quarta-feira, 20 de junho de 2018

Revocan la orden de expulsión de Filipinas de la misionera de 71 años señalada por Duterte



Patricia Fox lleva 27 años ayudando a los más
pobres en Filipinas
La misionera australiana Patricia Fox, religiosa de la Orden de las Hermanas de Nuestra Señora de Sión, finalmente no será expulsada del país, tal y como pretendía el presidente Duterte. El Ministerio de Justicia emitió el pasado 18 de junio anuló la orden de la Oficina de Inmigración que había cancelado el visado,
Según informa la agencia Fides, la religiosa de 71 años, que desde hace 27 años se ocupa de los pobres especialmente en las zonas rurales, se ha mostrado encantada con la noticia, así como toda su congregación y la comunidad católica.
Su visado por razones pastorales ha sido renovado y puede permanecer en el país. A preguntas de la Agencia Fides, la religiosa responde: “Continuaré dando mi vida por los pueblos indígenas, por los pobres en las zonas urbanas y por los agricultores oprimidos. Continuaré con esta obra misionera porque esta es mi vida, es mi misión”. La hermana Patricia insiste: “Vivo mi compromiso como la urgencia de llevar el Evangelio y como un mandato de la Iglesia, que me envía a llevar a cabo la misión en las periferias”.
Duterte la quería fuera del país
El 25 de abril, a petición del presidente filipino Rodrigo Duterte, la Oficina de Inmigración revocó el visado misionero a la hermana Fox, ordenando su abandono del país en el plazo de un mes por su presunta participación en actos de “activismo político”. La religiosa apeló al Ministerio de Justicia y se le permitió quedarse en el país hasta que haya un pronunciamiento sobre su caso.
Entre las acusaciones presentadas contra ella se encuentran algunas fotos, tomadas durante una visita a una prisión en el sur de Filipinas, que la retrataron con una pancarta que decía “Stop a los asesinatos de campesinos”. La religiosa también participó en una investigación sobre abusos contra los humanos de agricultores y pueblos indígenas en el sur de Filipinas.
Obispos, líderes eclesiales, sacerdotes, monjas, trabajadores sociales y activistas pro derechos humanos han expresado su solidaridad con la hermana Fox, invitando al gobierno a renovar su visado permanente. La hermana Elenita Belardo, coordinadora nacional de los “Misioneros rurales” en las Filipinas, expresó su alegría y satisfacción por la decisión del Ministerio, “especialmente de parte de todos los pobres que ayuda y acompaña”.
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