia a Tempi, con la condición de omitir muchos detalles que podrían poner en peligro su seguridad.

El padre Lee durante la ceremonia del bautismo.
El bautismo de sesenta personas es un acontecimiento raro en Seúl, sobre todo si son norcoreanos y si entre ellos, como afirmó el padre Lee en la homilía, «hay personas que han estado encarceladas; algunos han sido obligados a mirar mientras asesinaban a sus padres. Habéis pasado por dificultades de todo tipo y tenéis una gran necesidad de amor. Yo os deseo lo mejor ahora que habéis renacido en el amor de Dios. Rezo por vuestra felicidad».

Pero, ¿cómo se puede hacer conocer a Dios a personas que no han oído hablar nunca de Él, que han sido educadas toda su vida en el olvido y en la fe ciega a una divinidad terrenal? El padre Lee, que desde el mes de octubre de 2015 enseñó el catecismo a los sesenta norcoreanos una vez a la semana, ha tenido que usar también el lenguaje político y militar para ellos tan tristemente familiar: «¡Si os bautizais perteneceréis al partido católico y no al partido comunista!».

«Una comunidad que vive junta»
Keum-ho Yoo, de 43 años, bautizado como Pedro, entiende bien este lenguaje. En Corea del Norte era un soldado y como los otros «no creía en Dios porque no tenía la más mínima idea de que existiera Dios». En su familia y en el colegio recibió una rígida educación atea y en su país, del que escapó en 1998 cuando tenía 25 años porque «estaba harto del régimen», nunca conoció a un cristiano. Sólo sabía una cosa acerca de la religión: «Quien cree en una religión puede ser fusilado».

También él oyó hablar de Jesús por primera vez en China, a un pastor protestante surcoreano. Sin embargo, este extraño Dios nunca despertó su interés, hasta que le ayudó: «He escapado tres veces de Corea del Norte. Las dos primeras fracasé, me descubrieron en China y me repatriaron», dice a Tempi. «Estaba realmente desanimado, por lo que la tercera vez decidí rezar. No lo había hecho nunca antes e, increíblemente, mi intento de fuga fue un éxito. Es mérito de Dios si conseguí escapar, este es el motivo por el que me he convertido al catolicismo».

El camino no ha sido ciertamente sencillo. «A causa de mi educación y tradición, muchos conceptos me resultaban abstrusos. Ha sido difícil», continúa. Pero cuanto más escuchaba el catecismo, más se convencía de que este era el camino para él. «Fue un amigo el que me invitó a ir a la iglesia por primera vez. Lo que más me ha impresionado de los católicos es que son una comunidad que vive unida. Para mí esto es verdaderamente hermoso. Toda mi conversión ha sido un camino de amor que me ha llevado a Dios y hoy la fe me permite vivir en paz conmigo mismo y tener esperanza en la vida. Espero que también el pueblo norcoreano pueda un día vivir libre y en paz».

Por ahora no hay señales positivas en este sentido. El dictador Kim Jong-un sigue llevando adelante una retórica guerrera, acompañada por tests nucleares y lanzamiento de misiles. Y la "batalla de los 200 días", lanzada en junio por el régimen para mejorar las prestaciones económicas del país, corre el riesgo de traducirse en meses de agotadora movilización para los ciudadanos, tanto desde el punto de vista del trabajo físico como desde el punto de vista ideológico, con sesiones de crítica y autocrítica fijados cada día a las cinco de la mañana.

¿El catolicismo? Una droga
A pesar de todo esto, se ha hecho un pequeño paso hacia adelante en las relaciones con la Iglesia católica. Del 1 al 4 de diciembre de 2015, cinco obispos y numerosos sacerdotes viajaron a Pyongyang para hablar con las autoridades del país.

Los cinco obispos surcoreanos que visitaron en diciembre del año pasado Corea del Norte.
Aunque en Corea del Norte ya no hay sacerdotes, Open Doors sostiene que los cristianos presentes en el país son por lo menos cuatrocientos mil, y en aumento. Según Ayuda a la Iglesia Necesitada, los católicos podrían ser diez mil sobre un población de veinticuatro millones de habitantes.

El padre Agustín Lee, director del Departamento para las Comunicaciones de la Conferencia Episcopal coreana, prefiere ser más cauto y, aunque hace la premisa de que «no conozco el número exacto de católicos», cita estimaciones que hablan de «800 fieles», en su mayoría «bautizados por laicos». La delegación tenía que discutir sobre la condición de la única iglesia católica existente aún en el país, la de Jangchung, construida en 1988 y ahora seriamente dañada. Muchos la consideran una falsa iglesia para que los turistas crean que existe la libertad religiosa, pero está consagrada. Nadie celebra misa en ella, pero un laico guía la liturgia de la palabra.

Una encuesta de las Naciones Unidas sobre la violación de los derechos humanos en el país ha confirmado que «quien practica la religión es perseguido como un criminal» y el cristianismo «es comparado con la droga, los narcóticos, el pecado y la invasión capitalista». Según muchos expertos, en los campos de exterminio aún abiertos, entre las casi doscientas mil personas podría haber hasta seis mil cristianos.

La fuerza de perdonar
De este mundo es de donde escapó, en enero de 2014, Sehyon Ahn, de 26 años, bautizada con el nombre de Ángela. Estudiante, atravesó el río Tumen «con la esperanza de estudiar música libremente», explica a Tempi. Al contrario de los otros, «aunque no conocía a Dios, siempre he creído en su existencia y de vez en cuando le rezaba». Oyó hablar por primera vez de Jesús en las películas y en los libros.

Más tarde, un amigo que conoció en Corea del Sur, en Hanawon, centro de apoyo para los refugiados norcoreanos, «me llevó a una iglesia católica, donde decidí convertirme». Lo más difícil para ella era «creer en un Dios invisible» y sólo gracias «al encuentro con el padre Lee decidí abrazar la fe». Para Ángela fue fundamental «la respuesta de Dios a mis oraciones más sinceras y puedo decir que mi conversión ha sido un camino de alegría, porque ahora soy verdaderamente feliz y me siento en paz. Increíblemente, me parece que todo esté yendo bien».

Ángela, como Pedro, ha estado «enfadada con Dios» y le ha preguntado «el porqué» de tanto sufrimiento causado por una vida vivida bajo el puño de hierro de un régimen. Y la vida en Corea del Sur, en uno de los países más individualistas y tecnológicamente más desarrollados del mundo, a menudo no ayuda porque «yo aprecio que aquí cualquiera puede ganarse la vida y llevar una existencia mejor, pero no me gusta el excesivo individualismo y egoísmo».

En un lugar tan radicalmente distinto a Corea del Norte, María ha encontrado su casa: «La conversión ha sido como un camino en busca de mi casa. Don Lee ha estado cerca de mí como un padre y me ha prometido que la Iglesia sería mi nueva casa». Así ha sido y la ex policía del régimen ahora «está impresionada por la comunidad de amor que es la Iglesia. No había tenido nunca el deseo de servir a los otros; ahora sí y este es el cambio más grande que la fe ha producido en mí».

María Kim, Ángela Ahn, Pedro Yoo, junto a los otros 57 bautizados, «son ahora discípulos de Cristo y jugarán un papel fundamental en la difusión misionera del Evangelio en Corea del Norte», dice de ellos el padre Lee. Nadie puede prever cuándo sucederá esto. Cuando «Corea del Norte abra las puertas y la reunificación se convierta en realidad», admite Ángela. «Yo espero que esto suceda pronto».

Pero ese día, ¿no se correrá el riesgo de que la rabia por una juventud quemada por los crímenes de un régimen inhumano prevalezca sobre la alegría? «No», responde la estudiante. «Porque a través de la oración he encontrado la fuerza de perdonar».

Traducción de Helena Faccia Serrano (diócesis de Alcalá de Henares).



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Vaticano: Papa oferece almoço a 1500 pessoas pobres após canonização de Madre Teresa de Calcutá

Iniciativa reúne pessoas de toda a Itália ajudadas pelas Missionárias da Caridade

Cidade do Vaticano, 04 set 2016 (Ecclesia) – O Papa Francisco vai oferecer hoje um almoço para mais de 1500 pessoas pobres de toda a Itália, ajudadas pelas Missionárias da Caridade, para assinalar a canonização de Madre Teresa de Calcutá.

A informação foi avançada pela Esmolaria Apostólica, organismo de caridade do Papa, o qual adianta em comunicado que os convidados “viajaram durante a noite em diversos autocarros para participar primeiro na canonização e depois no almoço”, à base de “pizza napolitana”.

“Os convidados são pobres e necessitados, sobretudo das casas (dormitórios) das Irmãs de Madre Teresa [Missionárias da Caridade] e são provenientes de toda a Itália: Milão, Bolonha, Florença, Nápoles e de todas as casas de Roma”, refere o texto, divulgado pela Rádio Vaticano.

O almoço, no átrio da sala Paulo VI (ao lado da Basílica de São Pedro), vai ser servido por cerca de 250 religiosas das Missionárias da Caridade e 50 religiosos da congregação masculina fundada pela nova santa, bem como por outros voluntários.

As pizzas vão ser preparadas por uma pizzeria napolitana, com o seu próprio pessoal, cerca de 20 elementos, em três fornos móveis.

OC


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