Beja, 27 dez 2023 (Ecclesia) – O Coro Juvenil do Carmo, de Beja, vai representar Portugal no 44º Congresso Internacional de Pueri Cantores, que se realiza em Roma, entre os dias 28 de dezembro e 1 de janeiro de 2024.
“Durante o evento, o Coro Juvenil do Carmo vai ter oportunidade de cantar na presença do Papa Francisco em dois momentos: na audiência do dia 30 e na Missa de Ano Novo, na Basílica de São Pedro”, lê-se numa nota enviada à Agência ECCLESIA.
O Coro Juvenil do Carmo foi criado em 1999 e é formado por 31 elementos, com idades compreendidas entre os 08 e os 26 anos.
Sendo um coro de cariz religioso, interpretam música sacra, mas também músicas do mundo e alguns originais.
El gran opositor al régimen comunista en Hong Kong lleva tres años en prisión
Jimmy Lai, converso al catolicismo por medio del cardenal Zen, ha encontrado en la fe el principio y fundamento de su resistencia a la persecución comunista. Foto: X (@Campaign4HK).
Jimmy Lai, de 76 años, líder católico de la oposición al régimen comunista chino en Hong Kong, ha cumplido durante este periodo navideño mil días en prisión. El 18 de diciembre comenzó el juicio contra él, que podría condenarle a cadena perpetua.
Un colaborador suyo desde 2001, Mark Simon, director gerente del holding de Jimmy (Lai Trust) y antiguo ejecutivo de Next Digital (la empresa de medios de comunicación de Lai que publicaba el diario opositor Apple Daily) ha contado en National Catholic Register la historia de fe del magnate encarcelado:
El camino de fe de Jimmy Lai
Pude ver cómo mi jefe se agitaba. El ejecutivo a quien acababa de contratar para nuestro negocio de televisión, un antiguo agente político, estaba describiendo con precisión el golpe que estaba a punto de infligir a un par de viejos enemigos políticos. Un redactor del periódico y yo intercambiamos miradas, sabíamos dónde iba a parar esto.
Los criterios éticos de un hombre íntegro
Después de la comida, el ayudante de mi jefe me llamó al despacho del señor Lai. Ni siquiera llegué a sentarme.
"Es mala persona", dijo el señor Lai: "¿Puedes ocuparte?".
Les presento al Jimmy Lai que conozco.
El Jimmy Lai que el mundo ha llegado a conocer es el magnate de los medios de comunicación de Hong Kong, que durante los próximos tres meses será juzgado por lo que el gobierno de Hong Kong, respaldado por Pekín, dice que son violaciones de la Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong 2020.
Violaciones que el Partido Comunista chino alega que se produjeron por su connivencia con fuerzas extranjeras (Mike Pence, Mike Pompeo y otros), así como por acciones subversivas llevadas a cabo a través de sus entrevistas y escritos periodísticos.
Si esto fuera Estados Unidos, el señor Lai sería acusado de "politiqueo". Curiosamente incómodo para el PCCh es que esto también se llamaba política en Hong Kong, al menos lo era hasta la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional en junio de 2020. También incómodo para todos es que la mayor parte de lo que se le imputa al señor Lai ocurrió antes de junio de 2020, lo que hace que el caso contra él sea retroactivo.
No va a haber mucho drama en los tribunales en los próximos meses; el juicio durará al menos 80 días, y la tasa de condenas del 100% que el gobierno de Hong Kong tiene para los juicios de seguridad nacional seguirá intacta, se lo aseguro.
El 18 de diciembre comenzó el juicio contra Jimmy Lai.
Pero hay una historia mejor en esta inquisición. La historia de Jimmy Lai. Es una historia de valentía, esperanza y, sobre todo, fe.
Cuento la historia del despido (el ejecutivo recién contratado fue despedido) no porque el señor Lai pensara que era un mal tipo. Pero el pobre no sabía que había infringido dos normas del jefe. La primera era una versión de "los fuertes protegen a los débiles". Éramos la mayor empresa de medios informativos de Hong Kong y Taiwán. Éramos los poderosos. No "perseguíamos" a la gente. El segundo pecado era "tolerancia cero". No llevamos a cabo venganzas personales.
Como Santo Tomás Moro
Si se quiere entender a Jimmy Lai y su fe, conocer esta historia ayudará mucho. Desde que lo conozco, él sigue su camino. No hay un hueso mezquino en su cuerpo, sino que es la caridad en acción.
Pero si se busca la respuesta a por qué un hombre se quedaría en Hong Kong, a sabiendas de que se enfrenta a una persecución y prisión seguras por parte del Partido Comunista chino, creo que cada lector tendrá que llegar a su propia conclusión.
Sin embargo, me gustaría pedirle que haga algo inusual y considere, solo por un momento, lo siguiente: un acto de abnegación, un acto de valor, no es solo una reacción, sino que en raras ocasiones puede ser un viaje intelectual emprendido con tanta lógica y pensamiento racional como emoción y amor.
Es el viaje del cristiano oprimido que se despierta cada día sabiendo que su fe le pone en peligro, pero que, con conciencia y previsión, se arrodilla y reza. Es la del activista por la democracia que sabe que su próxima protesta puede ser la última. Jimmy Lai es ambas cosas.
Es esta combinación -católico devoto y defensor de la democracia- la que, combinada además con el hecho de ser el mayor propietario de medios de comunicación de la comunidad, hace que su existencia sea terriblemente inconveniente para Pekín.
Los católicos conocen a otro hombre incómodo que no mentiría por un rey. Puede que Jimmy Lai sea el hombre más incómodo de China en este momento y, como Santo Tomás Moro, puede que pague el último sacrificio por mantenerse firme en sus creencias.
Esa no es una insignia de honor que yo busque para mi jefe y amigo. Lo quiero fuera, y creo que su liberación es lo mejor para China. Pero también soy a quien le dijo, en múltiples ocasiones, que se asegurara de que no hubiera ningún compromiso, ningún pago, ningún trato en el que pareciera que admitía haber cometido un delito para asegurar su libertad. Sé que el señor Lai está dispuesto a abandonar Hong Kong, pero no al precio de rechazar sus creencias.
La fortaleza por la fe
¿Dónde se origina esta firmeza?
El señor Lai es muy amigo del cardenal Joseph Zen, que no es el favorito ni de Pekín ni del Vaticano. Fue el cardenal Zen quien trajo a Jimmy, un converso, a la Iglesia en 1997, y es el cardenal Zen quien hasta hoy le visita en la cárcel, cuando se le permite, y asiste a su juicio.
El cardenal Zen también ha sido detenido y multado por el gobierno pro-Pekín de Hong Kong. En esta homilía del 24 de mayo de 2022 analiza las consecuencias del acuerdo entre China y el Vaticano.
El cardenal Zen es el sacerdote perfecto para Jimmy. Ambos nacieron en China. Ambos vieron los horrores de la Revolución cultural. Ambos fueron perseguidos por los comunistas, y ambos trabajaron incansablemente en defensa de los derechos democráticos.
Siempre he visto la fe de Jimmy a través del cardenal Zen, en el sentido de que Lai y el cardenal se forjan en el fuego de la China de los años cuarenta y cincuenta. Y aunque el cardenal Zen es católico de toda la vida, y Jimmy un converso, es su fe la que les hace fuertes contra un sistema comunista que arrolla a los demás. Son dos de los hombres más duros que he conocido, pero de ninguno de los dos emana un mal gesto o una llamada a la violencia: es la fe. Hay una agradable rigidez en Jimmy, una certeza, no en tener siempre la razón, sino en seguir el camino del Señor por el que camina con su amigo el cardenal Zen.
Algunos podrían llamarlos defensores de la fe. Esa sería una versión demasiado pasiva, en mi opinión. Lai, como el cardenal Zen, ve en Hong Kong injusticia y represión, y la lógica de nuestra fe como católicos es que debemos oponernos a estos males. Algunos rezamos por ello; otros, como Lai y el cardenal Zen, están dispuestos a sacrificarlo todo para oponerse a la represión.
Sería negligente no mencionar a la esposa de Jimmy, Teresa, una roca de fe que originalmente introdujo a Jimmy al catolicismo, crió a sus hijos en la Iglesia y mantuvo un hogar donde Dios era una fuerza constante. Me ha dicho varias veces que no cree que hubiera sido un buen hombre si no hubiera sido por Teresa.
He trabajado para Jimmy durante 22 años; todavía lo hago. Durante este tiempo, probablemente tuvimos menos de una docena de conversaciones sobre la fe personal antes de 2019. Simplemente no hablábamos de eso. Sin embargo, a medida que aumentaban las protestas en Hong Kong, a medida que se hacía más evidente que no abandonaría Hong Kong, se mostró mucho más abierto a que si este era el camino que Dios había elegido para él, estaba contento de recorrerlo.
Es en su camino de fe donde creo que encontramos al verdadero Jimmy Lai. El cardenal Zen dice que Jimmy está tan avanzado en sus estudios religiosos que él, el cardenal Zen, debe leer para responder a las preguntas de Jimmy. Sus dibujos religiosos desde la cárcel son simplemente increíbles, si tenemos en cuenta que le dan papel rayado y lápices baratos para trabajar. Eran lo suficientemente buenos como para que la policía de Hong Kong prohibiera enviarlos, por considerar que llamarían la atención sobre él. En su tiempo de lucha, Jimmy crece en su fe, no la cuestiona.
A menudo me pregunto cómo las personas que atraviesan momentos difíciles superan su propio cuestionamiento de la fe. Es justo preguntarse si Dios te ha abandonado cuando estás en la celda de una prisión. Jimmy Lai me ha planteado un nuevo dilema: ¿cómo podemos, siguiendo el ejemplo Jimmy, no solo encontrar fuerza en la fe mientras te oprimen, sino también crecer en esa fe cuando el gobierno más totalitario y opresivo de la tierra intenta encerrarte?
Hoje é quarta-feira,
27 de dezembro, e permitam-me adaptar o ditado popular
‘Quarta-feira passada, semana acabada!’ para começar por
lembrar que vai acabar a semana e logo de seguida o ano de 2023,
agridoce em tantas notícias publicadas.
Ontem, 2.º dia dentro
da Oitava do Natal, a Igreja Católica ainda em alegria pelas celebrações do
nascimento de Jesus faz festa pela memória de Santo Estêvão, o seu primeiro
mártir. O Papa destacou que com o seu “sacrifício”, este diácono que era “um
homem de boa reputação”, lança uma semente “em direção oposta das pedras” que
o mataram.
“Ainda existem - e
são muitos - aqueles que sofrem e morrem por dar testemunho de Jesus, assim
como existem aqueles que são penalizados, em vários níveis, por se
comportarem de maneira coerente com o Evangelho.”
Francisco, um dia
depois do Natal, voltou à Praça de São Pedro, agora na janela do apartamento
pontifício, para presidiu à recitação do ângelus, e, à sua frente tinha cerca
15 mil pessoas, segundo a Gendarmaria do Vaticano.
O Papa explicou que,
“hoje como ontem”, a semente dos sacrifícios, “que parecia morrer, brota e dá
frutos”: “Deus continua a fazer maravilhas, a mudar os corações e a salvar os
homens”, e deixou algumas perguntas para reflexão. Pode ler aqui.
Após a recitação da
oração, quando se esperava “um bom almoço” e não se esqueçam de rezar pelo
Papa, surge um novo papel e Francisco manifestou proximidade às “comunidades cristãs que sofrem
discriminação”, e pela intercessão do primeiro mártir da Igreja pediu a paz.
“Os meios de
comunicação social mostram-nos o que a guerra produz: vimos a Síria, vemos
Gaza. Pensemos na atormentada Ucrânia. Um deserto de morte; O povo quer paz.
Oremos pela paz. Lutemos pela paz”, disse na janela do apartamento
pontifício.
“Em nome do
testemunho de Santo Estêvão, estou próximo das comunidades cristãs que sofrem
discriminações e exorto-as a perseverar na caridade para com todos, lutando
pacificamente pela justiça e pela liberdade religiosa.”
Na Terra
Santa, em Belém, está a terminar a viagem do enviado do Papa Francisco
para as celebrações do Natal. O esmoleiro da Santa Sé, o cardeal Konrad
Krajewski, regressa com imagens e relatos agridoces desta região em
guerra, mas com pessoas cheias de esperança e que celebram a plenos pulmões.
No site da Agência
ECCLESIA encontra mais algumas homilias dos bispos portugueses na Missa do
Dia de Natal: Algarve, Guarda, Viseu, Santarém, Beja, Setúbal. Na Diocese de Leiria-Fátima, os jovens são desafiados a uma experiência de voluntariado no Centro
João Paulo II, que acolhe “deficientes profundos e mentais”, de 28 a 31 deste
mês. A Cristiana Lopes contou-nos esta ideia.
O Programa ECCLESIA,
na RTP2, começa depois das 15h00, e, na rádio Antena 1, também do serviço
público, convida a “alargar a tenda”, a partir das 00h10m, já na madrugada de
quinta-feira.
Os desejos continuam
a ser de boas festas, e que estes últimos dias do ano também sejam passados
connosco, em www.agencia.ecclesia.pt.
“Celebrar o Natal é dizer não à violência egoísta, é criar espaço para acolher a diferença”.
Foto Agência ECCLESIA/HM
Beja, 26 dez 2023 (Ecclesia) – O bispo de Beja, D. João Marcos, alertou os cristãos, na homilia da missa de Natal, que “não” podem contentar-se com os “aspetos exteriores da festa” e que devem “mergulhar neste mistério do amor de Deus”.
“Nesta sociedade materialista que é a nossa, o Natal perdeu, para muitos, todo e qualquer sentido religioso. As prendas, as ceias, o afã das compras, as iluminações públicas das ruas e praças, preenchem a vida de grande parte dos nossos contemporâneos nestes dias do fim do ano, em que ocorre esta solenidade, depois do solstício do inverno. Mas nós, que por misericórdia de Deus acreditamos em Cristo, não podemos contentar-nos com os aspetos exteriores da festa. Procuremos mergulhar neste mistério do amor de Deus que desce do Céu à terra para nos salvar, para nos levar da terra para o Céu”, disse o bispo de Beja na Sé daquela cidade.
Para D. João Marcos, “o conhecimento de Deus que Jesus nos oferece não se resume a uma informação teórica e racional” porque “no Natal comemoramos o mistério da Encarnação, ou seja, o Nascimento e a manifestação do Filho de Deus que, por amor de nós, assumiu a natureza humana e Se fez Homem”.
O lugar dos cristãos é “central e muito importante” e não podem “esquecer a responsabilidade” que advém da “ordem divina de transformar o mundo”.
“Mas como não somos deuses, não temos o direito de dispor da vida dos nossos irmãos, como acontece nas guerras, em todas as guerras, quando os outros nos surgem como obstáculo que impede a realização dos nossos programas”, acrescentou o bispo de Beja.
“Todas as guerras são negativas porque fazem crescer o ódio e, com ele, as dificuldades de coabitação pacífica. Todas as guerras, desde as pequenas guerras que destroem famílias até às grandes guerras que destroem nações, são negativas. Celebrar o Natal é dizer não à violência egoísta, é criar espaço para acolher a diferença”.
“Enquanto não nos virmos como irmãos, porque filhos do mesmo Pai, são inevitáveis entre nós as guerras que tudo destroem, e enquanto não vivermos resgatados pelo Sangue de Cristo, Cordeiro inocente, o ciclo infernal da violência não deixará espaço para o amor fraterno”, sublinhou D. João Marcos na homilia da missa da meia-noite.
El propio Jesucristo fue muy explícito sobre el tema, haciendo una diferenciación manifiesta entre curar enfermos y expulsar demonios en sus mandatos a la Iglesia. Más allá de ser interpretaciones de la Palabra, la acción extraordinaria de Satanás existe en nuestro mundo y en nuestro tiempo. Para contrarrestarla está la figura de los exorcistas. Ellos, nombrados por sus obispos, son testigos directos de que en la lucha entre el Bien y el mal, Cristo ya ha vencido para siempre.
Una lucha dolorosa y dramática
"Tras analizar la vida de los poseídos, he llegado a una clara conclusión en mi larga experiencia como exorcista: en todos ellos hay una lucha dolorosa y dramática, un auténtico calvario entre el Bien y el mal, entre la Luz del Amor de Jesucristo y las tinieblas del diablo, entre el Todo que es Dios y la nada que es el demonio".
Estas palabras firmadas por el padre Salvador Hernández, durante años exorcista de la diócesis de Cartagena, nos sirven para introducirnos en un tema que, siendo muy desconocido incluso por fieles católicos, es más frecuente de lo que pudiéramos pensar.
El padre Salvador Hernández, durante años exorcista oficial de la diócesis de Cartagena-Murcia, uno de los sacerdotes que da testimonio en el libro Así se vence al demonio.
La cita, extraída del libro Así se vence al demonio (José María Zavala, ed. Libros Libres) encaja perfectamente con el caso de María y Sergio, que nos piden que usemos nombres ficticios.
Ellos forman un matrimonio con una vida aparentemente normal. Treintañeros con estudios, ambos nacidos en Madrid, casados desde hace tres años y padres de un niño. Ella se gana la vida como dependienta de una tienda y él, como informático en una multinacional. Nadie diría que les pueda faltar algo para ser felices. Sin embargo, la que podría ser la fotografía de una familia de revista, esconde una realidad desoladora y preocupante.
Ella, María, sufre una posesión demoniaca y, desde hace un año, está recibiendo oraciones de exorcismo por parte de un sacerdote destinado a ello.
"Durante el noviazgo no tuvimos ningún problema –relata Sergio–. Tras dos años de novios, decidimos casarnos. Fue una alegría inmensa pero, desde el primer día de matrimonio, empezaron nuestros problemas".
Esto bien podrían decirlo muchos matrimonios recién casados, pero los problemas de los que habla Sergio iban más allá de los normales ajustes en una recién estrenada convivencia. "Empecé a notar en mi esposa comportamientos extraños. No sé definirte exactamente en qué, pero sí que notaba que ella empezó a mostrar ideas, comportamientos, incluso gestos que para mí eran desconocidos en ella. Te aseguro que no nos casamos a la ligera, pero por momentos parecía que me la habían cambiado".
"María cayó rápidamente en una especie de depresión cuando no había ningún motivo aparente para ello –continúa Sergio–. Ella misma decía que tenía todo con lo que había soñado desde siempre, pero, a veces, una profunda tristeza la inundaba y la enfrentaba contra mí. Al poco tiempo la diagnosticaron un trastorno bipolar del que jamás había dado síntomas y empezamos un calvario de pastillas y tratamientos que nunca mejoró la situación".
Sergio recuerda con pavor algunos episodios en los que su mujer, después de haber provocado la discusión más absurda sin ningún sentido, "parecía que de repente se daba cuenta de que me había hecho daño y entonces, ella sufría más por ello".
Esta descripción la vemos reflejada también en el testimonio del padre Salvador. "Las propias víctimas me han reconocido muchas veces que se sentían dominadas por fuerzas interiores diabólicas que les provocaban todo tipo de males y vejaciones, induciéndoles a hacer lo mismo con el prójimo".
"Una carcajada que no parecía de ella"
El problema radica en identificar que esos "impulsos interiores" provienen de fuerzas diabólicas.
Sergio explica a Revista Misión cómo fue su proceso para que, después de dos años casados, llegaran a la conclusión de que lo que necesitaban era la ayuda de un exorcista. "Uno no va viendo carteles de exorcistas por las calles, ni siquiera en las iglesias".
Las infidelidades se hicieron presentes en María de manera obsesiva, y su descontrol con el dinero creó un grave problema en la familia, aún cuando María siempre había sido muy ordenada en la economía.
Cuando Sergio ya se planteó seriamente la separación, sucedió algo que le abrió la mente a otro tipo de iniciativa: "Nunca sabía a qué María me iba a encontrar al llegar a casa. Estaba a punto de tirar la toalla cuando un día, en plena discusión en el salón de casa, en el momento en que ella pegó un grito, explotaron las bombillas de la lámpara y dejó escapar una carcajada que no parecía de ella. Fue solo un segundo, pero ahí tuve la sensación de no estar los dos solos en esa habitación".
"Efectivamente, el caso que se describe en este artículo tiene indicios de ser un caso de posesión”. Lo confirma el padre Jesús Martínez Racionero, exorcista con varios años de experiencia en este ministerio, que parece ser más necesario que nunca. “No en vano, hoy en día hay más brujos que sacerdotes", explica el padre Jesús en sus conferencias.
"La historia expuesta parece un caso claro de suplantación de la identidad –explica Martínez Racionero–, en el que una persona realiza actos y manifiesta comportamientos sin querer, llevada por otra voluntad ajena a ella".
¿Por la de quién?
-"Obviamente, si esa voluntad lleva a hacer actos malos, es obligada por la deun demonio o varios, porque cuando se da una posesión, suele haber más de uno y más de dos".
Partiendo de la premisa de que el diablo existe, y de que el propio Cristo exorcizó y dejó encomendado este ministerio a su Iglesia, cuando un sacerdote se encuentra con un posible caso de posesión, el primer paso debe ser discernir si lo que le ocurre a la persona en cuestión tiene que ver con una actividad extraordinaria del demonio o si, por ejemplo, se trata más bien de una enfermedad.
Pero sin que una descarte directamente a la otra, ya que "en ocasiones, conviven ambas realidades", aclara el que fuera durante diez años el único exorcista de Madrid, el padre Enrique González. "Por eso es bueno colaborar con un psiquiatra que ayude a discernir cada caso".
Ahora bien, los exorcistas se empeñan en buscar la diferencia entre enfermedad y posesión "porque el propio Evangelio es muy explícito y cuando se refiere a que Jesús curó enfermos, lo dice, pero cuando se refiere a que liberó endemoniados, también lo menciona explícitamente".
De la infestación de objetos a la posesión
El manual de los varios exorcistas con los que ha hablado Misiónes claro en cuanto a las actividades extraordinarias del demonio y establece una diferencia con la actividad ordinaria, que es la tentación.
En una escala de menor a mayor gravedad de esas actividades extraordinarias, en primer lugar está la infestación de lugares o cosas. Por ejemplo, una casa o un lugar donde se ha practicado brujería, quedará habitado por esos espíritus diabólicos.
En segundo lugar, está la vejación, que es el ataque externo y directo del demonio a la persona. Un ejemplo son las palizas que infligió el demonio a san Pío de Pietrelcina. Luego vendría la influencia demoniaca, que es cuando un demonio tiene la misión explícita de amargar la vida de una persona concreta y se pega a ella, turbándola de mil maneras diferentes, que pueden ir desde manipular objetos, quemar libros, averiar coches o teléfonos hasta sugerir pensamientos malos contra sí mismo o contra otros con intensa insistencia, aunque sin llegar a poseer a la persona.
Finalmente, como grado de mayor actividad extraordinaria del demonio estaría la posesión, cuyo síntoma principal es la suplantación de la voluntad; es decir, cuando una persona realiza actos voluntarios que no provienen de ella, en los que se sorprende a sí mismo haciéndolos y no se reconoce en ellos.
"De hecho –explica el padre Jesús– a nivel psicológico se borra la línea entre la voluntad de la persona y la del demonio". Este es el caso de María, la esposa de Sergio.
La suplantación de voluntad es uno de los síntomas más claros; otro puede ser la aversión a lo sagrado, aunque no siempre tiene por qué darse de inicio.
De hecho, aunque una persona esté poseída, puede comulgar con aparente normalidad, como era el citado caso de María en la misa dominical, aunque esto, obviamente, “moleste mucho al diablo que se esconde en esa persona”, explica el padre Gabriel Amorth, exorcista de la diócesis de Roma.
"Esa aversión a lo sagrado suele ser más visible una vez que ha comenzado el proceso de liberación".
La aversión a objetos sagrados y a los sacramentos, o el trance en el que entra una persona poseída al comenzar la oración del exorcismo, deja patente que la vida de la gracia tiene un poder mayor que la acción del demonio, que Jesús le vence a través de la Iglesia.
Si Dios permite la cruz de la posesión, que han vivido incluso santos canonizados como santa Gema Galgani, es porque de ella obtiene bienes mayores. El padre Salvador constata que "personas que estaban muy alejadas de nuestra Santa Madre Iglesia, llevan una vida de consagración total a Jesucristo" tras vivir una experiencia como esta, ya fuera en primera persona o con alguien cercano.
Si finalmente se concluye que hay indicios de una posible afectación demoniaca, el sacerdote que lo haya discernido debe derivar el caso al exorcista, quien dará comienzo a las sesiones de oración.
Porque, al fin y al cabo, un exorcismo no es más que "una oración de intercesión a Dios pidiendo la liberación de esa persona", explica el padre Martínez Racionero.
"Lo que ha hecho la Iglesia, como con tantos otros ritos, es ordenar su ministerio y su celebración en el llamado rito del exorcismo mayor, con una serie de normas y oraciones concretas".
Brujería y adivinación, puertas de entrada del mal
Los orígenes de los casos de influencia o posesión demoniaca más comunes en la actualidad están muy extendidos en nuestra sociedad y están consideradas como inocuas o benévolas.
Según nos dice el padre Martínez Racionero, las más extendidas son la práctica de la magia, el espiritismo, la güija y los ejercicios de meditación trascendental.
"El noventa por ciento de los casos de posesiones se dan por maleficios. Personas que van a brujos que, invocando al demonio, le encomiendan un mal contra otra persona".
Los relatos de casos conocidos y tratados por este exorcista son muchos: amarres, ligaduras, males de ojo, maldiciones… Sin ir más lejos, este es el origen del mal que sufre María, la esposa de Sergio. Una compañera de trabajo que se había encaprichado de él encargó un hechizo contra su mujer para que este la abandonara, y entonces conquistarlo, aprovechando la circunstancia.
Qué hacer y qué no hacer
Los exorcistas también nos dan una serie de pistas para defendernos de estos ataques de Satanás. "La práctica de los Sacramentos es importantísima, sobre todo la Eucaristía y la Penitencia. Unavida de piedad y oración, especialmente del rezo del rosario; utilizar sacramentales como agua bendita y sal exorcizaday, en definitiva, llevar una vida de cercanía con el Señor", porque "aunque en ocasiones Dios permite estos ataques del demonio contra personas muy piadosas y santas, es lo menos común", aclara el padre Jesús.
Algunas de las puertas más presentes por las que puede entrar el demonio en la vida de una persona son ciertas prácticas de meditación trascendental, del reiki o del yoga.
El padre Miguel Pérez no es exorcista, pero en ocasiones ha participado en oraciones de liberación, un grado menor que el exorcismo mayor. "Cualquier tipo de ejercicio espiritual en ausencia de Jesucristo y del Espíritu Santo es aprovechado por los espíritus enemigos para hacerse presentes y obrar el mal".
Como dice el padre Enrique, "el diablo nunca descansa y aprovecha cualquier oportunidad", y como remata el padre Salvador, "nuestro Señor Jesucristo sigue obrando hoy milagros mediante este humilde ministerio exorcista, expulsando a los demonios de los cuerpos de sus víctimas, igual que hizo durante su estancia en la tierra, hace ya más de veinte siglos".
Síntomas de una posesión
LOS MÁS AMBIGUOS SERÍAN:
-Enfermedad diagnosticada persistente y resistente al tratamiento.
-Situación personal negativa en varios frentes que nunca se solucionan.
LOS MÁS EVIDENTES SON:
-Sentir presencias.
-Fenómenos paranormales.
-Voces interiores o pesadillas extremadamente reales.
-Comportamientos autolesivos: intento de suicidio, maltrato propio, etc.
Cualquiera de estos síntomas adquiere mayor importancia si, además, la persona ha participado en sesiones de espiritismo, güija o reiki, o si ha frecuentado personas que practiquen magia, adivinación o ritos satánicos.
Bom dia e um Santo
Natal para si que nos acompanha, hoje!
Comecei com uma
passagem deste poema
do cardeal Tolentino Mendonça, para lembrar que o Natal é uma festa que se
constrói sempre, entre a alegria e a atenção a quem sofre. Disso mesmo falou
o Papa, esta segunda-feira, antes da sua tradicional bênção ‘Urbi et Orbi’,
evocando a guerra na Terra
Santa, os conflitos em vários continentes e o que chamou de nova “matança
dos inocentes”, em tantas partes do mundo contemporâneo.
Hoje continuamos a
acompanhar o Papa, que recita o ângelus na festa de Santo Estêvão, primeiro
mártir, um momento habitualmente dedicado aos cristãos perseguidos nos nossos
dias. E vamos continuar a dar conta das mensagens de Natal dos bispos
portugueses.
Na RTP2, pelas 15h00,
o Programa ECCLESIA vai ao encontro de várias exposições de presépios e
apresenta uma iniciativa do Serviço Diocesano de Pastoral Juvenil (SDPJ) de
Leiria-Fátima, que visa para oferecer aos jovens uma oportunidade de
crescimento humano e espiritual através do projeto de voluntariado ‘Vai e faz
tu’, entre os dias 28 e 31 de dezembro de 2023.
Esta segunda-feira, o
Programa
foi dedicado ao Natal com a Comunidade Vida
e Paz.
Despeço-me com uma nota pessoal: as celebrações do
Natal, no arquipélago da Madeira, prolongam-se hoje com a “Primeira Oitava”,
vivida há séculos como um dia santo. A relevância desta tradição é tão grande
que foi instituído um feriado, pelo Decreto Legislativo Regional n.º
18/2002/M. Permitam-me, por isso, que me despeça apenas com votos de Boa
Festa!
Tem-se
multiplicado os encontros e palestras sobre sinodalidade, antes e depois de
outubro, em Roma. Tantos deles deixaram a impressão de que há convencidos e
hesitantes no caminho. Fica a questão se para se envolver e participar é
preciso mesmo falar ou se basta participar mesmo em silêncio e atitude orante.
Que nos pode dizer o silêncio do Menino e das crianças sobre as virtudes
sinodais? Torna-se evidente que ouvir as crianças em silêncio ou a sorrir se
aprende muito. Não é passividade. E o choro e silêncio de tantas crianças em
guerras e penúrias atuais? Jesus na manjedoura já é Palavra do Pai. Só se
aprenderá a ouvir pessoas de muito saber ou também a ouvir casualmente quem nos
diz palavras simples ou fica em silêncio? Sobre virtudes sinodais já dei por
mim a pensar que no dia-a-dia a ouvir, ler, falar, com este e aquele se pode
viver um fluxo incontável de posições evangélicas, teológicas e cristãs. E inseridas
na vida batismal do quem fala e na vida espiritual da pessoa de boa vontade,
amado por Deus. Porque não? Só pelos frutos das boas obras se pode avaliar a
caminhada com os outros e com Jesus como no caminho de Emaús. Cléofas e o
companheiro caminhavam em momento de desânimo, cabeça baixa, a tentar avaliar
aqueles três dias em que só viam derrota. Alguns avaliam a Igreja, como eles
pelos sucessos humanos, livros publicados e conferências sobre o tema sinodal.
Outros esperam que alguém de competência diga algo importante e como é que vai
acabar. Foi o que sempre se fez. Outros opinam que quanto mais se falar em
encontros paroquiais, diocesanos e areópagos católicos, mais se conseguem
mudanças sinodais. Alguns, porém, ficam em silêncio, vivem a vida cristã
familiar e comunitária como sabem: fazem oração, praticam o exemplo de Jesus, contemplação,
pregação e ação de cuidar os atribulados pobres e doentes. Será mesmo preciso
falar agora muito mais sobre o caminhar com…todos? Devolver a palavra ao povo
parece importante, mas será assim tão importante usá-la mais e com eloquência e
saber humano? Não será também importante devolver e ouvir o seu silêncio? É bom
que todos participem, cada um com os seus dons e talentos, os bebés que não
falam muito, pessoas com limitações e de palavras simples e silêncios. Gostam
dos pais e sorriem para eles e gostam de ir à igreja com a mamã e o papá que
lhes falam do que dizem ao Jesus Menino, crucificado e ressuscitado. E gostam
que os pais os cuidem com palavras e amor. Importa que jovens e adultos
batizados e em catecumenato vivam a Igreja em comunidade, oração, Missa, boas
obras e bons frutos chamados virtudes porque praticadas e repetidas de forma
habitual seguindo os exemplos dos santos e S. José o modelo dos silenciosos.
Tudo isto já é escutar o Espírito em nós, dizer, participar e ser Igreja. Nem
faltam aqueles que esperam como as mães, a dias de dar à luz, que aconteçam outros
Natais, algo de muito bom, apesar dos sofrimentos envolventes. Nossa Senhora
também viveu altíssimas expetativas de maravilha e por isso se celebram as
Missas do Parto, da Senhora da Expetação, da Senhora do Ó. Os profetas ensinam a
viver com grande esperança mesmo com dores e grandes sofrimentos, como agora afligem
filhos e mães em várias guerras e carestias. Eles ensinam a viver a Esperança
de que algo de muito importante ia e vai acontecer. Jesus avisou que (então e
agora) está perto a nossa libertação. De que jugo? Do nosso ego que não deixa
ver e ir a Ele como o nosso tudo. Os bons frutos dão o sentido do êxito da
caminhada, apesar dos abismos, com a oração a ligar-nos ao Senhor da esperança
e com os frutos de que o Menino nos falou do inventário e guia. O ego
inflacionado de alguns liga-se ao medo de perder tudo e que a Igreja se afunde.
Felizmente, para muitos, o medo não é tanto que os leve a sair da barca do
Menino. Os de Emaús saíram do seu ego cheio de dizeres humanos explicativos e
medo; agora livres para sentir o coração a arder por
dentro com o fogo do seu Amado que caminhava com eles na tormenta e “na noite
escura” que S. João da Cruz veio a saborear. Alimentados por Jesus gozaram Noite
de Luz!
O Natal está à porta! Já
encontramos, por toda a parte, os sinais daquela alegria festiva própria desta
época, as mesmas ruas iluminadas, as montras com os mesmos enfeites coloridos,
os presentes, os doces e, claro, os pais natais com os seus fatos vermelhos, os
trenós e as renas. E encontramos, também, os presépios com a Sagrada Família e
o Menino Deus, e é, então, que se põe a pergunta: o que estamos a festejar?
Talvez, para muitos, o que importa é a mensagem que as figurinhas do Presépio
nos trazem na alegria própria
do Natal: ser solidário, partilhar, ser amigo, fazer bons votos (saúde,
bem-estar) e desejar a paz. Sim, é belo, mas, na verdade, o Natal traz algo
mais!
Santa Teresa Benedita da Cruz
escreveu numa belíssima meditação sobre a essência do Natal: “Quando os
dias ficam cada vez mais curtos, quando caem os primeiros flocos de neve,
então, surgem suavemente os primeiros pensamentos natalinos. Mesmo os que têm
uma fé diferente, ou os ateus, para os quais a antiga história da criança de
Belém nada significa, preparam-se para a festa e pensam em como acender um raio
de alegria em toda a parte. É como uma correnteza quente de amor perpassando
toda a terra. Uma festa de amor e de alegria.” E mais adiante, continua: “O
mistério da encarnação e o mistério do mal vão juntos. Esta é uma grande
e séria verdade, que não podemos encobrir por causa do encanto poético da
criança no presépio.”
Edith Stein, filha de judeus,
filósofa, professora, conferencista, converteu-se ao cristianismo após a
leitura do Livro da Vida de Santa Teresa de Ávila. Em 1934 tornou-se
Carmelita com o nome de Teresa Benedita da Cruz, em 1942 morreu na Câmara de Gás em Auschwitz. Foi
canonizada em 1988. Talvez, justamente pelo seu percurso de vida em temposhorríficos, ela tenha
entendido tão profundamente o ser humano na ligação do mal ao bem, da
dificuldade da preferência pelo
bem entre os homens; talvez, também por isso, o seu pensamento seja, hoje, tão nosso,
tão atual. Estamos num mundo em guerra e sabemos quão
longe estão os valores cristãosou sequer oshumanistas.
Para os
cristãos e, principalmente, para os cristãos católicos, no Presépio está “a
criança, que traz a paz para a terra.” A arte cristã nos inúmeros quadros, nos
cânticos antigos conta-nos o milagre da noite santa: Os anjos
cantam, Glória a Deus nas alturas e paz na terra aos homens do seu agrado.
A “Glória de Deus”existe; não depende da vontade do homem, a
verdade, o bem, a beleza são realidades que existem em Deus e isto é
verdadeiramente motivo de alegria. E a “paz na terra”? Hoje, como Santa Teresa Benedita da Cruz também
nós perguntamos: “Onde está a paz na terra? Mas, nem todos os homens sãodo seu agrado … o mistério do mal cobriu a terra com a escuridão. Ele veio como a
luz, que iluminou as trevas, mas as trevas não O conheceram. Àqueles que O
acolheram, Ele trouxe a luz e a paz, a profunda paz do coração. Mas não aos
filhos das trevas.” Sim, olhamos o mundo em crise e entendemos que essa paz que é a essência do Natal, veio
para os homens do agrado de Deus. Bento XVI, torna clara esta questão: “Mas, nem todos os homens
são do agrado de Deus? Que
homens são do agrado de Deus e porquê? …As pessoas do seu agrado
são aquelas pessoas que copiam o comportamento do Filho, tal como Ele em
comunhão com a vontade do Pai.”
Diante do
Menino no presépio, os espíritos dividem-se. O Natal do Menino Jesus põe à
prova a nossa liberdade, coloca-nos diante da decisão entre a luz e
as trevas. O Natal fala-nos da Glória de
Deus, de Liberdade, Paz, Luz. Tudo isto, porém, pode
parecer um balbuciar incompreensível.
Vejamos como
Santa Teresa Benedita da Cruz, inunda de luz o Mistério do Natal: “O
Deus-Menino tornou-se o nosso permanente mestre para nos dizer o que devemos
fazer. Para que a vida humana seja inundada da vida divina, não basta uma vez
por ano, ajoelhar-se diante do presépio e deixar-se cativar pelo encanto da
Noite Santa. Para isto, devemos estar em comunicação diária com Deus, ouvir a Palavra
que nos foi transmitida, e segui-la. E, antes de tudo, rezar, como o Salvador
mesmo ensinou: Senhor, seja feita a Tua vontade.”
A vontade
concretizada de verdade, de bem, de beleza,de paz,para muitos será a alegria acesa na sua alma, para outros pode
parecer um desejo demasiado radical. Mas deve ser assim! E quem uma vez a entendeu,
não voltará atrás.
Caminhavam para Belém, Maria e José, pois saíra um decreto de César Augusto para que todos se recenseassem na sua terra de origem e eles descendiam de David.
Levavam uma mula pois Maria estava grávida e a criança não tardaria a nascer.
Já na cidade, ninguém os quis receber apesar das súplicas de José que chamava a atenção para o estado da sua esposa. Nem toda a gente foi tão fria, porque ao longo do caminho encontraram pessoas que os ajudaram e até presentearam com leite e queijo já que a maioria eram pastores. Restava-lhes a estalagem, mas a sorte não mudou, estava cheia!
Maria consolava José que cabisbaixo nem queria acreditar que Deus os tivesse abandonado. Maria dizia – Deus nunca abandona ninguém.
Entretanto, veio ao encontro do casal, uma velhinha que lhes pareceu já ter encontrado na vinda de Nazaré. Na verdade, era uma pastora que pertencia aos grupos com que confraternizaram e lhes disse conhecer umas grutas perto de Belém onde poderiam recolher-se. Maria sorriu com o sorriso mais lindo que olhos humanos alguma vez enxergaram. Muito agradecidos seguiram a pastora e o grupo ia crescendo pois muitos outros pastores também queriam ajudar. Na verdade tornaram o estábulo quase acolhedor, onde não faltou uma caminha na manjedoura, para o Menino que ia nascer. E Maria continuava a sorrir e a cantar com as crianças.
Era quase meia-noite, do dia 24 de Dezembro quando um coro de anjos assinalava já o nascimento de Jesus. Vieram mais pastores e mais anjos cantavam enquanto Maria sorria.
Já era 25 de Dezembro já era Natal e os pastores adoravam o Menino enquanto os anjos cantavam:
Glória a Deus nas alturas e paz na Terra aos homens de boa vontade