Páginas

quinta-feira, 3 de dezembro de 2015

Juleon Schins, físico: «Siempre que pareció haber una contraposición entre ciencia y fe, ganó la fe»

Carmelo López-Arias / ReL  30 noviembre 2015

El profesor Juleon Schins, en su laboratorio
de nanotecnología.
Es llamativo el título: La ingenuidad española (Círculo Rojo). Aunque su autor nos aclara enseguida que escribirá pronto sobre la ingenuidad de otros pueblos: “Empecé con España porque tengo la impresión de que seréis el pueblo que dentro de cincuenta años salve la fe de Europa”.

Juleon Schins tiene 51 años, es católico y lo ha sido siempre: “Nunca he tenido una profunda crisis religiosa ni he visto una ‘gran luz’ que me hiciera volver a la fe”. Holandés de padres holandeses, aunque nacido en Suiza, se doctoró en Física Molecular por la Universidad de Amsterdam, tiene estudios de postgrado en Biofísica, ha trabajado en diversos centros de investigación –entre ellos la Escuela Nacional Superior de Técnicas Avanzadas de París- y desde 2002 es profesor de nanotecnología en la University of Technology de Delft (Holanda).


 
Cuando habla de ingenuidad, es para alertar de algunos errores en la actuación pública de los católicos.

-¿Qué entiende por ingenuidad?
-Me limito a la definición del Evangelio, porque no soy teólogo: “Los hijos de este mundo son más astutos para sus cosas que los hijos de la luz” (Lc 16, 8). La virtud opuesta a la ingenuidad es aquella parte de la prudencia que regula el comportamiento de la persona hacia todo lo no-inmediato, lo no-personal: es decir, lo político, lo social.

-¿Es una característica de los católicos?
-Es característica de todo hombre afectado por el pecado original. Pero el mismo Evangelio dice que los hijos de la luz somos menos prudentes que los de las tinieblas. Como pobre físico que soy, que lo ve todo a través del microscopio de lo cuantitativo, pienso: a más luz, menos prudencia. La ingenuidad no es propia de los católicos por ser católicos, sino por ser hijos de la luz. Y la ingenuidad típicamente católica es la ingenuidad de un pueblo con fuerte tradición católica, como españoles, italianos y polacos.

-¿En qué consiste?
-La ingenuidad que esos países tienen en común es un cierto error en la delimitación entre lo debido al César y lo debido a Dios. Por ejemplo, fieles que consideran su parroquia como una familia cerrada, u obispos que hablan de política. Una excepción espectacular es Juan Pablo II cuando era arzobispo de Cracovia: en momentos increíblemente duros, en situaciones increíblemente complicadas, siempre supo ser pastor de su rebaño, con el debido sometimiento a las autoridades comunistas, y con la debida resistencia, con un equilibrio muy pensado.

-¿Cómo se consigue ese equilibrio?
-Aparte de una fe colosal, Juan Pablo II tenía un profundo conocimiento del comunismo y del hombre católico polaco. Este profundo conocimiento práctico, junto con todas sus virtudes, le hicieron inmune para la ingenuidad. Nunca se dejó llevar por la ira, la gran amiga de la ingenuidad.

-¿Por qué dice eso?

-Porque la ira lleva a decir cosas por las que luego hay que pedir perdón, a veces públicamente.

-Usted es católico y científico. ¿Puede haber entre la ciencia y la fe una contraposición real?
-Mi fe me dice que no puede haber contraposición entre ciencia y fe, ni real, ni aparente. Siempre que pareció haber una contraposición entre ciencia y fe, ganó la fe. Como en el caso de Fred Hoyle y su universo eterno sin inicio. O en el caso del pecado original: según la genética, hubo un bottleneck [cuello de botella] de la especie humana hace 200.000 años; esto puede interpretarse como la supervivencia de Noé y los suyos; como la pareja inicial, Adán y Eva, puede haber vivido hasta hace siete millones de años, va a ser muy difícil demostrar genéticamente la imposibilidad de que toda la humanidad descienda de una sola pareja. En cuanto al caso Galileo, allí tampoco hubo contraposición: los jesuitas astrónomos estaban de acuerdo con él y hasta le ayudaron identificar errores en su razonamiento; los que provocaron la crisis fueron los filósofos aristotélicos.

-La ciencia ¿aleja de la fe, acerca a la fe, son campos independientes...?
-Ciertamente son campos independientes, en el sentido de que contemplan una misma realidad desde distintos puntos de vista. Nunca he conocido una conversión a la fe por las ciencias cuantitativas. ¡Así que espero poco, desde el punto de vista apologético, de las reflexiones de mi libro sobre las desigualdades de Bell o la causalidad cuántica! Sí conozco bastantes ejemplos de sabios en la historia de la Iglesia, o entre los mismos Padres, que se han convertido por su conocimiento científico (argumentos históricos, teológicos, patrísticos, no cuantitativos), como el americano Scott Hahn, la holandesa Cornelia de Vogel o la judía alemana Edith Stein. Muchísimos más ejemplos conozco de científicos no creyentes que se han convertido a través de un amigo creyente y a base de argumentos no-científicos.

-¿Y los científicos que se declaran ateos?
-Ganan un dinerillo bastante interesante por escribir tonterías acerca de un dios que no existe.

-¿Cuál debe ser la actitud del científico ante los milagros?
-La misma de un no-científico, salvo en el caso de que el científico sea un experto en la materia del mismo milagro. Entonces tiene su parte de responsabilidad en convencer a los demás del carácter milagroso de los hechos considerados.

-¿Qué propone para que la apologética católica sea más eficaz?

-Dedicarse a fondo a la estadística. Por ejemplo, en cuanto a los beneficios de la educación separada. O en cuestiones de teología moral fundamental, moral sexual o social, cuestiones antropológicas o las enseñanzas sociales del Magisterio. En vez de escribir una tesis doctoral sobre la influencia de San Pacomio en el cenobitismo… salir a la calle y buscar datos, por ejemplo, sobre la delincuencia en función de la educación primaria y secundaria recibida. O, en cuanto al aborto y las uniones homosexuales, yo no me centraría tanto en las leyes. A mayor libertad de aborto, más se desenmascara a los abortistas. Cuantas más adopciones por parejas homosexuales haya, más oportunidades se presentan para hacer tesis doctorales que expliquen cuantitativamente su desastre educativo-emotivo-psicológico.


in


 

Fue gay y rechaza el fatalismo: «El plan de Dios para nosotros nunca incluye la homosexualidad»

Joseph Sciambra vivió años cautivo de la pornografía y la prostitución

Joseph Sciambra utiliza el argumento de su propia vida para explicar la posibilidad de un cambio.

Joseph Sciambra nació en 1969, en el norte de California, no lejos de San Francisco. Creció en lo que parecía una familia estable y cariñosa. Frecuentó las escuelas parroquiales católicas desde el jardín de infancia hasta el grado 12. Sin embargo, la oscura sombra de la pornografía turbó toda su infancia y adolescencia. En los años 90 Joseph vivió cerca de la cultura homosexual del infame Castro District de San Francisco, lo que le ofreció una visión poco común de la vida y la lucha de muchos hombres homosexuales. Más tarde se convirtió en actor pornográfico y prostituto.

»En 1999, tras lo que él refiere como una experiencia cercana a la muerte, Sciambra volvió a Jesucristo y a la Iglesia católica. A partir de entonces ha escrito mucho sobre la verdad que rodea al mundo de la pornografía, la homosexualidad y el ocultismo. Se graduó en Historia del Arte en la Universidad de California-Berkeley y obtuvo un Máster en Historia en la Sonoma State University.

-¿Cuál fue el motivo que te impulsó a ayudar a hombres y mujeres que experimentan atracción por el mismo sexo?
-En 1999, Jesucristo me salvó de la homosexualidad. En esa época, aunque era muy infeliz, no tenía intención de abandonar esa vida. Era el único mundo que conocía. Entré en el mundo gay cuando era un chico traumatizado y solitario de 18 años que buscaba desesperadamente la afirmación y atención masculina. Tras más de diez años en el ambiente homosexual no conseguí sanar mis heridas o cumplir mis deseos, pues todo resultó ser una ilusión: la relación superficial y pasajera con otro hombre lo único que hacía era disfrazar el dolor de la infancia.

»Sólo muchos años después de haber abandonado el estilo de vida gay, de haber sanado esa vieja atracción hacia el mismo sexo, pude finalmente empezar a llorar por todos los que había conocido y que habían muerto tan jóvenes y tan innecesariamente. Nunca los olvidé del todo. Para honrar a las víctimas olvidadas del sida fui a San Francisco. La década anterior la había pasado alejado voluntariamente de la ciudad donde había perdido prácticamente todo. Volver fue difícil, pero sentía que era algo que tenía que hacer. Inspirado por el santo patrón de San Francisco, simplemente me eché a la calle para encontrar a la gente allí dónde estaba, en sus vidas diarias, haciendo lo que hacían cada día.

-¿Cómo y dónde te acercabas a ellos? ¿Cómo reaccionaban cuando intentabas hablarles de la fe?
-En San Francisco, sobre todo en verano, la comunidad gay organiza una serie de paradas, festivales y conciertos en la calle, en los que participan más de un millón de hombres y mujeres gay. A veces con la ayuda de voluntarios suelo participar en estos eventos llevando carteles y con una camiseta en la que llevo escrito, por delante y por detrás, las dos direcciones de mis páginas web, Jesus Loves Gay Men y Jesus Loves Gay Women.

»Aunque he rechazado la palabra gay en mi propia vida como una etiqueta y una identificación falsa que me pone una cultura que acepta todo, y que no ofrecía más alternativa que lo gay a un niño con atracción hacia el mismo sexo, cuando quería llegar a la comunidad gay utilizaba su jerga para comunicar de manera más fácil con ellos. Tenía el apoyo y la contribución de muchos amigos y benefactores generosos, por lo que tenía a mi disposición pulseras con motivos religiosos, rosarios y Biblias para regalar, a los que había atado una tarjeta con los datos de mis dos páginas web y un enlace a un vídeo con mi testimonio.


 
Normalmente en esos lugares las conversaciones eran muy breves debido al ruido y la multitud, por lo que animaba a todos que cuando volvieran a casa dieran una ojeada a la página web y miraran el vídeo; después podían enviarme por email sus reacciones o plantearme cualquier pregunta que quisieran.

»A veces me encontraba con gente que se estaba planteando seriamente su vida y entonces querían hablar allí, en ese mismo momento. Entonces dejaba todo de lado para hablar con ellos. Normalmente su primera pregunta era: “¿Sigues siendo gay?”, a lo que yo les respondía: “¡No!”. Y añadía siempre: “No sólo eso, no tengo relaciones sexuales con nadie y no me masturbo”. Esto les asombraba más que cualquier otro detalle de mi pasado. Porque las personas atrapadas en la homosexualidad ven su orientación como una condena a perpetuidad, como algo con lo que han nacido. Y de repente, algunos de estos supuestos de toda la vida son desafiados.

»A menudo se enfadaban, pero en realidad tenían miedo. Porque, como yo también pensaba en el pasado: “‘Lo gay es todo lo que tengo”. Entonces empiezas a preguntarte: “¿Quién soy yo y que haré si no tengo esto?”

-Cuéntanos del hombre que cambió su estilo de vida después de hablar contigo.
-Después de uno de estos eventos en San Francisco recibí muchos emails de hombres que habían mirado mis páginas web o habían visto mi vídeo. La mayoría eran críticos o despectivos hacia lo que yo decía; las palabras que utilizan pueden ser muy hirientes e intensamente personales, pero siempre me parece interesante el hecho de que se tomen el tiempo de escribir a alguien con el que están en total desacuerdo. En mi opinión, esto demuestra que algo de lo que he dicho ha tocado una herida dolorosa.

»Siempre respondo a los que no utilizan un lenguaje obsceno o soez, intentando esclarecer lo que me dicen e indicándoles más lecturas. Es muy interesante que son personas que antes eran católicas o adultos que habían sido educados en escuelas parroquiales o católicas. Por lo tanto, a los que se cuestionan seriamente su elección les animo a buscar un director espiritual. Gracias a Dios, conozco a varios sacerdotes fieles y capaces en San Francisco. Uno de estos hombres, un joven que creció en una familia muy desestructurada que primero trabajó en el mundo de la pornografía y que luego entró en el mundo gay por comodidad y para tener compañía, pudo volver a la Iglesia después de confesarse. Sigo en contacto con él. A veces es muy duro para él y pasan meses sin que sepa nada de él, pero sigue intentándolo.

-¿Cómo podemos ayudar a las personas de nuestra familia o a nuestros amigos que sienten atracción por el mismo sexo?

-San Juan Pablo II dijo claramente que la misericordia o el amor sin justicia es una especie de falsa compasión: “La verdadera misericordia es… la fuente más profunda de justicia”.

»Por lo tanto, si somos padres, hermanos, primos o amigos de una persona que piensa que es gay y somos cristianos, esto nos pone en una situación difícil: por un lado, amamos a esta persona, a pesar de su sexualidad desordenada y no queremos ni juzgarla ni rechazarla. Pero también debemos mantenernos fieles a lo que sabemos y comprendemos que es el plan de Dios para todos nosotros, y esto nunca incluye la homosexualidad.

»Por lo tanto, debemos intentar encontrar un equilibrio entre amor y justicia y nuestro compromiso de “proclamar la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina”. Es inevitable que esto, con frecuencia, haga que la persona gay se aleje de ti. ¿Pero acaso en esos momentos no estamos llamados a sufrir como Cristo por los que no saben el mal que están haciendo?

[Pincha aquí para leer lo que piensa Joseph Sciambra sobre la utilización por la Iglesia de la terminología propia del lobby gay.]

-Has escrito que te sientes insatisfecho por el lenguaje usado en el Sínodo Ordinario del mes pasado en el documento sobre la familia. ¿Puedes explicarlo?
-En el párrafo que atañe a la homosexualidad se ha incluido el término "acompañamiento", una palabra que varios padres sinodales ya estaban utilizando cuando se propuso un nuevo enfoque "pastoral" en lo que concierne a los hombres y mujeres gay y sus familias.

»El peligro es que esto puede ser fácilmente malinterpretado como una especie de aceptación pasiva de lo que la persona gay puede decidir que es justo para ella; puede convertirse en algo malo y que facilite su camino en este tipo de vida. Conozco este tipo de dinámica familiar; y cuando no se proporciona un desafío o un reconversión, el homosexual, sobre todo si es joven, inevitablemente se confirma en la orientación. La mayoría de los emails que recibo no son de homosexuales, sino de sus familias.

»Muy a menudo quien me escribe es uno de los progenitores, con el corazón destrozado porque su hijo o hija le ha apartado porque se ha negado no sólo a aceptar, sino a celebrar su "salida del armario" y las relaciones que tiene. El joven gay suele decir palabras muy duras y las cosas llegan a ser crueles y desagradables.

»Intento recordar a estos padres que sus hijos han sido heridos, que son humanos y tienen miedo y que ven, como único camino a la felicidad, el ser gay. Cualquiera que se oponga a esto, incluyéndote a ti o a mí, es considerado un enemigo. Pero cuando la mentira gay finalmente sale a la luz, salen arrastrándose fuera de esa vida, destrozados y embrutecidos; entonces necesitarán amor, compasión y esperanza y volverán a ti.

(Publicado en National Catholic Register, traducción de Helena Faccia Serrano, diócesis de Alcalá de Henares)


in


Terrorismo Ético

Deputados da Assembleia da República atacam vidas, vidas inocentes, o bom-senso e a justiça em nome de direitos que não existem.
 
Na Sexta-feira passada, de rajada, foram aprovadas três leis contra a vida: a facilitação do aborto sem taxas moderadoras, a adopção de crianças por homossexuais e as barrigas de aluguer. Com a promessa de continuar o ataque.
 
O facto é grave por si mesmo, e é oportunista pelo aproveitamento do momento de indefinição política existente.
 
É grave. Mas toda gente sabe que, muitas vezes, “legal” não quer dizer “bom”, nem “verdadeiro”, nem “justo”, mas apenas que há força para levar por diante determinada imposição. Legal não é igual a legítimo. E também toda gente sabe que uma maioria, só por ser maioria, não tem razão: tem força, e, por vezes, força bruta.
 
Será que os deputados estão ao serviço do povo e do seu maior bem? Ou ao serviço de uma ideologia qualquer a impor ao povo? Será que ignoram, a ILC (Iniciativa Legislativa de Cidadãos) pelo Direito de Nascer, que foi aprovada em Setembro passado, apoiada por 50 mil subscritores? Ou acham que podem passar por cima dela, arrasando-a?
 
Este ataque é à vida e à ética da vida. O que se legalizou, agora, é contra a vida e contra a justiça. O abortar, que não trata nenhuma doença (!) (alguém duvida que elimina uma vida autónoma e pessoal?), passa à frente do tratamento dos doentes porque ultrapassa os outros devido aos prazos e passa a ser estimulado: executa-se sem consentimento informado e aparece como um “serviço” gratuito, que os outros (nós!) hão-de pagar. Terrorismo contra a mãe (que não é ajudada a responsabilizar-se), contra a criança, contra a natalidade e contra a consciência e missão dos médicos (encorajando-os a um acto não médico).
 
A barriga de aluguer é também contra a vida e a dignidade da mulher, ao fazer dela, sob a capa de alguém que presta “um serviço”, uma incubadora impessoal. É uma instrumentalização, uma “coisificação”, da pessoa humana, que corta violentamente a relação intima gerada ao longo dos meses de gestação. É, no fundo, prostituição (mesmo que se diga que não é paga). E bem sabemos que há países que até apresentam catálogos de escolha de certos traços pretendidos e os respectivos preços.
 
A adopção por pares de homossexuais é também uma violência desnecessária imposta à criança. Primeiro porque ninguém, seja homo ou heterossexual, tem direito a possuir um filho (e ainda menos um adoptado), as crianças é que precisam de um enquadramento familiar saudável. Além do mais, em Portugal, para cada criança em condições de ser adoptada há três casais normais disponíveis para o fazer. Não há, pois, razão nenhuma para forçar uma criança a uma realidade, à partida transtornada e antropologicamente incompleta.
 
Se estas leis não são violência destruidora de vida, sem razão mínima que não seja a cegueira, o desejo ressentido de poder, e a ideia adolescente de liberdade (pois delas não virá qualquer bem ao mundo e à sua humanização), não sei como as possam justificar. Na realidade, apresentam-se como actos de terrorismo, e são-no!
 
Só poderei dar a isto o benefício da dúvida vendo na sua origem a falta de pensamento crítico, o engano de uma consciência (pseudo-ética) formada nos “direitos” do subjectivismo consumista e a cultura de uma ideologia sem esperança e imediatista, cujo valor maior é “o que me dá jeito (poder e dinheiro), agora”.
 
Há um critério ético, simples e directo para saber o que é imoral, onde está a imoralidade ou não: é imoral o que ataca a vida, ou seja o que não tem futuro; o que degrada ou destrói as relações humanas e a esperança.
 
O aborto destrói o futuro da mãe e do filho. Um mundo homossexual não tem futuro. A manipulação da pessoa ameaça o futuro e a liberdade, desvalorizando a dignidade do individuo e entregando-o nas mãos do dinheiro e do poder perverso. Inquietante e perigosa é uma cultura que já não consiga distinguir o bem do que “parece bem” e caia nas garras de uma ideologia de “igualdade” que mate a diferença e de uma “liberdade” que não consegue dar espaço ao outro. Cai na mentira que gera violência: é terrorista.

Vasco Pinto de Magalhães sj.
22. Nov. 2015




Boletim de Espiritualidade Nº16 - Dezembro de 2015



Só Deus!

Por motivos vários tive poucas oportunidades de ver o que as televisões transmitiram sobre os recentes atentados terroristas na cidade de Paris.

Mas uma das imagens que mais me impressionou foi a que mostrava uma mulher que saía em grupo da igreja de Notre Dame bem no centro de Paris. Passava a mensagem ao jornalista que a entrevistava de que nos momentos difíceis que a vida nos depara, a quem recorrer? À Mãe. E, com efeito, se as circunstâncias são deveras incompreensíveis, para quem nos voltamos? Para o sobrenatural.

E veio-me à ideia a recordação de uma pintura, que admirara por várias vezes num livro de Arte, sendo eu ainda bem pequena e que muito me impressionou pela vida fora. Tinha como título “Só Deus!” e representava uma mãe com um filho pequeno nos braços, arrastada pela corrente impetuosa de um rio, por entre troncos e pedras. Qual seria a ideia do pintor (Francisco Metrass, vim a saber depois)? Que, sim, a mãe e o filho se salvariam naquelas condições tão adversas, ou teriam soçobrado à intempérie?

E pensando bem, são tantas as ocasiões em que sentimos que os nossos esforços são tão diminutos… E as necessidades são tantas e tão fora do nosso alcance dar-lhes solução!

Só em Deus encontraremos a resposta às nossas múltiplas inquietações!
 






Isabel Cepeda
(Bibliotecária)




Frio, muito frio...

Está a chegar o frio, ouvimos dizer em tantas vozes que connosco se cruzam na rua. O frio do Inverno, querem dizer. Esse frio que nos traz o cheiro das castanhas assadas, o cheiro do fumo das lareiras acesas na aldeia (ou na cidade, para quem tem esse pequeno privilégio), a vontade de nos juntarmos em família à volta da mesa, a partilhar uma agradável refeição, que se prolonga para além do comer.
 
Contudo, o frio faz-se sentir, em muitos dos que nos rodeiam, por fora e por dentro. E se por fora é, em princípio, fácil de resolver (com uns bons agasalhos), por dentro pode ser mais difícil. Estamos a viver tempos conturbados, marcados pela incerteza, pela desconfiança, pela dor, pela solidão, pela violência gratuita que não procura razões (por não tem em si mesma qualquer razão de ser).
 
Mas não estamos sós. Cada um de nós é um ser único, sim, mas parte de um todo que faz todo o sentido no Amor de um Deus que chega até nós. Aniquilou-Se até ao extremo. Fez-se menino, criança, para que nos fosse mais fácil acolhê-Lo, abraçá-Lo, amá-Lo pela conversão de coração que nos implora com o Seu olhar amabilíssimo. Está prestes a nascer. Que faremos nós? Deixá-Lo-emos mais uma vez sem abrigo? Mas se veio para nós, para mim, para curar as nossas feridas e aliviar as nossas dores... 
 
Não há outra arma possível para abafar a violência senão o perdão, o amor. Temos tido vários exemplos maravilhosos de seres que perderam quem amavam e ainda assim não se deixam vencer pelo ódio (como é o caso do jovem Antoine Leiris que perdeu a sua esposa, mãe do seu filho de 17 meses nos recentes atentados de Paris-vale a pena ler a carta aberta que escreveu aos terroristas). Vale a pena viver de Misericórdia. Na proclamação do já próximo Jubileu extraordinário da Misericórdia, o Papa Francisco diz-nos que “o mistério da Misericórdia é fonte de alegria, serenidade e paz. É condição da nossa salvação. Misericórdia é o ato último e supremo pelo qual Deus vem ao nosso encontro. É o caminho que une Deus e o homem, porque nos abre o coração à esperança de sermos amados para sempre, apesar da limitação do nosso pecado”.
 
Vamos tornar este Natal um Natal diferente, acolhendo-nos de uma maneira especial ao Amor de Deus-Menino para, então, envoltos na Misericórdia de Deus, podermos manifestá-la em gestos concretos de misericórdia, de perdão e acolhimento, para com aqueles que estão ao nosso lado, no mais próximo dos próximos.
 







Cristina Berrucho Figueiredo,
professora





quarta-feira, 2 de dezembro de 2015

Cáritas Portuguesa | Editorial Cáritas

Nº24 | NOVEMBRO | 2015

 

SUGESTÕES DE LEITURA EDITORIAL CÁRITAS


Este livro contém a dissertação de mestrado de Mafalda Ferreira dos Santos, orientada pela Prof. Doutora Engrácia Cardim. Nele se aborda a relação entre o Rendimento Social de Inserção (RSI) e a empregabilidade, no distrito de Lisboa. Depois de uma breve introdução, faz o enquadramento da problemática na teoria das políticas públicas e do Estado Social. A segunda parte é consagrada à metodologia e ao desenho da pesquisa. A terceira analisa a legislação sobre o RSI e os instrumentos que o precederam. A quarta começa por apresentar algumas perceções do RSI, construídas a partir de várias entrevistas.  LER MAIS  

 

TEMAS SELECIONADOS | AS PERSONALIDADES E AS OBRAS

 
 

 

NOTÍCIAS

protocolo ucCáritas: Protocolo a com Universidade CatólicaA Cáritas Portuguesa assinou esta semana um protocolo com a Universidade Católica (UC), com o objetivo fundar uma parceria duradoura e contínua entre as duas entidades. O protocolo tem em vista o envolvimento da UC no ciclo estratégico da Cáritas, ao promover formação para colaboradores, elaborar conteúdos, mas também cooperar na dinamização do centro de recursos e da linha editorial da Cáritas LER MAIS 
Conselho geral
Conselho Geral da Cáritas Portuguesa: ConclusõesComprometidos com o Ministério da Igreja ao Serviço dos pobres e mais vulneráveis, reuniu em Fátima, nos dias 21 e 22 de novembro de 2015, o Conselho Geral da Cáritas Portuguesa, composto pelas 20 Cáritas Diocesanas. Os trabalhos foram coordenados pelo Secretário da Comissão Episcopal da Pastoral Social e Mobilidade Humana - Pe. José Manuel Pereira de Almeida LER MAIS 
Na Sexualidade Humana - O Jogo dos Afetos
No próximo dia 4 de dezembro, o Pe. Vítor Feytor Pinto vai estar na Aula Magna, no Seminário de Leiria, pelas 21h, a dinamizar uma Conferência subordinada ao tema: "Na Sexualidade Humana - O jogo dos afetos". Esta conferência surge no âmbito do projeto "Escuta-me", uma iniciativa da Cáritas Jovem - um grupo da Cáritas Diocesana de Leiria - Fátima.  LER MAIS 

 

AGENDA

convite santarem

 

LIVRARIAS

LISBOA
Livraria Lácio
Campo Grande 1111-700 Lisboa
Contactos:
Tel: 217 967 406
PORTO
Livraria da Universidade Católica do Porto
Rua Diogo Botelho 1327, 4169-005 Porto
Contactos:
Tel: 226 196 200

TOMAR
Livraria Católica PAULUS
Rua São João 113 – Tomar
Contactos:
Tel: 249 323 388

LAMEGO
Gráfica de Lamego, Largo do Rossio
Lg. da Vitória - Lamego 5100-149 Lamego - N
Contactos:
Tel: 254 612 719

Powered by AcyMailing

La novena del Rosario de 54 días: así llevó la paz a una madre que no estaba dispuesta a rezarla

«María nunca decepciona», le decían: pero no tenía tiempo

La Madre de Dios nunca decepciona a quienes le rezan con devoción y perseverancia: el caso de María y sus dificultades es sólo un ejemplo más.
María Garabis Davis / Aleteia  28 noviembre 2015

[María Garabis Davis es doctora en Derecho y graduada en Teología, y abogada en ejercicio. Vive en Columbus (Ohio, Estados Unidos) con su marido Chris y sus cuatro hijos. Este testimonio personal es una interesante reflexión práctica sobre la importancia de la oración, y en particular del Rosario, con una idea principal: María nunca decepciona a quienes rezan con perseverancia. Pero, además, su experiencia sirve para dar a conocer la novena del Rosario de los 54 días, que habría sido revelada por la Santísima Virgen en 1884 a la joven napolitana Fortuna Agrelli en Pompeya, durante la construcción del Santuario de la Santísima Virgen del Rosario.]

Cómo la desesperación y la devoción pueden cambiar tu vida de oración
No pude menos que quejarme. Me encontraba a mí misma en una nueva conversación con una bienintencionada mujer de la parroquia que me contaba todos los frutos de su activísima vida de oración. Por fortuna, me había convertido en una maestra en el arte de quejarme internamente sin delatarme.

"Deberías rezar la novena del Rosario de 54 días por esa intención", insistía: "¡La Madre de Dios nunca decepciona!".

Miré hacia abajo a mi hijo de tres años metiéndose en la boca algo del suelo y a mi bebé intentando besar (¿o debería decir morder?) a alguna víctima incauta. Mi hijo de ocho años estaba chillando mientras mi hija de seis hacía ostentación de su más preciada posesión del día poniéndola fuera de su alcance.

"Sí, sí, tendré que intentar eso", murmuré: "Muchísimas gracias". Congregué a mis pequeños y los encajoné en el coche.

Una novena del Rosario de 54 días, pensé mientras arrancaba y un zapato pasaba silbando sobre mi cabeza. Por supueeesto... ¡Ya mismo me pongo con ello!

Era la cuarta vez en el mes pasado que oía hablar de dicha novena del Rosario. Consiste en rezar el Rosario todos los días durante 27 días para pedir, y luego 27 días para agradecer. Denominada a menudo Novena Milagrosa de los 54 Días, la devoción comenzó cuando Nuestra Señora se apareció a Fortuna Agrelli en Pompeya (Italia) en 1884.
La curación milagrosa de Fortuna Agrelli tuvo lugar en Pompeya durante la construcción del Santuario de Nuestra Señora del Rosario, impulsada por el Beato Bartolo Longo.
Fortuna era la hija menor de un militar, estaba gravemente enferma y no había esperanzas de que sobreviviese. Totalmente desesperada, su familia empezó a rezar el Rosario. Nuestra Señora se apareció entonces a Fortuna y le dijo: "Quien desee obtener de mí un favor debe hacer tres novenas del Rosario con la petición y tres novenas de acción de gracias". Milagrosamente, Fortuna recuperó una salud perfecta.

Yo conocía la novena, porque había rezado algunas en el instituto, pero ahora me parecía algo poco realista y una tarea inabordable. Realmente absurdo. "Sí, claro", pensé: "Trabajo a tiempo completo, además soy ama de casa, y por si fuera poco tengo que mantener vivos a mis cuatro hijos todos los días. Jamás podría hacerlo".

Pero la verdad es que yo sabía que lo necesitaba. Además de mi caos diario, me estaba hundiendo en las dificultades de la vida. A principios de aquella semana le habían dicho a mi marido que su departamento en la empresa iba a ser eliminado. La promoción que esperaba en mi trabajo no había llegado. Y, para mi total espanto, a pesar de los recortes que habíamos hecho, iba viendo cómo crecía la deuda de nuestra tarjeta de crédito. Mi anciana abuela estaba ingresada en una residencia y tan sola que cada dos por tres llamaba a mi hermana. El cabezota de mi hermano no me devolvía las llamadas desde hacía semanas, y mi hija mostraba signos de ansiedad extrema.

La autora del artículo, con su marido y tres de sus hijos.
Sabía que necesitaba comprometerme de nuevo en una vida de oración. Y lo que es más, sabía que todos a mi alrededor necesitaban que yo recomenzase mi vida de oración.

Como con todos los anteriores desafíos en mi vida, sabía que la paz y la solución sólo podían venir de la intervención divina. Y así fue como comencé a afrontar la novena de Rosario de 54 días. ¡Yo, que no había tenido una vida de oración ordenada desde que tuve a mi primer hijo!

Como no era realista encontrar veinte minutos seguidos todos los días, encajé "trozos" de Rosario en cualquier hueco de tiempo que pude encontrar. Rezaba un misterio mientras hacía el café y empaquetaba los almuerzos de cada uno. Decía otro mientras esperaba por los colegas para una reunión en la oficina. Otro para la puerta del colegio y otro mientras fregaba los platos.

Para las tareas que exigían dos manos -asumámoslo: la mayor parte de las que hacen las madres- ponía el Rosario en Youtube, recitando cada misterio con las Hermanas Pobres de Santa Clara o con un sacerdote irlandés que tenía una voz muy agradable.

A medida que pasaban los días, era cada vez más fácil. Ya no era tanto encontrar tiempo para el Rosario, sino que el Rosario encontraba tiempo para mí. Y lentamente, sin darme cuenta, me soprendí a mí misma terminando el Rosario al comenzar el día y encontrando otras oraciones para mis tareas mundanas.

Con el correr del tiempo, vi que los beneficios de rezar el Rosario compensaban sobradamente el pequeño sacrificio de mi tiempo. La oración no se limitaba a ofrecerme una salida para la ansiedad que me causaban mis intenciones particulares. También me centraba. Aumentó mi paciencia con mis hijos. Me hizo más productiva en el trabajo y más caritativa con el prójimo.

Lo cierto es que todavía estoy rezando por las mismas intenciones. Ninguno de los problemas por los que  empecé la novena se han solucionado... aún. Pero me trajo bendiciones que ni siquiera había pedido. Así que creo que a partir de ahora me aguantaré las ganas de quejarme y tendré que reconocer que, esta vez, las señoras de la parroquia tenían razón: María nunca decepciona.

Publicado en Aleteia.
Traducción de Carmelo López-Arias.


in


 

¿Quién está detrás del artículo del «National Geographic» sobre la Virgen? Una católica influyente


El reportaje del National Geographic ha dado
la vuelta al mundo porque nadie lo esperaba en
una revista así.
Como anticipó Cari Filii, el número de diciembre de National Geographic lleva en portada a la Santísima Virgen encabezando un reportaje titulado Cómo la Virgen María se convirtió en la mujer más poderosa del mundo, con excepcionales fotografías de Diana Markosian.

Curiosamente, está escrito por una de las periodistas más influyentes de Estados Unidos, Maureen Orth, de 70 años, viuda a su vez del periodista Tim Russert (1950-2008), quien en el año de su muerte -a consecuencia de un fallo cardiaco fulminante- fue escogido por Time entre las cien personas más influyentes del mundo.



 

María, intercesora e imán
¿Qué es lo que ha deslumbrado a Maureen para atribuir a María ese apelativo? El artículo se centra en el impacto de las apariciones de la Virgen sobre millones de personas, pero desliza también la verdadera razón del "poder" de Nuestra Señora: "La idea de María como intercesora ante Jesús".

Y hay algo más. "María es un imán para jóvenes y viejos", sostiene Orth, quien recuerda que tras su proclamación como Theotokos [Madre de Dios] en el Concilio de Éfeso (año 431), "ninguna otra mujer desde entonces ha sido tan alabada como María": "Como símbolo universal del amor maternal, como también del sufrimiento y del sacrificio, María es a menudo la piedra de toque de nuestro anhelo de sentido para las cosas, y un vínculo con lo sobrenatural más accesible que las enseñanzas formales de la Iglesia".

Sólo 16 apariciones reconocidas
Accesible también gracias a sus apariciones y a los fenómenos de devoción masiva que suponen. Maureen cita las investigaciones de Michael O´Neill, un ingeniero mecánico de 39 años responsable de la página web Miracle Hunter, donde ha catalogado todas las de la historia, desde la del año 40 en Zaragoza a Santiago (que no fue propiamente una aparición, pues Nuestra Señora se presentó ante el Apóstol en carne mortal) hasta hoy. Desde el Concilio de Trento ha recogido dos mil, de ellas 28 con aprobación del obispo local y 16 reconocidas por el Vaticano.



 

Maureen arranca su reportaje en una de las más recientes, Medjugorje, de la mano de Arthur Boyle, padre de 13 hijos que en el año 2000 se curó allí de un cáncer y desde entonces ha acudido allí trece veces.

Se extiende con detalle en el caso de Kibeho (Ruanda), reconocida e 29 de junio de 2001, veinte años después de que las visiones de Alphonsine (ahora monja), Marie Claire (muerta durante el genocidio) y Anathalie (que logró escapar al Congo y a Kenia) predijesen con precisión las matanzas que horrorizaron al mundo en 1994.

Aborda la importancia de Nuestra Señora de Guadalupe, que conoce bien porque habla perfectamente español: no en vano dirige en Colombia la Fundación Marina Orth, que ayuda a los estudios de niños pobres y por la que fue recientemente condecorada por el presidente Juan Manuel Santos. En la basílica mexicana se encuentra, entre otras muchas personas, con una chica de 18 años que avanza de rodillas llevando a presentar a la Virgen a su hijo de siete semanas, que padece una enfermedad renal. Como le comenta la directora del museo guadalupano, Nydia Mirna Rodríguez Alatorre, "si un día la devoción a la Virgen de Guadalupe desapareciese, la identidad de México desaparecería también".

Y no podía faltar Lourdes en el repaso: seis millones de peregrinos al año y cerca de siete mil curaciones milagrosas referidas desde 1858, aunque sólo 69 reconocidas por la Iglesia como milagrosas.

La devoción mariana de una coronel
A lo largo de su reportaje, Maureen va presentando a diversas personas que le explican la importancia de María en su vida: tanto como para justificar el título del artículo. Y una de ellas muy singular: Dorothy Perkins, de 60 años, coronel retirada del Ejército, triatleta madre de dos hijos, casada con un Boina Verde y ella misma experta en operaciones especiales, y que formó parte de los inspectores de la ONU en Irak. Entre 2006 y 2007 fue la principal asesora del embajador norteamericano en Bagdad para asuntos de secuestros.

Perkins confiesa a Maureen su devoción mariana: creció como una niña pobre blanca en una barriada negra de Washington, tenía un padrastro alcohólico y tuvo que irse de casa muy pronto, así que, prácticamente sin lazos familiares, la Virgen era su ancla: "Ella puede quererte tanto como tú quieras. Y a través de ella llegas a Él: ella me centró para tener una relación más personal con Jesús".

Un matrimonio sólido
Maureen Orth es católica, como lo fue su marido. Se conocieron en la convención demócrata de 1980. Para conquistarla, Tim quiso presumir de haber apostado por Bruce Springsteen cuando casi nadie le conocía, pero se encontró con un planchazo: ella le había entrevistado en 1975 para Newsweek, artículo que fue en portada del popular semanario.

Se casaron en 1983 en Madrid, en la Basílica San Miguel, y formaron un matrimonio sólido del que nació un hijo y toda una brillante trayectoria profesional. Ella ha entrevistado, entre otros, a Margaret Thatcher, Angela Merkel, Vladimir Putin, Carlos Menem... Ha escrito para Newsweek, Vogue y Vanity Fair, donde publicó en 2011 un explosivo artículo sobre las relaciones entre Tom Cruise y la Cienciología. En cuanto a él, fue vicepresidente de la NBC, donde condujo durante dieciséis años el programa Meet the Press, y entre otros momentos relevantes fue el moderador en 2008 del debate entre los aspirantes demócratas a la nominación Hillary Clinton y Barack Obama.


El cardenal Theodore McCarrick, arzobispo emérito de Washington, ofició el funeral por Tim Russert, cuya muerte repentina a una edad muy temprana conmocionó a la clase política y mediática norteamericana.

Como católica practicante que es, no ha sido difícil para Maureen escribir este reportaje escrito con una absoluta y profesional objetividad periodística, y sin embargo con un palpable amor a la Virgen. Lo que no era tan sencillo era que encontrase cabida, y además obtuviese la portada, en una publicación para la cual la religión es solamente una parte más de la cultura. No es que haya sido un milagro, pero sí una agradable sorpresa para el mundo cristiano.

Publicado en Cari Filii.

in



Robó formas consagradas y le delató una luz sobrenatural: fue ejecutado y murió como buen cristiano

El milagro eucarístico de Ponferrada

Un robo sacrílego dio lugar en 1533 a uno de los más palpables milagros eucarísticos de ese siglo en España.
C.L. / ReL  4 febrero 2014

Juan de Benavente no era natural de Ponferrada, pero estaba bien integrado en la actual capital del Bierzo, donde él se dedicaba a la cría y venta de perros y su mujer al comercio de mostaza. No hay constancia de que les fuese mal en los negocios, así que tuvo que ser el demonio de la avaricia el que hizo concebir en la mente del hombre un robo sacrílego.

Un engaño preparado largo tiempo
En la iglesia de San Pedro, el Santísimo se guardaba en una arqueta de madera y custodia de plata que desató la codicia de Juan. Dispuesto a hacerse con ella con disimulo suficiente para no despertar sospechas, empezó durante semanas a fingir una gran devoción eucarística. Tras cada jornada de trabajo acudía al templo a rezar a última hora, a pesar de las malas caras del sacristán, ya con ganas de echar el cierre. Se ganó así su confianza hasta conseguir que le dejase las llaves, de forma que él pudiese estar en oración hasta tarde sin molestarle. Luego se las devolvía en su casa.

Tras repetir esa operación varias veces, convirtiéndola en habitual, llegó el momento del robo. Una noche, ya solo ante el tabernáculo, tomó el tesoro y huyó deprisa. El plan consistía ahora en deshacerse de la arqueta de madera, esconder la custodia, y cuando todo se hubiese olvidado, venderla en uno de sus frecuentes viajes a Castilla.

Tres impedimentos sobrenaturales
Pero todo empezó a salir mal en cuanto empezaron a intervenir factores sobrenaturales. Él mismo contaría después que cuando quiso tirar la arqueta y las Sagradas Formas al cercano río Sil, una fuerza desconocida le impidió reiteradas veces separarlas de su cuerpo. Preso de un temor reverencial que a Juan -cristiano al fin y al cabo- le había invadido desde el principio al llevar consigo el Cuerpo de Cristo, y consciente de que algo anormal e imprevisto sucedía, se llevó a casa el producto de su robo y lo escondió debajo de la cama.

Fue todavía peor, porque enseguida su mujer -ajena al delito- y él comprobaron que debajo de ellos brotaba una luz maravillosa e incomprensible. El pánico invadió al ladrón, que, sin poder conciliar el sueño por la mala conciencia y la certeza de la sobrenaturalidad de esa iluminación, no tardó en levantarse, coger la arqueta y caminar un buen trecho hasta el campo de El Arenal, donde la arrojó en un denso zarzal. Inquieto por su pecado pero aliviado ante lo que creía el fin definitivo de unos problemas con los que no había contado, volvió a su hogar y se durmió.

Cuando a la mañana siguiente el sacristán descubrió el robo, la ciudad quedó horrorizada ante el blasfemo atrevimiento del ladrón. Las autoridades iniciaron sus pesquisas, pero nadie sospechó de Juan, quien  destacaba entre quienes pedían que al criminal se le cortasen las manos. En la España de 1533 nadie podía imaginar que una ofensa pública a Dios tan grave quedase impune si el responsable era atrapado. Junto a las pertinentes averiguaciones por parte de las autoridades, se sucedieron los actos de desagravio.

Mientras, él intentó infructuosamente salir de Ponferrada en varias ocasiones para vender la custodia y obtener el botín deseado. Pero también de manera inexplicable, cada vez que cogía el camino, sin saber muy bien cómo terminaba de nuevo llegando a los pies del majestuoso castillo templario de Ponferrada. Se hallaba sobrenaturalmente atrapado en los límites de la ciudad.


 
Palomas y luces sobrenaturales
Ya empezaba a olvidarse el suceso, cuando los vecinos se dieron cuenta de que en el campo de El Arenal, junto a un denso zarzal, una persistente bandada de palomas blancas parecía haber hecho un insólito asiento. Tanto, que se entretenían tirando contra ellas a ballesta, sin conseguir matarlas ni espantarlas. Es más: de noche, de aquel lugar poco accesible surgía una luz.

Hasta que un molinero que vivía cerca decidió ir a escudriñar el terreno... e hizo el hallazgo de las hostias, que de aquella manera milagrosamente llamaban la atención.

La confesión del culpable
Corrió a dar la alerta, y pronto acudieron cientos de vecinos al lugar. Quedaron de rodillas custodiando el lugar hasta que el rector de la basílica de la Encina organizó una procesión solemne para recoger las Sagradas Formas. Cuando lo hizo, las palomas desaparecieron como por ensalmo y nunca volvieron. (El cuadro que representa ese momento se conserva hoy en la actual iglesia de San Pedro, inaugurada en 1962.)


Juan de Benavente, desquiciado ya por los remordimientos, empezó a destacarse de tal forma exigiendo justicia y los peores castigos para el culpable, que despertó las sospechas del corregidor, quien le hizo detener. En ese momento el hombre recobró la serenidad: "¿Vuestra Merced préndeme por el hurto del Santísimo Sacramento? Pues yo lo hice, señor. Y pues el cuerpo lo hizo, el cuerpo lo pague en este mundo, dándome vuestra merced el castigo que merezco, que yo confesaré todo lo que hubo".

La frase consta textualmente, con apenas variaciones, en boca de todos los testigos del bien documentado suceso, y así lo refiere el sacerdote Augusto Quintana Prieto (1917-1996), autor del librito de 1952 Un milagro del Santísimo Sacramento, un exhaustivo estudio histórico del caso.

Juan de Benavente fue ejecutado y, tal como había exigido él tantas veces, antes de eso le cortaron las manos. Pero murió "como muy buen cristiano" arrepentido de su acción y tras confesarse y ponerse en paz con el Dios cuyo Cuerpo había profanado. Su mujer le sobrevivió treinta años, soportando el estigma de ser la viuda del profanador.

La vieja ermita y los milagros posteriores

En el lugar de los hechos se erigió una ermita consagrada al Santísimo Sacramento, que fue durante cuatro siglos y medio testigo del crecimiento de la ciudad, de tal forma que su ubicación, periférica en el siglo XVI, pasó a ser central. En 1970 fue derruida para la ejecución del plan urbano que modernizó el barrio llamado de Las Huertas del Sacramento.


 
Pero en muchos ponferradinos quedó su recuerdo, y se constituyó hace años una asociación por la reconstrucción de la ermita que va logrando objetivos. Han logrado la aprobación del Ayuntamiento y, en diciembre de 2012, la cesión de los terrenos para su edificación en el mismo lugar donde estuvo. Diversas empresas locales han aportado buena parte de la financiación precisa, 117.800 euros. El periodista Luis del Olmo fue uno de los primeros donantes.

"Admiración y piedad"

Aquel milagro supuso durante muchos años, cuenta Quintana Prieto, un renacer de la devoción eucarística en el Bierzo. La ermita sirvió de forma privilegiada a ese propósito como centro de adoración y destino de romerías, y se atribuyeron a aquel terreno, bendecido por el contacto con el sacramento -paradójicamente gracias a su profanación-, diversos milagros: "Muchas personas enfermas y acalenturadas, yendo primero en romería a la dicha ermita, sacaban tierra de allí, haciendo oraciones, y ponían en unos paños aquello, y milagrosamente recibían salud. Y en agradecimiento de la merced que nuestro Señor les hacía de darles salud, volvían allí los paños con la dicha tierra y los ponían en la cruz que estaba a la puerta de la misma ermita", explicó en 1616, durante una investigación al respecto, uno de los vecinos, Pedro de Lorenzana.

La reconstrucción futura constituirá pues lo que contó Don Augusto de la primera edificación del pequeño templo: una "manifestación externa de admiración y piedad por los milagros eucarísticos que en el campo de El Arenal tuvieron lugar".


in


 

Saudades

Camila ficou triste porque a decoração de Natal da galeria de lojas do seu bairro, embora bonita, já não incluiu o Presépio. Dizia ela que os judeus e romanos mataram Jesus adulto e agora, em Portugal, esquecem Jesus bebé, aquele que mais devia ser lembrado no Natal por ser o “Menino dos anos”, aquele que nasceu em Belém a 25 de Dezembro.
 
Camila tem saudades. Tem saudades do tempo em que os bebés eram bem vindos às famílias nas quais todos ajudavam a criá-los, a educa-los, a formá-los. Tem saudades das refeições em família, durante as quais se conversava muito com todos sentados à mesa e os mais jovens a servir os petiscos confecionados pela avó, mãe e tias. Tem saudades do costume de visitar os tios e padrinhos no dia de Natal para lhes levar um presente. Sobretudo, tem saudades de Jesus. Felizmente, teve o consolo de se encontrar novamente com Ele.
 
Tudo aconteceu quando ouviu uma meditação proferida por um sacerdote, em Espanha, por ocasião do Advento. Dizia ele que, no Advento, Deus está ausente. A Virgem Maria já o leva dentro de si, mas está escondido, não se vê, está ausente. Talvez por isso, as pessoas andam tristes, temerosas, desconfiadas e sem esperança. Porém, depois de Jesus morrer e de um primeiro tempo de tristeza, medo e luto, tudo mudou; os seus ensinamentos convenceram as pessoas que, cheias de confiança nas suas palavras, mudaram as suas vidas. Para aqueles primeiros cristãos, há 2000 mil anos, houve um momento de viragem nos seus corações: houve uma antes e um depois de Cristo e isso foi notório para os seus contemporâneos que, atónitos, diziam: “Olhai como se amam!”.
 
Foi assim que Camila decidiu ter um Advento diferente. Quer preparar-se para a vinda desse Menino, que está prestes a nascer, para o receber na intimidade do seu coração, discretamente mas de modo real. Tão real que se note que também na sua vida, na sua biografia, há um antes e um depois de Cristo e que esse momento importante se repita em cada Natal.
 
Este ano, Camila está atenta à misericórdia de um Menino que cresceu e se entregou para salvar e fazer felizes todos os homens. Ela sabe que, se o imitar tornando felizes os seus familiares, amigos, vizinhos e conhecidos, também o Menino se alegrará. Camila reparou no sorriso de Jesus quando foi visitar a avó do seu marido e lhe levou uma sopa feita por ela; Jesus também sorriu, quando passou uma tarde a declamar poemas na residência de idosos onde está o seu tio mais velho; e o sorriso dos seus filhos, cantando à volta do Presépio, era o de Jesus.
 
E Camila matou saudades porque Deus voltou a estar presente na terra. 

Isabel Vasco Costa
27 de Novembro de 2015