sexta-feira, 21 de outubro de 2016

El apartamento pontificio de Castelgandolfo se abre al público

El papa Francisco decidió no usar esta residencia de verano y pasar todo el año en Roma



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El apartamento pontificio del Palacio Apostólico de Castelgandolfo, situado a unos 20 kilómetros de Roma, abrirá sus puertas al público por primera vez este sábado 22 de octubre. Se amplía así el espacio visitable de las Villas Pontificias: los jardines de Villa Barberini se pueden visitar ya desde hace dos años y la Galería de los Retratos de los Pontífices desde el año pasado. Ahora, a partir de este sábado, se añaden las habitaciones usadas por los Papas como descanso de verano. Será posible visitar el apartamento pontificio todos los días excepto el domingo y se podrá reservar la visita desde la página web de los museos vaticanos.  

Urbano VIII Barberini (1623-1644), que siendo cardenal ya le gustaba pasar temporadas en Castelgandolfo, fue el primer Papa que vivió en esta residencia en la primavera de 1626, una vez terminados los trabajos de restauración y ampliación del Palacio realizados por Carlo Maderno y ayudado por Bartolomeo Breccioli y Domenico Castelli como arquitectos subalternos.

Y desde entonces, Castelgandolfo se convirtió en una segunda residencia para muchos Pontífices. Benedicto XVI ha sido el último en utilizar esta ‘casa de verano’ ya que Francisco, desde el principio de su pontificado, ha preferido permanecer todo el año en Roma. Además, el papa emérito pasó en este lugar sus primeras semanas de retiro tras su renuncia. Es decir, desde el 28 de febrero de 2013 hasta su regreso al Vaticano, el 2 de mayo, tras la elección de Francisco como sucesor de Pedro.

Una de las curiosidades que encierra este lugar, es el nacimiento de 40 niños en la cama del Papa. Y es que el 22 de enero de 1944, tras el desembarco de las tropas de Estados Unidos en el puerto de Anzio, habiéndose convertido toda la zona en un frente de guerra, los habitantes de Castelgandolfo y de los alrededores corrieron a las puertas de las Villas. Se calcula que hasta doce mil personas encontraron refugio en aquel período, y allí permanecieron hasta la liberación de Roma, el 4 de junio. El apartamento papal fue reservado a las madres que estaban a punto de dar a luz, de modo que en aquellos meses pudieron nacer unos cuarenta niños.

Al entrar en las Villas Pontificias de Castelgandolfo se encuentran con importantes restos de una de las más famosas villas de la antigüedad, la Albanum Domitiani, grande residencia de campo del emperador Domiciano (81-96 d.C.), que tenía una extensión de 14 km2, desde la Via Appia hasta el lago de Albano. 

Las Villas Pontificias se levantan sobre los restos de la parte central de la residencia imperial que incluía, según la hipótesis de algunos estudiosos, también la Arx Albana, situada en el extremo de la colina de Castelgandolfo, donde ahora se yergue el Palacio Pontificio y que tiempo atrás comprendía el centro de la antigua Albalonga.


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