quarta-feira, 30 de novembro de 2016

El Santo Padre envía un mensaje al Patriarca Bartolomé en la fiesta de san Andrés

El Papa manifiesta su alegría por el tradicional intercambio de delegaciones entre Roma y Constantinopla, “un signo visible de los lazos profundos que ya nos unen”


El patriarca Bartolomé I (Foto: Nikolaos Manginas - Patriarcado Ecuménico)
El patriarca Bartolomé I (Foto: Nikolaos Manginas - Patriarcado Ecuménico)
(ZENIT – Ciudad del Vaticano) Una delegación de la Santa Sede encabezada por el cardenal Kurt Koch ha tomado parte en la solemne Liturgia Divina, presidida este 30 de noviembre en Estambul por Su Santidad Bartolomé en la iglesia patriarcal de San Jorge en el Fanar, com motivo de la conmemoración de san Andrés.

El presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos ha entregado al patriarca Bartolomé un mensaje de puño y letra del Santo Padre, leído al final de la Liturgia Divina y un regalo.

En el mensaje el Papa manifiesta su alegría por renovar el tradicional intercambio de delegaciones entre Roma y  Constantinopla que constituye “un signo visible de los lazos profundos que ya nos unen y es también una expresión de nuestro anhelo de una comunión cada vez más profunda, hasta el día en que, si Dios quiere, podamos testimoniar nuestro amor el uno por el otro compartiendo la misma mesa eucarística. En este camino hacia la restauración de la comunión eucarística entre nosotros, estamos sostenidos no solo  por la intercesión no sólo de nuestros santos patrones, sino por la serie de mártires de todas las edades que “a pesar del drama de la división… han mantenido una adhesión a Cristo y a su Padre tan radical y absoluta que les ha permitido llegar hasta el derramamiento de su sangre.”(San Juan Pablo II, Ut unum sint, 83).

El Papa reconoció que “la historia de las relaciones entre los cristianos ha sido tristemente marcada por conflictos que han dejado una profunda impresión en la memoria de los fieles. Por esta razón, algunos se aferran a las actitudes del pasado. Sabemos que sólo la oración, las buenas obras comunes y el diálogo pueden permitirnos superar la división y acercarnos unos a otros”.

“Gracias al proceso de diálogo –aseguró Francisco– en las últimas décadas los católicos y los ortodoxos han empezado a reconocerse como hermanos y hermanas, a valorar mutuamente los dones y juntos han proclamado el Evangelio, han servido a la humanidad y la causa de la paz, han promovido la dignidad del ser humano y el valor inestimable de la familia, han cuidado de los más necesitados, así como de la creación, nuestro hogar común”.

El Pontífice en la misiva recuerda “con gran cariño” el  reciente encuentro con el Patriarca en Asís, así como con otros cristianos y representantes de tradiciones religiosas “reunidos para lanzar un llamamiento unitario por  la paz en todo el mundo. Nuestra reunión fue una feliz oportunidad para profundizar nuestra amistad, que se expresa en una visión compartida de las grandes cuestiones que afectan la vida de la Iglesia y de toda la sociedad”.

“Su Santidad,  –finaliza el Papa– estas son algunas de mis más profundas esperanzas que he querido expresar en un espíritu de genuina fraternidad. Al asegurarle mi recuerdo cotidiano en la oración, renuevo mis mejores deseos de paz, salud y abundantes bendiciones para usted y para todos aquellos que están confiados a su cuidado. Con sentimientos de afecto fraterno y de cercanía espiritual, intercambio con Vuestra Santidad un abrazo de paz en el Señor”.

Todos los años se realiza un intercambio de delegaciones para las respectivas fiestas de los santos patronos: el 29 de junio en Roma por la celebración de los santos Pedro y Pablo y el 30 de noviembre en Estambul por la celebración de san Andrés.


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